Felicidad: El secreto de los croatas para vivir bien. Noticias de Alma, Corazón, Vida
¿de verdad sabes relajarte?

El secreto de los croatas para vivir bien

Los dálmatas encumbran el 'fjaka' como una parte esencial de su carácter, algo que influye en las acciones, comportamientos y, en definitiva, las vidas de toda una población

Foto: A los pies del Adriático. (iStock)
A los pies del Adriático. (iStock)

En unos pocos años Croacia se ha convertido en uno de los destinos estrella. Será por sus aguas color zafiro, ciudades amuralladas, montañas o comidas, pero la gente o bien ya ha estado y quiere repetir o se muere por vivir por primera vez la experiencia de la fantasía mediterránea. Hasta aquí, las razones que esgrimen las guías de viaje, porque al parecer hay una serie de turistas que acuden a la península balcánica por otra razón que tiene que ver más que con el bienestar que con las atracciones turísticas o los decorados de 'Juego de Tronos'.

Los españoles sabemos mucho de buscar el sitio con mejor sombra y brisa para pasar una tarde calurosa y, por supuesto, de siestas durante las horas más sofocantes del día. Sin embargo, los croatas han conseguido formar toda una filosofía de vida en torno a esta actitud relajada. Una ideología que no solo reina en zonas como Dalmacia, sino que ya está comenzando a traspasar fronteras y a atraer turistas. En este sentido, los dálmatas encumbran al 'fjaka' como una parte esencial de su carácter, algo que influye en las acciones, comportamientos, personalidades y, en definitiva, las vidas de toda una población.

El 'fjaka' es la indiferencia hacia las necesidades secundarias, un estupor y una pasividad en el viaje hacia la nada

Una periodista de la 'BBC' fue a la zona a comprobar qué era el 'fjaka' del que todos hablan. Como le explicó un dálmata, se refiere a “un estado sublime en el que el ser humano no aspira a nada”: “Es algo que no se puede aprender. En Dalmacia se considera un regalo de Dios. Y uno debe experimentarlo para comprender su significado”. Al parecer, se trata de un concepto esquivo que se vive de diferentes maneras. En su caso, sentada en una terraza, las altas temperaturas estivales consiguieron que sus pensamientos se desvaneciesen y que ni siquiera pudiera levantar el bolígrafo para escribir en su cuaderno de notas. Incapaz de concentrarse, fue entonces cuando le dijeron: “¡Te ha pillado el 'fjaka'!”.

El trabajo puede esperar. (iStock)
El trabajo puede esperar. (iStock)

En los diccionarios croatas se ponen ejemplos en un contexto acorde con su significado: “El cielo y la tierra estaban ardiendo, así que nos pilló el 'fjaka' y nos tumbamos bajo la proa del barco. El trabajo puede esperar”. Cuando el sentido del tiempo se pierde, relata la periodista, “incluso poner los pies a remojo en el mar parece una hazaña trascendental, que requiere una energía que crees que no tienes. Sentí con agudeza la fatiga, la lentitud y la somnolencia del 'fjaka', pero aprecié que la vida estuviese organizada como dictaba el clima”. Por su parte, el poeta croata Jakša Fiamengo lo describe como “una leve inconsciencia, un estado más allá del yo o -si se quiere- profundamente dentro del yo, un tipo especial de inmovilidad general, somnolencia y entumecimiento, un cansancio e indiferencia hacia todas las necesidades importantes y auxiliares, un estupor y una pasividad general en el viaje hacia la nada”.

No se puede aprender. En Dalmacia se considera un regalo de Dios. Se debe experimentar para comprender su significado

Si uno atiende a la descripción de la periodista, podría parecer que el 'fjaka' es el estilo de vida al que todos tenemos que aspirar. No obstante, una escritora le ha respondido en la prensa croata con la argumentación contraria. Ella describe su caso: “Conforme pasaban los días, esa sensación de paz se desvanecía y en vez de sentirme relajada, comencé a sentirme frustrada y ansiosa. Cada día, era presa de sus efectos. Yo no le daba permiso, quería ser productiva, no estaba de vacaciones. Me iba a la cama con planes y ambiciones para el día siguiente, pero el calor y el 'fjaka' daban al traste con todo”.

No todo el mundo sabe adaptarse igual de bien al estilo de vida dálmata. (iStock)
No todo el mundo sabe adaptarse igual de bien al estilo de vida dálmata. (iStock)

Empezó a pensar que algo no funcionaba. Pero pronto se dio cuenta de que a la gente de su alrededor también le pillaba el 'fjaka'. En su descripción, se esfuerza por hacer entender al lector que ella no cree que los dálmatas sean vagos (un tópico​, por desgracia, común entre los españoles), sino que a diferencia de todos países la gente se muestra orgullosa por su habilidad para desconectar y que, además, el resto lo comprende. No obstante, sostiene, no es un estilo de vida fácil al que acostumbrarse. Ella venía de Londres a trabajar y no pudo adentrarse en ese mundo sin notar que algo no cuadraba. Sin embargo, asegura que es la mentalidad perfecta para unas vacaciones y entiende el aluvión de interés por parte de latitudes más altas. De hecho, la periodista de la 'BBC' cuenta que cuando se estresa, ya en la ajetreada Inglaterra, piensa en el hechizo del mar, el fuerte sol dálmata y el 'fjaka' para contrarrestar sus efectos.

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