el azúcar es el enemigo

Tres alimentos con los que nos toman el pelo

El sociólogo Miguel Ángel Almodóvar desvela toda la información nutricional que se esconde en productos de supermercado que se publicitan como sanos

Foto: Distintas clases de azúcar. (iStock)
Distintas clases de azúcar. (iStock)

El sociólogo, investigador y periodista Miguel Ángel Almodóvar desentraña en su pequeño libro ‘Azúcar, el enemigo invisible’ (Editorial Arpa, 2017) la letra pequeña de un montón de productos de venta cotidiana en los supermercados que ocultan en su información nutricional su verdadera composición, en absoluto sana, y generalmente con cantidades de grasa y azúcares desmesuradas. En esta ocasión desgajamos tres alimentos con los que, sin duda, nos toman el pelo desde los lineales del súper. En general todo el libro de Almodóvar va encaminado a descubrir las enormes cantidades de edulcorantes no demasiado buenos para nuestra salud que se ocultan en los alimentos más frecuentes.

Pan de pueblo con cinco cereales

De la firma “La hornada del día”, de DÍA, los cinco cereales se reparten en proporciones muy distintas, ya que mientras la harina de trigo está presente en un 54,9%, la de cebada malteada lo está en un 1,8%, la sémola de maíz en un 1,7% y la haría de centeno en un misérrimo 0,9%. Así que no es nada más que pan blanco con adornos. Por otra parte, que el pan sea de pueblo choca bastante con la presencia de tres emulgentes, dos conservantes, un corrector de acidez y un antioxidante...¿desde cuándo los panaderos de pueblo ponen esas cosas en sus panes? Para rematarlo, cada paquete contiene unos 21 generosos gramos de azúcar.

Bifrutas Zero

En este refresco de Pascual el "Zero" figura con el máximo protagonismo, aunque en letra muy pequeñita se dice al pie que se refiere a la materia grasa. El beneficio nos deja perplejos ya que la fruta, a excepción del aguacate, el coco y las aceitunas, no contiene la menor cantidad de grasa. Como quiera que las frutas de referencia no son frutas sino concentrados de piña y mango, el riesgo de grasa solo podría venir de la leche añadida al zumo, con lo cual nos quedamos ‘in albis’. Respecto al azúcar, que nos aseguran que es natural, en el mejor de los casos fructosa líquida que tendrá que metabolizar el hígado hasta donde pueda y convertir el resto en triglicéridos, el total es de unos seis gramos por envase y entre 17 y 18 por litro, cantidad nada despreciable.

Entre los aliños que aparecen en la portada, el ajo está presente en el producto en solo un 0,6% y el perejil en apenas un 0,2%

Panecillos de ajo y perejil

Estos crujientes panecillos que ofrece Supersol se anuncian con “Sabor Mediterráneo” en clara evocación a los beneficios de la dieta mediterránea y añaden una ventana de llamada que reza “Con aceite de oliva virgen extra”. Pero resulta que en la información nutricional que figura en el reverso descubrimos que el aceite de oliva virgen extra está presente en un exiguo 5% siendo el resto, sin cantidad o porcentaje explicitado, “aceite vegetal de palma”, una grasa rica en ácidos grasos saturados, directamente vinculados al incremento de distintas enfermedades metabólicas. Respecto a los aliños que aparecen pimpantes en la portada rodeando la aceitera, el ajo está presente en el producto en un 0,6% y el perejil en un 0,2%.

Alma, Corazón, Vida

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