Cómo adquirir más conciencia de tu régimen

5 estrategias para adelgazar sin hacer dieta ni ejercicio

Pequeñas variaciones en los hábitos alimentarios pueden ofrecernos unos resultados sorprendentes para eliminar algunos kilos que nos sobran

Foto: Cómo hacer que la báscula marque cada vez menos. (iStock)
Cómo hacer que la báscula marque cada vez menos. (iStock)

Elegir los alimentos, contar las calorías consumidas, establecer unos horarios rígidos, marcar un plan de entrenamiento… Son muchas las acciones que se proponen desde el campo de la nutrición para bajar de peso y mejorar la calidad de vida. No obstante, el foco de atención se va desplazando cada vez más desde aquellas medidas que tienen que ver con el consumo y la quema de energía hacia otras soluciones que guardan una relación más directa con lo psicológico.

No se trata solo de mejorar nuestro régimen o de aumentar las horas de actividad física. Los estudios demuestran que para bien o para mal existen otros condicionantes. Por dicho motivo, los programas de adelgazamiento tienden a ser aún más completos y abarcar otros factores que hasta ahora no se habían tenido tan en cuenta o se consideraban secundarios.

Las personas que utilizan más veces su dentadura acaban consumiendo hasta 100 calorías menos por comida que aquellos que tienden a engullir

Como una especie de ‘mindfulness’ alimentario, el objetivo que hoy en día defienden muchos nutricionistas es el de tomar plena conciencia sobre lo que comemos. De este modo no solo conseguiremos ingerir menos, sino que también lograremos disfrutar más del sabor, el olor o la textura de los productos. Si quieres lograr que esta meta se cumpla, te invitamos a que conviertas en costumbre los siguientes métodos.

Mastica lentamente

El mero proceso de masticar despierta en nuestro cerebro unas serie de reacciones automáticas. Una de ellas es el aumento del flujo de sangre hacia el estómago preparando el órgano para su posterior actividad y aumentando el número de calorías quemadas, ya incluso desde el momento en que nos sentamos a la mesa.

Foto: (iStock)
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Degustar los alimentos durante más tiempo permite que se vaya despertando en nosotros la sensación de saciedad que dice a nuestro cerebro basta. Las personas que utilizan más veces su dentadura acaban consumiendo hasta 100 calorías menos por comida que aquellos que tienden a engullir los alimentos.

Escribe un diario con lo que ingieres

Como si de un plan contable se tratara, apuntar en un bloc lo que comemos, jornada tras jornada, nos permite conseguir una panorámica completa del régimen que realmente estamos llevando a cabo.

No premies tus esfuerzos a través de la comida. Sustitúyela por un baño caliente o un paseo

Basta revisar al final de un periodo (una semana, un mes, etc.) la dieta que hemos seguido para estimar después qué estamos haciendo bien, qué deberíamos modificar o qué nuevas propuestas podrían ser incorporadas.

Investiga sobre el origen de lo que compras

Revisar las etiquetas de los alimentos es todo un reto y para la mayoría de los mortales no resulta fácil entender en qué consiste todo ese elenco de ingredientes formado a veces por complicados nombres compuestos. Michael Pollan, prestigioso periodista y profesor de la Universidad de Berkeley, ofrece una fórmula para no fallar nunca: no consumas nada que esté elaborado con más de 5 productos.

Por otro lado, en las mismas etiquetas figurará siempre la información nutricional en la que se detallan las calorías, los hidratos de carbono, las proteínas, etc. Si nunca has entendido cómo funcionan estos datos, ¿a qué esperas para investigar al respecto y adquirir más conciencia sobre lo que te metes al cuerpo?

La comida no es un premio

La relación que tenemos con nuestros alimentos tiene algo de instintivo y es común que ante un pequeño éxito ,como una hora de estudio bien empleada o la conclusión de un trabajo particularmente laborioso, le regalemos a nuestro organismo una buena dosis de calorías con las que recompensar el esfuerzo.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Ser compasivos con nosotros mismos es una sana costumbre que nos ayuda a cuidarnos. Por ello, en vez de recurrir a la comida te invitamos a que te des un buen homenaje con un baño relajante, unos minutos de paseo o un buen masaje.

Invierte en tu cocina

Es frecuente que los estudiantes y las personas solteras tengan unos recursos limitados por lo que se refiere a los cacharros que nos permiten variar la preparación de los platos.

No es necesario comprar un costoso robot de cocina. Ollas a presión, vaporeras, batidoras… se trata de pequeños electrodomésticos que aumentan la creatividad y permiten disfrutar más el proceso de preparación, añadiendo nuevas técnicas particularmente saludables que ayudan a perder peso.

Alma, Corazón, Vida

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