un régimen de 21 días

El método que ha seguido esta mujer para perder 60 kilos

La protagonista de esta historia es Courtney Ady, que tras probar decenas de dietas dio con un plan que le cambió la vida. Perdió muchísimo en tan solo dos años

Foto: Courtney Ady, antes y después.
Courtney Ady, antes y después.

Volvemos con otra historia de superación personal de esas que tanto os gustan. En concreto, de pérdida de peso masiva. La protagonista es Courtney Ady, que tras probar decenas de dietas dio con un plan que le cambió la vida. Perdió nada menos que 61 kilos en dos años. Increíble.

Pero empecemos por el principio. La joven estaba cansada de su sobrepeso. Había llegado a pesar 123 kilos. "Estaba atrapada en un cuerpo gordo y no podía cambiarlo. No tenía autoestima. Pasé meses evitando los espejos, y ni siquiera me dejaba sacar fotos. Me prometí a mí misma que cambiaría", cuenta a 'PopSugar'. "Realmente no estaba viviendo, estaba pasando por la vida, demasiado asustada para probar algo nuevo o de ejercitarme, por miedo a que otros me vieran", añade.

Decidió ponerse a régimen porque no podía tener hijos debido a su sobrepeso. Eso la empujó a comenzar un plan de 21 días

El sobrepeso de Courtney tuvo pronto importantes consecuencias en su salud: una enfermedad cardíaca y diabetes. Pensaba que nunca iba a poder evitar su destino (estar y ser gorda), por lo que casi se había dado por vencida. Pero de pronto conoció a alguien y se comprometió, y se sintió inspirada para comenzar su transformación.

Así estaba antes Courtney
Así estaba antes Courtney

Un día, Courtnay se encontraba hablando con su prometido acerca de dónde estarían sus vidas en cinco años, y ella mencionó la posibilidad de tener hijos. La joven dijo que su novio la miró a los ojos y le dijo que no creía que fuera seguro para ella tener hijos con su peso, y que no deberían intentarlo hasta que estuviera más en forma. "Tenía miedo de no sobrevivir si algo salía mal", confiesa.

"Esa conversación fue como si me clavasen un cuchillo en el pecho. Lloré durante días. Fue entonces cuando realmente me miré en el espejo y me di cuenta de lo mal que estaba. Fue entonces cuando me di cuenta de que la única persona que podía hacer cualquier cosa para salvar mi vida era yo misma, y tenía que luchar no solo por mí, sino por mi prometido, los niños que quería desesperadamente, y mi familia. Me di cuenta de que valía la pena".

Una vez encontrada la motivación. Courtnay se puso manos a la obra, y siguió un plan de 21 días. Evitar la comida chatarra y el tamaño de las porciones fue un gran problema para ella, por lo que el plan fue un "cambio de vida total".

Tras probar antes numerosas dietas, parece que con este régimen de tres semanas la cosa iba a ser más fácil. A través de una app, iba apuntando todo lo que comía, por lo que ni siquiera tenía que contar calorías, carbohidratos, proteínas ni grasa. Una gozada.

Un día de dieta de Courtney

Este era un menú diario de Courtneay en su plan de 21 días:

Desayuno: una cucharada de proteínas en polvo de fresa, media banana, medio envase morado de fresas congeladas, media taza de leche de almendras y una taza de agua.

Snack 1: pepinos.

Almuerzo: rodajas de pavo, una rebanada de pan integral, uvas moradas y judías verdes.

Snack 2: palitos de apio.

Cena: pollo a la parrilla, verduras verdes mixtas, una patata al horno y un poco de aderezo.

Snack 3: verduras crudas.

También se ejercitó

No solo cuidó su alimentación. Courtney también hizo ejercicio, pero tampoco se mató: cuando se entrenaba lo hacía durante 30 minutos. Debido a su gran sobrepeso (el peligro de lesión es altísimo), no podía realizar ejercicios de alto impacto, así que comenzó suave.

Actualmente, con 61 kilos menos encima, la joven es una persona nueva. Tiene más energía, más definición muscular y más fuerza. Ahora puede incluso hacer flexiones. "Mi salud ha mejorado muchísimo", detalla, pero lo mejor es que su médico le ha dicho que ahora ya puede tener hijos sin riesgos.

No solo cuidó su alimentación. Courtney también hizo ejercicio, pero tampoco se mató: cuando se entrenaba lo hacía durante 30 minutos

Courtney está orgullosa de haber aprendido a no darse por vencida y a ser coherente con su rutina de alimentación y ejercicio. "Tengo confianza en mí de nuevo, y he recuperado mi autoestima. He vuelto a ser feliz, a ser alguien que pensé que había perdido hace mucho tiempo. Tengo la voluntad de volver a vivir, de probar cosas nuevas... y de dejar de esconderme ".

¿El consejo que puede dar? "No darse por vencido". "Te encontrarás con contratiempos y aumentos de peso y días o semanas en las que fallarás, pero lo más importante es seguir avanzando". Lo más importante es no dejarlo, ser constante. Ella lo hizo anotando todo lo que comía y cada entrenamiento que hacía usando la aplicación.

¡Ánimo! Si Courney puede, podemos todos. ¿No?

Alma, Corazón, Vida

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