Social: Los rasgos psicológicos comunes de las personas que llegan a los 100 años. Noticias de Alma, Corazón, Vida
un estudio en un pueblo italiano

Los rasgos psicológicos comunes de las personas que llegan a los 100 años

Una nueva investigación ha cambiado por completo la idea que teníamos acerca de envejecer, pues ha descubierto que entran en juego características de la personalidad

Foto: Parece que va a llover. (iStock)
Parece que va a llover. (iStock)

Hasta ahora se pensaba que la longevidad estaba únicamente relacionada con la genética y los correctos hábitos alimenticios y deportivos. Pensábamos que quien se cuidaba mucho y se mantenía activo podía llegar hasta los cien años. Pero ¿y si no es así? Una investigación ha aportado nuevos datos al respecto y ha cambiado por completo la idea que teníamos acerca de envejecer.

La investigación, publicada en 'International Psychogeriatrics', ha analizado a 29 personas de la tercera edad, con edades comprendidas entre los 90 y los 101 años, habitantes de la región italiana de Cliento. Lo más llamativo que han descubierto es que todas ellas tienen rasgos psicológicos en común, como la terquedad y la resiliencia.

Controladores, dominantes y obstinados pero con cualidades de resiliencia y adaptabilidad al cambio: así son las personas más longevas

Para llegar a tales conclusiones, los encargados del estudio pidieron a los participantes que completaran una serie de cuestionarios estandarizados y entrevistas sobre temas como migración, eventos traumáticos y creencias. A los miembros más jóvenes de la familia se les preguntó acerca de los rasgos de personalidad de sus parientes mayores.

Los adultos más jóvenes tendían a describir a sus parientes mayores como controladores, dominantes y obstinados. Pero los individuos de 90 y 100 años también mostraron cualidades de resiliencia y adaptabilidad al cambio. Al respecto, un entrevistado que perdió recientemente a su esposa dijo a los entrevistadores: "Ahora me estoy recuperando gracias a mis hijos, y me siento mucho mejor... He luchado toda mi vida y siempre estoy preparado para los cambios. Creo dan vida y dan oportunidades para crecer ".

Rasgos contradictorios

"La investigación ha demostrado que los adultos que viven hasta los 90 o 100 años han aprendido a equilibrar estos rasgos algo contradictorios", asegura Dilip Jeste, decano asociado principal del Centro de Envejecimiento Saludable de la Facultad de Medicina de San Diego y autor principal del estudio. "Estas personas han pasado por depresiones, por migraciones, han perdido a seres queridos... Para salir a flote deben aceptar la realidad y recuperarse de las cosas que no pueden cambiar, pero también luchar por lo que sí pueden modificar", asegura en el informe.

Con la edad, la felicidad y la satisfacción vital aumentaron, y los niveles de depresión y estrés disminuyeron

Los adultos mayores también tenían otras cualidades en común, como la positividad, una fuerte ética de trabajo y vínculos estrechos con la familia, la religión y con el campo. En el momento de las entrevistas, la mayoría todavía estaban activos: trabajaban regularmente en sus hogares y en sus tierras. "Esto les dio un propósito en la vida incluso después de alcanzar la vejez".

Los investigadores también compararon la salud de estos residentes mayores con 59 de sus familiares más jóvenes, con miembros de 51 a 75 años. Como era de esperar, los adultos mayores tenían peor salud física que sus los más jóvenes. Pero gozaban de un mayor bienestar mental y obtuvieron mejores puntuaciones en las pruebas relacionadas con la autoconfianza y las habilidades para tomar decisiones.

La paradoja del envejecimiento

Jeste llama a esto la "paradoja del envejecimiento": incluso cuando la salud física se deteriora, la calidad de la salud mental, al menos en las personas en el estudio, se mantuvo alta. Con la edad, asegura el autor, "la felicidad y la satisfacción vital aumentaron, y los niveles de depresión y estrés disminuyeron". Esto es justo lo contrario de lo que podríamos esperar cuando pensamos en el envejecimiento, "pero muestra que hacerse mayores no es tan triste como pensábamos".

Se han realizado muchos estudios sobre poblaciones conocidas por su longevidad, muchas de ellas en Italia, Grecia, Japón, Costa Rica y California, donde las personas, en promedio, viven mucho más de lo normal. Pero la mayoría de las investigaciones se han centrado en la genética, la dieta y la salud física de los grupos estudiados, en lugar de su salud mental o de personalidad.

Esta investigación, pues, puede ayudar a mejorar la comprensión de los científicos sobre el proceso de envejecimiento, y ayudarlos a determinar cómo los problemas de salud relacionados con la edad pueden mitigarse o evitarse. También puede proporcionar a los adultos de cualquier edad información valiosa sobre qué características psicológicas pueden ayudar a alargar sus vidas.

No hay un solo factor que contribuya a la longevidad, pero siempre es bueno saber cómo influyen los diferentes aspectos de la personalidad

"No hay una única manera de llegar a 960 o 100, y no creo que requiera un cambio radical en la personalidad", afirma Jeste. "Pero esto muestra que hay ciertos atributos que son muy importantes, incluida la resistencia, el fuerte apoyo social, el compromiso y tener confianza en uno mismo".

No hay un solo factor que contribuya a la longevidad, tal y como aseguran los investigadores, pero siempre es bueno saber cómo los diferentes aspectos del estilo de vida, como la personalidad, la dieta y las actividades cotidianas, influyen y afectan a la salud en general.

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