cómo lograr un 'click' en nuestro mensaje

Qué tienes que poner en el asunto del email para que te contraten

¿Existe un modo para tener más posibilidades de que una empresa abra nuestros correos? El asunto es la primera cosa que se lee, por ello hay que redactarlo con especial cuidado

Foto: Cuando el proceso acaba con este ansiado choque de manos. (iStock)
Cuando el proceso acaba con este ansiado choque de manos. (iStock)

Probablemente te has preparado tu currículum a conciencia, pidiendo asesoramiento a algún orientador o informándote a través de diferentes medios de qué formato y qué datos convienen destacar en el documento. Tienes, además, varias cartas de presentación redactadas dependiendo de las ofertas y los sectores de las empresas con las que te interesa contactar. Presintiendo, incluso, la posibilidad de una entrevista habrás estudiado con detenimiento cómo comportarte y qué ropa te conviene llevar.

¿Y si te dijéramos que todo este complicado procedimiento puede echarse a perder por algo en apariencia tan insignificante como una simple frase? Las empresas reciben centenares o incluso miles de correos electrónicos por cada oferta que publican en los portales de búsqueda de empleo. Por dicho motivo, algunas compañías empiezan ya la criba de candidatos antes, incluso, de abrir los emails que han recibido en la bandeja de entrada de su correo.

No dejes jamás el asunto en blanco. Tiene altas posibilidades de acabar en la carpeta de 'spam' o en la papelera de reciclaje

Deshaciendo el mito en el que la mayoría incurre, el primer punto de contacto entre una empresa y un posible trabajador no empieza en el currículum, sino en el asunto del primer mensaje que enviamos. Antes, pues, de intentar llamar la atención del reclutador a través de nuestros estudios, experiencia y méritos, tenemos que lograr algo tan simple como que la persona responsable se interese por el contenido de aquello que le hemos remitido.

No existe una única fórmula para lograr este propósito, pero sí varias con las que no equivocarnos y pasar el trámite de que alguien decida hacer ‘click’ sobre nuestro mensaje. Te presentamos por ello, dos posibles métodos para escribir correctamente aquello que debería ir en el asunto, ya sea de un modo tradicional o arriesgando con soluciones más ingeniosas.

Las fórmulas clásicas

La norma principal que todos los expertos aconsejan es que jamás se deje el asunto en blanco, pues es motivo más que suficiente para que el mensaje acabe o bien automáticamente en la carpeta de spam, redirigido por el propio sistema informático, o enviado a la papelera de reciclaje por el pertinente responsable de recursos humanos.

Si se responde a un anuncio publicado, la primera recomendación sería poner como referencia la denominación de la posición abierta. Si hemos enviado la candidatura por nuestra propia voluntad lo mejor sería utilizar una fórmula del tipo “candidatura espontánea”.

Debido a la gran cantidad de emails que recibe un reclutador es fundamental incluir palabras clave ante una eventual búsqueda con filtros

En el caso de esta última, podemos explicar en un par de palabras nuestra función y añadir alguna competencia o una característica fundamental, no redactando jamás estas descripciones en mayúscula ni con caracteres especiales como signos exclamativos. Por ejemplo:

  • Cocinero – especializado en comida asiática – 3 años de experiencia.
  • Jefe de comunicación – sector sanitario – disponibilidad inmediata.

Considera que en un ordenador se pueden ver unos 60 caracteres mientras en un teléfono móvil unos 25 o 30. En un espacio tan breve, es imprescindible eliminar saludos y palabras innecesarias así como jerarquizar la información y colocar lo más relevante al inicio.

Un ejemplo de una fórmula alternativa, pero que capta la atención de modo inteligente: "Si me contratáis, vuestra empresa dará un giro porque…"

Ante la ingente cantidad de emails que recibe un responsable de recursos humanos es fundamental incluir palabras clave ante una eventual búsqueda con filtros realizada desde dentro de su propia cuenta de correo electrónico. El puesto de trabajo al que se aspira, el número de referencia de la oferta o fórmulas como la referida “candidatura espontánea” ayudan a que nuestro nombre tenga más posibilidades de aparecer si se siguen estos métodos.

Por último, si alguien nos ha indicado que aludamos a su nombre personal como referencia de cara a la persona que nos puede contratar, lo mejor en estos casos es incluir tal información directamente en el asunto.

Atreverse con otras recetas

Con las anteriores recomendaciones nos movemos en un terreno seguro, pero si queremos apostar fuerte podemos jugárnosla desde el inicio e intentar sorprender de verdad a la empresa. Sobra avisar, por supuesto, que también de esta manera es más probable que el tiro pueda salirnos por la culata.

La página web JobMob, especializada en consejos para la búsqueda de empleo, recoge algunas de las mejores líneas que los reclutadores aseguran haber recibido ante las ofertas convocadas. Recogemos las mejores para por si te pudieran servir de inspiración:

- “Que quede entre nosotros: trabajo para vuestro competidor más directo”.

- “Interesado en ofrecer un valor añadido a vuestra empresa”.

- “He estado investigando… y me he dado cuenta de que necesitáis a una persona como yo”.

- “Hola… ¿me estabais buscando?”.

Foto: iStock.
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- “Necesito solo tres minutos de vuestro tiempo”.

- “12 cosas que no sabíais de mí”.

- “¿Cómo puedo contribuir a mejorar vuestra empresa?”

- “Ofrecéis el tipo de trabajo que ando buscando”.

- “Soy vuestro próximo empleado”.

- “Soy diferente al resto”.

- “Lo que mi currículum no cuenta de mí”.

- “Si me contratáis, vuestra empresa dará un giro porque…

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