la que hace tom brady

La dieta con la que puedes beber alcohol y aun así adelgazar mucho

Se trata del método TB-12, formulado por el entrenador personal de la estrella de los New England Patriots. Es un plan bastante estricto pero permite tomar bebidas espirituosas

Foto: ¿Quién dijo régimen? (iStock)
¿Quién dijo régimen? (iStock)

La dieta de Tom Brady, jugador de fútbol americano y marido de la supermodelo brasileña Gisele Bündchen, está dando mucho que hablar. El guapo deportista, de 39 años, ha creado un método de dieta y ejercicio con su entrenador personal, Álex Guerrero.

"He colaborado con mi entrenador personal de siempre para crear un acercamiento diferente y más sostenible. Nuestro método TB-12 fue formulado para prolongar mi rendimiento al máximo y esa es la razón por la que he podido competir a un nivel tan alto durante toda mi carrera", dijo la estrella de los New England Patriot, donde lleva 23 años ejerciendo como quarterback, a 'Sports Illustrated'.

La dieta de Tom Brady, jugador de fútbol americano y marido de la supermodelo brasileña Gisele Bündchen, permite beber alcohol. Pero hay truco

El susodicho manual de nutrición TB-12 es vendido desde hace unos meses en una edición limitada de madera de arce. El volumen contiene 89 recetas y, a pesar de su precio (200 euros), está siendo un éxito. La dieta de Brady es 80% alcalina y 20% ácido. No se permire la sal sódica ni la yodada, el café, los hongos y los lácteos.

Lo destacable del régimen del jugador es que... ¡el alcohol está permitido! Eso sí, solo en ocasiones especiales y si es compensado con agua. Lo explica un reportero de 'Business Insider', Cork Gaines, que ha probado el invento. "Fue más difícil de lo que imaginábamos", comenta.

Alcohol y agua

La dieta del alcohol es simple: por cada bebida alcohólica hay que beber por lo menos tres vasos de agua, "para compensar". Lo hizo durante un fin de semana, viernes y sábado.

El aventurero reconoce que no le quedó muy claro qué cantidad exacta de agua tenía que beber. Así que tomó tres vasos normales por cada uno de alcohol. En cuanto a las bebidas espirituosas, se limitó a la cerveza y al whisky.

Tom Brady. (Reuters)
Tom Brady. (Reuters)

"Después del primer botellín de cerveza me bebí una botella grande de agua. Y comencé a ir al baño. Menos mal que estaba en casa, porque me habría dado vergüenza ir y volver al servicio toda la noche. Rápidamente me di cuenta del truco: esto de beber agua no era solo para mantener la hidratación y diluir las toxinas, sino para beber menos alcohol, e incluso tomar menos comida".

Comenzó a beber a las 17 horas del viernes. A las 18:30 cenaron pizza, y él apenas podía con dos porciones. "A las 19 ya me sentía hinchado, y sólo había bebido dos cervezas". Al tercer botellín, con sus 9 vasos de agua correspondientes, el pobre ya no podía más. No paraba de ir al baño a hacer pis.

Un reportero decidió probar la dieta y su balance es positivo: no solo bebe menos alcohol, sino que come menos y es más consciente de lo que ingiere

"A las 21, cuatro horas después de comenzar a beber, ya llevaba en el cuerpo cuatro cervezas, y 12 vasos de agua". Hizo cálculos y descubrió que eran 16 bebidas en cuatro horas, y se asustó. "Estuve a punto de buscar en Google '¿cuánta agua es demasiada?'. Esto podía ser más saludable, y era cierto, bebía menos alcohol y comía menos, pero definitivamente me siento peor que cualquier otra noche de alcohol".

Dejó la cerveza a las 21:30 y se pasó al whisky con cola. A las 22:45 se acabó la fiesta. "Hice recuento de todo lo que había bebido: 4 cervezas, un litro y medio de cola, 15 vasos de agua... y he perdido la cuenta de los viajes al baño".

Bebe y bebe

Al día siguiente siguió, Cork siguió con su peculiar dieta. "Estaba completamente tirado. Pensaba que iba a aprender de los errores que cometí el primer día, como beber mucha cerveza, pero no lo hice. No obstante, rápidamente me pasé al whisky con cola. No ayudó".

No le apetecía nada beber, pero siguió. Eso sí, lo hizo más lento. Con solo pensar que tenía que tomar una botella de agua, se le quitaban las ganas. En ese segundo día ya calculaba de antemano la cantidad de vasos de agua que tenía que beber por cada copa. Acabó tan hinchado la noche anterior que se tomaba todo con más calma.

Tom Brady. (Gtres)
Tom Brady. (Gtres)

Al final, acabó el sábado con una cerveza, dos colas con whisky y nueve vasos de agua en el cuerpo. "Definitivamente, mucho menos alcohol de lo que hubiera tomado otro fin de semana".

¿Balance general de la 'dieta del alcohol'? Bueno. "Mientras siento que Tom Brady y su gurú de fitness me han derrotado, pretendo seguir con el plan. No sólo bebo menos cuando salgo, sino que como menos, consumo más agua y, simplemente, soy más consciente de lo que entra en mi cuerpo. En general, creo que es positivo".

¿Lo probarás?

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