ha ocurrido en suiza

Tecleó por error y dejó 6.500 euros de propina. Pidió la devolución, y pasó esto

A partir de ahora revisarás mucho mejor lo que marcas en el datáfono al pagar con tarjeta, y seguro que la protagonista de esta historia, también

Foto: El ticket de la transacción. (InfoGlitz)
El ticket de la transacción. (InfoGlitz)

España es uno de los países en los que la propina en bares o restaurantes es una norma social implícita. Aunque dejar dinero adicional no es una obligación, no hacerlo puede ser interpretado de forma pésima por quienes nos han atendido. Según los datos de 'Go Compare', en nuestro país la cuantía de los euros extra que hemos de dejar es del 10% del valor total de la cuenta. Un porcentaje que asciende al 15 o al 20% según la zona del mundo en la que paguemos.

De hecho, en ciertos países, como en Reino Unido o Suiza, en el mismo datáfono te sale una opción para marcar la propina que quieres dejar. Esta función es la que le jugó una mala pasada a Olesja Schemjakowa.

La mujer no se dio cuenta y en vez de marcar la cantidad de propina que deseaba dejar, tecleó en el datáfono su código PIN, de cuatro dígitos...

La mujer, de 37 años, fue con su hijo a la cafetería New Point en Dietikon, cerca de Zúrich, para tomar un café y un pastel. Todo bien, o eso pensaba ella. Le llegó la cuenta, de 23,70 francos suizos (19,81 euros), y decidió pagarla con tarjeta. Y cometió el gran error de no leer lo que le decía la pantalla del datáfono: le estaba preguntando por la propina que quería dejar y en su lugar... ¡ingresó el número pin de cuatro dígitos de su tarjeta de crédito! Entonces, la factura total alcanzó los 7.709 francos suizos (6.439 euros).

Schemjakowa, que vive en Mulhouse, Francia, se dio cuenta de lo sucedido cuando recibió la factura de la tarjeta de crédito.

Naturalmente, y tras el gran susto, llamó a su banco. Pero, como también es natural, los responsables de la entidad le dijeron que no podía hacer nada porque no había sido ningún fraude.

Ella probó entonces con la policía suiza. Pero se encontró con el mismo problema: no había ningún delito que denunciar.

Intentó arreglarlo, pero...

No le quedaba otra que llamar al café e intentar confiar en la buena fe de los encargados. Y eso hizo. El dueño del establecimiento fue, según cuenta ella, muy servicial, y le dijo que, por supuesto, le daría la cantidad total del dinero. "Pero nunca lo hizo", asegura la mujer. En cambio, el hombre se declaró en bancarrota y desapareció del mapa.

Por supuesto, algunos dirán que es culpa de Schemjakowa. ¿Quién teclea su contraseña en lugar de una propina? ¿No estaba mirando lo que estaba haciendo? ¿No pudo siquiera echar un vistazo al datáfono o al ticket?

El dueño del establecimiento fue muy servicial y le dijo que, por supuesto, le devolvería la cantidad total de la propina, pero nunca lo hizo

Es imposible saber a ciencia cierta si su superpropina estuvo relacionada con el cierre de la cafetería, pero todo apunta a que sí...

Pero pongámonos, por un momento, en el lugar del pequeño empresario: de pronto recibe una ganancia inesperada, y además de tres ceros.

Todo parece indicar que, tras sopesar los pros y contras, le convenía más quedarse con el dinero de la propina y huir que devolverlo y seguir con el local.

No obstante, nos preguntamos si el empresario estará disfrutando realmente de ese dinero tan suciamente recibido.

Nosotros lo hubiéramos devuelto a la dueña, ¿y tú?

Alma, Corazón, Vida

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