¿lo cumplirás?

5 cosas que debes hacer ahora para que el Año Nuevo sea un éxito

Todos tenemos planes para el año que entra pero nunca cumplimos los propósitos que nos proponemos. Te contamos qué estrategias debes seguir para 2018

Foto: Éxito. (iStock)
Éxito. (iStock)

Dejar de fumar, apuntarte al gimnasio o ahorrar, son algunos de los propósitos de Año Nuevo que se repiten cada 1 de enero y que se quedan sin cumplir. Es una tradición querer mejorar nuestro estilo de vida en un momento en el que se reflexiona sobre el comportamiento del último año y prometerse a uno mismo hacer cambios positivos que harán los siguientes meses mucho mejores.

Pero a menos que lo hayas planeado con cautela y cuidado, puedes acabar teniendo el mismo éxito que si intentas cocinar cualquier plato sin sus ingredientes principales. "Tienes que prepararte adecuadamente. Debes tenerlo todo bien atado para conseguir tus metas", asegura Devin Maier, directo general de Balance Gym en 'The Washington Post'.

Maier explica que si planeas estar más saludable en tan solo dos semanas, debes empezar a asegurarte ahora de que estás en posición de poder alcanzar la cima. Junto con otros expertos en ejercicio físico y salud comparten consejos de cómo terminar estos últimos días del año para tener éxito en el 2018.

Objetivo real

Si defines propósitos realistas, existe una mayor posibilidad de conservarlos durante todo el año e incorporar ese comportamiento saludable en la vida diaria más fácilmente. Si, por ejemplo, el objetivo es hacer ejercicio con más frecuencia, es recomendable programar dos o tres días a la semana en el gimnasio en lugar de siete. Si lo que quieres es comer más sano, intenta reemplazar los malos hábitos con algo que te guste; como tu fruta o yogur favorito. De este modo no verás el entrenamiento ni la dieta como un castigo.

No permitas que un error se convierta en una excusa para desviarte del buen camino. No te quedes estancado en los pensamientos negativos

"Define tu objetivo desde el principio y descubre qué acciones quieres tomar. Si se trata de hábitos saludables y el objetivo es demasiado amplio, es muy difícil mantenerlos y crearlos a largo plazo", explica Rebecca Scritchefield, dietista y entrenadora personal.

"Debes preguntarte: ¿qué significa saludable?, ¿cuánto quiero perder?, ¿cuánto debo dormir?, ¿debería hacer más ejercicio?, ¿como lo suficientemente saludable? Lo más importante es que sea una meta realista: es muy difícil que si has ganado 25 kilos en cinco años, los pierdas en cinco meses", asegura Rebecca.

Saca tiempo

Crees que no lo tienes, que estás siempre ocupado con el trabajo, los informes, el gimnasio. Pero si se quiere, se puede buscar tiempo de donde crees que no lo hay. No debes decir "no puedo". Es un punto que debes tener muy claro en la cabeza. Debes crear un programa para saber cómo alcanzarás tu meta.

Por ejemplo, los sistemas para perder peso y para mejorar tus relaciones no “terminan” necesariamente cuando alcanzas la meta. Pare seguir perdiendo peso, debes mantener el estilo de vida más saludable que has creado. Para mantener relaciones saludables, tendrás que continuar siendo constante con las cosas que empezaste a hacer para lograr cumplir tus propósitos.

"Pregúntate cómo vas a adaptarte al propósito que te marques y después ponlo en el calendario", comenta Maier. Si tu gimnasio está a ocho kilómetros, ¿es probable que vayas tres veces por semana? Los quince días antes de comenzar el año (ya no llegas a tiempo, pero puedes probar con los siguientes) puede ser un buen momento para experimentar cómo funciona y si eres capaz o no de intentarlo.

Encuentra una comunidad

Nadie llega a la cima poniendo "peros". Las excusas te limitan y evitan tu crecimiento. Por eso, las personas exitosas saben que nadie hará las cosas por ellos, así que sin importar los obstáculos que haya, debes por lo menos intentar saltarlos. Conoce tus debilidades y conviértelas en fortalezas, esto te ayudará a tomar las riendas de tu propia vida primero.

Es mucho más fácil hacerlo si te metes en algún grupo que practique las misma actividades. El CrossFit y otro tipo de deportes, como el yoga, el ciclismo o el boxeo, han sido particularmente exitosos a la hora de crear un sentido de comunidad. Pero los gimnasios, así como los grupos para salir a correr e ir en bicicleta, pueden proporcionarte ese mismo sentimiento.

Si defines propósitos realistas, existe una mayor posibilidad de conservarlos durante todo el año e incorporar ese comportamiento saludable

Busca en tu entorno actual a alguien que quiera unirse a tus mismos propósitos saludables. Si no, tal vez necesites conocer gente nueva y añadirla a tu (nueva) vida. "Necesitas rodearte de personas que vivan el mismo estilo de vida que quieres tener. Porque deseas que eso se convierta en tu norma", explica Maier.

Motívate

"Para tener un nuevo hábito debes sentirte motivado", explica Scritchfield. Nunca digas que no puedes hacer algo: es un punto que debes tener muy fijo en la cabeza. Renunciar porque algo se te hace difícil, se convierte en un cúmulo de pensamientos y actitudes negativas que te limitarán y evitarán que hagas las cosas, incluso aquellas en las que eres experto. No te conviertas en tu mayor obstáculo y haz lo que tengas que hacer o nunca sacarás tu verdadero potencial.

Tómate el tiempo que precises para descubrir que es lo que realmente te motiva. Lo necesitarás cuando las cosas se pongan difíciles. Al principio todo se hace cuesta arriba pero cuando lleves unos meses podrás mirar hacia atrás y verás todo lo que has conseguido. Para muchos, la respuesta es contratar un entrenador personal que pueda diseñar un programa que funcione y te cree una responsabilidad: "Debes disfrutar y te tiene que gustar lo que haces o jamás crearás una costumbre", asegura Hunter.

Ten un plan B

A veces las cosas no van como uno desearía, pero no significa que se haya hecho una mala planificación. Muchas personas se rinden ante las primeras adversidades mientras que otras son flexibles y propensas a generar alternativas: un plan B puede ser el as que tengas bajo la manga.

Diseñarlo funciona para tener seguridad y para comprometerse con los resultados efectivos. Por eso, siempre da cierta sensación de tranquilidad o control aunque realmente no se pueda garantizar que cumpla el objetivo propuesto con un resultado positivo. Nadie sabe si algo fallará hasta que se produce.

Renunciar porque algo se te hace difícil se convierte en un cúmulo de pensamientos negativos que te limitarán y evitarán que hagas las cosas

Muchos aseguran que no es buena idea. Según un estudio, los psicólogos de la Universidad de Zurich han desarrollado un modelo teórico para estudiar el uso y la utilidad de tener un plan B. “Nuestro modelo se basa en una idea sencilla: los planes alternativos cambian la forma en que perseguimos nuestro objetivo, aunque no los estemos utilizando, e incluso si nunca los utilizamos” afirma el doctor Christopher Napolitano, autor principal del artículo.

Así, según este modelo, cuanto más esfuerzo pongan las personas en la elaboración de planes secundarios, más molestos y perjudiciales pueden estos llegar a ser. Aún así, Maier insiste en tener uno. "No esperes a tropezar. Calcula tu plan de recuperación ahora mismo. No permitas que un error se convierta en una excusa para desviarte del buen camino. No te quedes estancado en los pensamientos negativos o en la trampa de la comparación y la desesperación. Son los sentimientos de esperanza y confianza los que hacen cambiar a la gente", conlcuye.

Alma, Corazón, Vida

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