revestimiento, color, versiones temporales...

Las ocho cosas que debes saber antes de ponerte carillas dentales

Hoy en día conseguir una sonrisa perfecta es más fácil de lo que imaginas. Las carillas dentales se han convertido en el tratamiento estrella y te contamos en qué consiste

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Posiblemente en alguna ocasión te hayas preguntado cómo pueden las ‘celebrities’ lucir unas sonrisas tan blancas y perfectas. El secreto, en muchos casos, está en las carillas dentales. Se trata de una prótesis de porcelana que va adherida de manera fija a la zona anterior de cada diente para modificar y reparar el color, el posicionamiento de la pieza y corregir fracturas u otros aspectos estéticos.

Si en alguna ocasión has pensado en colocarte carillas dentales, debes tener en cuenta algunas cosas antes de pasar por la experiencia de este tratamiento. La Doctora Nadia Sarmini Fernández, directora de la Clínica Dental Bernabéu, nos informa sobre algunos de los detalles más relevantes:

1. Elegir un odontólogo con experiencia

Este tipo de tratamiento estético es realmente delicado, por lo que siempre hay que asegurarse de la experiencia del profesional que llevará a cabo todo el proceso de restauración estética dental. Cuando acudas a un centro dental solicita siempre referencias del antes y el después de los trabajos realizados con anterioridad, al menos durante los diez últimos años.

2. No son imprescindibles: son una opción

Cuando a una persona no le satisface el aspecto de su sonrisa, el dentista debe comprometerse con los deseos del paciente y proponer la mejor opción médica que no siempre serán las carillas. Por ejemplo, algunos pacientes no quieren utilizar correctores dentales aun teniendo los dientes desalineados, o bien a otros, les desagrada su color y prefieren un blanqueamiento permanente; y, en otros casos, tienen los dientes delanteros fragmentados o carillas o fundas gruesas que no les favorecen o se les ve un halo negro producido por el metal que llevaban las antiguas prótesis. Obtener información sobre las carillas dentales antes de optar por este tratamiento es vital para asegurar que es la mejor opción que te puede ofrecer tu odontólogo.

3. Personalizar la sonrisa

La clave para conseguir que una persona tenga una sonrisa bonita con carillas es elegir la fórmula que más armonice con el conjunto de la cara e incluso la constitución corporal. Intentar parecerse a la sonrisa de algún famoso no es la mejor idea porque lo que funciona para una cara no tiene por qué funcionar en otra.

En este sentido la Doctora Nadia Sarmini afirma: "Es crucial personalizar las carillas para cada persona. Para ello es necesario escuchar los deseos del paciente, dentro de que no desee nada irreal, y, teniendo en cuenta su anatomía corporal y facial, y su sonrisa real, obtener la que desea asegurando que todo funcione correctamente para que puedan masticar con normalidad, ya que las carillas no solo están para sonreír sino también para comer por supuesto".

4. Las imperfecciones son igual a perfecciones

El proceso de ‘transformación’ con las carillas debe ser cuidadoso. La perfección de los dientes también implicará mantener la personalidad de la sonrisa. El objetivo es que otras personas tengan la sensación de que algo ha cambiado, pero sin poder decir qué es, es decir, naturalidad.

5. Revestimiento parcial o total

Dependiendo de cada necesidad o presupuesto, se puede optar por revestir una o varias piezas, o el conjunto total. Hay personas que, por ejemplo, desean hacer todos los dientes de la parte superior y, finalmente, para mantener su sonrisa equilibrada, solo se realizan cuatro carillas que se ajustan perfectamente con el resto de piezas. Se trata de encajarlos como si fuera un rompecabezas y sin que nada se note.

6. El color: una labor compleja

"La gran mayoría de las personas quieren que sus dientes sean lo mas blancos posibles pero a la vez naturales", explica la doctora. La clave está en hacer que una sonrisa sea blanca sin que los dientes parezcan monocromáticos, opacos y falsos. Para encontrar el tono de color ideal, se examina el tono de la piel y, de esta forma, personalizar la sonrisa. Y este es el mensaje que se trasmite al equipo de técnicos ceramistas.

7. Versiones temporales: la sonrisa de prueba

Para asegurarse de que el resultado tiene el éxito deseado para el paciente, se realizan simulaciones provisionales con el propósito de que el paciente vaya viendo cuál va a ser la anatomía de sus carillas. Se trata de una prueba diagnóstica más que ayuda a los especialistas a conocer los gustos del paciente. Previamente se realiza un diseño digital de la sonrisa mediante fotografías para que se pueda tomar la decisión final. Estas provisionales no serán tan brillantes ni tan finas como las carillas de porcelana y solo se llevarán por un tiempo determinado hasta la terminación de la fabricación de las definitivas, a no ser que el paciente sea candidato a llevar carillas sin tallado; en ese caso simplemente sería una prueba diagnostica más que se realiza en la consulta, por lo que no los tendría que llevar como provisionales.

Las carillas definitivas suelen tener una duración de entre diez y quince años aplicando una buena higiene bucodental normal y visitas anuales al odontólogo para evitar su reemplazamiento prematuro.

8. El proceso de la reconstrucción

Una vez aceptado el plan de recubrimiento y decidido el número total de piezas, se toman moldes, radiografías y fotografías. Varios minutos antes de que comience el proceso se insensibiliza la zona con anestesia local. Si el paciente no tiene que tallarse los dientes no se suministrará anestesia. El siguiente paso es la colocación de la carilla en cada diente mediante cementación adhesiva fijado con una pequeña luz de led ultravioleta para sellarlo firmemente. La duración dependerá de la cantidad de dientes.

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