Por qué la pasta nunca te queda al dente: lo que estás haciendo mal
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Por qué la pasta nunca te queda al dente: lo que estás haciendo mal

Es muy difícil cambiar una costumbre tan arraigada como la forma en que la cocinamos. 'Inguini', 'capellini' o 'fusilli lunghi, ¿cómo debes prepararlos?

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Foto: iStock.

Desde espagueti y 'gnocchi' hasta 'fusilli' o 'pappardelle'. Existen más de un centenar de formas y tipos de pasta, uno de los platos más socorridos para preparar en casa y que seduce tanto a los adultos como a los más pequeños. Es más, ostenta el título de la comida favorita en todo el mundo.

Como no podía ser de otra forma, Italia encabeza el consumo de pasta, pero los españoles también somos grandes aficionados al plato tradicional transalpino e ingerimos cuatro kilos por persona al año, según revela el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Foto: Remuévelos para que no se peguen. (iStock)

Nos gustan, sobre todo, los espagueti y los macarrones, apunta el estudio “Españoles y pasta”, elaborado por la marca Garofalo, pero consumimos todas las variedades: pasta larga, como el 'linguini', 'capellini' o 'fusilli lunghi', y corta, como el 'penne liscie' o 'rigate', 'rigatoni', 'elicoidali' o ravioli. Todas ellas proporcionan un amplio abanico de posibilidades gastronómicas que tienen en común un sencillo pero estricto método de elaboración.

Cómo hacerlo bien

Seguro que más de una vez has leído en los envases de la pasta: "Para cocinar al dente, once minutos" y te has preguntado "¿qué es eso y por qué es mejor?" A pesar de que a muchos les gustan estos carbohidratos bien cocidos, no es lo más recomendable. Para cocinarla de esta forma, debe estar cocida por fuera y tener una leve sensación cruda en su interior. Como son de absorción lenta, es necesario buscar alternativas de cocción que permitan aprovecharlos mejor.

La ebullición rápida es buena porque evita que el producto se pegue alrededor

Cuando la pasta queda demasiado cocida, los carbohidratos que contiene ya se han convertido en glucosa, proceso que debe hacer nuestro organismo. Además, para los amantes de los fideos o espaguetis, hacerlos al dente es ideal, ya que produce mayor saciedad porque se queda más tiempo en nuestro cuerpo, ralentizando el apetito.

Para hacerlo correctamente, debes calentar un litro de agua por cada 100 gramos de pasta entre 8 y 10 minutos, dependiendo si es espiral, caracola, lacito o tallarín. En el reverso de los paquetes encontrarás las indicaciones correctas que le corresponden a cada uno. Cuando el agua se encuentre en ebullición, agrega sal y luego la pasta, pasando los minutos correctos, será perfecta.

placeholder Olvida la pasta por las noches. (iStock)
Olvida la pasta por las noches. (iStock)

Lo llenas demasiado

Cualquier tipo de pasta se expandirá cuando se cocina. Por lo tanto, si apenas cabe en la olla cuando la estás echando, no se cocinará correctamente. Si la llenas mucho, quedarán apretadas en la olla, una situación nefasta para el cocinado. En primer lugar, una baja proporción de agua en la pasta significa que va a llevar más tiempo para que el agua hierva una vez añadida. La ebullición rápida es buena porque evita que el producto se pegue alrededor. En segundo, cuando se cocina, se libera almidón. Si tiene poca agua no permitirá que este se diluya lo suficiente y entonces tendrás una textura gomosa y no al dente...

Según la experta Nicole Karr, chef que ha trabajado en restaurantes del norte de Italia y Nueva York, la olla debe tener al menos 45cm, lo que significa que no puede ser una cacerola pequeña de un asa, sino de dos, porque estas pueden albergar el agua necesaria para cocinarla bien. Tras verter la pasta, revuélvela de vez en cuando ya que los dos primeros minutos son cruciales: es cuando la pasta tiene más probabilidad de pegarse a la parte inferior del recipiente.

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