Cambia tu silla por una tumbona

Cómo sobrevivir en la oficina cuando solo piensas en las vacaciones

Tener el último turno de vacaciones puede ser duro, por eso hemos querido ayudarte a superar esas semanas de soledad en el trabajo

Foto: Imagen de tus compañeros de la oficina con más suerte que tú (EFE)
Imagen de tus compañeros de la oficina con más suerte que tú (EFE)

Si eres de los que se ha tenido que coger las vacaciones a finales de agosto, sabes lo que es estar trabajando cuando la mayoría de tus compañeros (y quizá de tus jefes) ya se han ido a la playa. Hasta que llegue tu turno de disfrutar del periodo estival, hemos recopilado algunas ideas para ayudarte a que tus últimas semanas en la oficina sean un poco más llevaderas. O por lo menos, lo suficiente como para que ya no tengas que esconderte en el baño a llorar.

Lleva una silla plegable para calentar el tupper en el microondas

Que estés trabajando en agosto no significa que no puedas tener tus momentos de descanso mientras esperas a que se haga la comida. Si solo tenéis un microondas y los cuatro gatos que quedáis decidís comer a la vez, ya no tendrás que esperar de pie.

Pide pizza a domicilio

¿No quieres ni hacer el esfuerzo de calentar el tupper? Vale, es normal. Es agosto y no estás para tonterías, así que concédete un capricho algún día. No hay nada que no cure una pizza, pero haz guardia en la puerta. No sabes qué hambriento becario podría estar al acecho.

Tampoco te pases (The Office)
Tampoco te pases (The Office)

Puedes ponerte las zapatillas de andar por casa

Si ya queda poca gente en la oficina, puedes dar rienda suelta a tu comodidad y traerte tus chanclas favoritas para ir desde tu mesa al baño. Si tu propuesta pasa desapercibida, quizá pronto puedas incluir en el conjunto los pantalones del pijama.

Roba cosas para tu mesa

La ventaja de trabajar en agosto es que puedes cambiarte de sitio y coger un ordenador con un teclado que todavía tenga la letra eme. De hecho, aprovecha para apropiarte de los rotuladores y post-its de tus ausentes compañeros y quizá de algún altavoz que todavía funcione. La oficina será tu nuevo Ikea.

Pregunta a tu jefe si podéis poner una piscina hinchable en la sala de reuniones

Refrescarse e hidratarse es algo importante en verano, por eso la idea de instalar una pequeña piscina hinchable en algún lugar poco transitado no debería sonar demasiado descabellado. Si tu superior está de vacaciones, muestra iniciativa. Hínchala a pulmón y ponla tú.

Cambia tu silla por una tumbona

Sentarse bien en el trabajo es fundamental para no tener problemas de espalda. Con este cambio ya no te encorvarás hacia la mesa como una gárgola. Y si puedes, pégale una sombrillita de cóctel a tu botella de agua para entrar en ambiente.

Tienes un montón de sitio para aparcar

Con la mayoría de tus compañeros en la playa, de escapada rural, viendo mundo o tumbados en el sofá de su casa, serás libre para elegir plaza de aparcamiento sin preocuparte de pisar las líneas del suelo o de rayar el coche del jefe. Además, si lloras en el aparcamiento no habrá nadie cerca para verlo.

Un día cualquiera de agosto en el parking de la empresa (The Office)
Un día cualquiera de agosto en el parking de la empresa (The Office)

Refuerza los pensamientos positivos

Por ejemplo, no estás en la playa todavía, pero por lo menos tampoco tienes que aguantar chanclas llenas de arena y algas pegajosas. Estás sentado delante del ordenador haciendo el último informe, pero no tienes que cargar con la sombrilla mientras andas como un pato hacia la orilla. Todo ventajas.

Todavía te queda el aire acondicionado

El sofocante calor es lo malo de salir al exterior en pleno agosto y si no estás ya con los pies a remojo en la piscina, por lo menos tampoco te estás volviendo de un poco saludable color rojizo. El aire acondicionado será tu razón de ser durante estas semanas.

Adopta un pez

Una mascota en la oficina te acompañará en esos momentos en los que se queda más vacía que la nevera de un universitario. También podrás hablar con tu nuevo pez cuando te dé el bajón.

Si no te ves preparado, compra un cactus.

Un pez jamás te juzgará (Brooklyn 99)
Un pez jamás te juzgará (Brooklyn 99)

Cuelga un calendario y tacha los días

Así controlarás cuántos te quedan hasta tus vacaciones. Puedes dibujar en los márgenes un par de calaveras con un rotulador rojo sangre por si te ayuda a desahogarte. (Nota: no importa que lo hagas llorando).

Sé mala persona

No se trata de desatornillar la silla de tu compañero que está de vacaciones o de mirar el clima para ver si va a llover en su destino veraniego. Solo piensa que cambiarán las tornas y dentro de poco serán tus compañeros los que estarán dándole de comer a tu pez mientras tú estás de vacaciones.

Alma, Corazón, Vida

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