DESAFÍO LINGÜÍSTICO

El trabalenguas que te enseña cómo se pronuncian de verdad las palabras en inglés

Lo más molesto de aprender la lengua de Shakespeare son sus inconsistencias interminables entre ortografía y pronunciación

Foto: De Oxford, como mínimo. (iStock)
De Oxford, como mínimo. (iStock)

Realiza estiramientos de mandíbula, aclara las cuerdas vocales y, como se suele decir, ponte una patata en la boca. ¿Listo? Ahora pronuncia 'eye', 'I' y 'aye', es decir, 'ojo', 'yo' y 'sí' en inglés. Tres significados muy diferentes para tres dicciones prácticamente iguales. ¿Lo conseguiste? Prueba entonces con 'beard', 'bird' y 'bear' o, lo que es lo mismo, 'barba', 'pájaro' y 'oso'. De nuevo, un trabalenguas infernal para nuestra indefensa fonética hispana.

Por mucho 'translator', apps y libros de texto que usemos, hay palabras de la lengua de Shakespeare que se nos atragantan. Nos cuesta igualar esa flema británica en cada vocablo, sílaba y 'phrasal verb' y, al final, las confusiones son ineludibles: un oso en la cara y la barba en el bosque, así no hay quien se entienda. El castellano tiene la ventaja de que es un idioma bastante fonético. Por lo general, se pronuncia como se escribe. Los anglosajones, en cambio, prefirieron poner las cosas más difíciles.

El holandés Gerald Nolst Trenité, harto de las reglas del inglés, escribió un poema para ser recitado en alto y lo tituló, muy elocuentemente, 'El caos'

Cuando nos embarcamos en la onerosa empresa de aprender inglés, quizá lo más molesto sea memorizar estas inconsistencias interminables entre ortografía y pronunciación. El idioma actual es una mezcla de ascendencias alemana, francesa y latina, lo que hace que a veces haya varias palabras que se escriben de la misma manera pero que se vocalicen de forma muy distinta, y viceversa.

Más difícil que 'tres tristes tigres'

Al escritor holandés Gerald Nolst Trenité le pasaba lo mismo que a la mayoría de estudiantes. Estaba harto de las frustrantes reglas del inglés. Y, por eso, les dedicó un texto. Un poema para ser recitado en alto, bien clarito, pronunciando cada letra cual lord inglés y lo tituló, muy elocuentemente, 'El caos'. Fue publicado en 1920 como parte del libro de ejercicios llamado 'Drop Your Foreign Accent', es decir, acaba con tu acento extranjero.

¿Aceptas el reto? (iStock)
¿Aceptas el reto? (iStock)

Si eres de los que no distingue entre el reinado ('reign') y la lluvia ('rain') o la pausa ('pause') y las garras ('paws'), tal vez te convenga intentarlo. Ponte a prueba, aquí tienes una muestra para recitar y, más abajo, la dicción del poema entero.

"Pray, console your loving poet,
Make my coat look new, dear, sew it!
Just compare heart, hear and heard,
Dies and diet, lord and word.

Now I surely will not plague you
With such words as vague and ague,
But be careful how you speak,
Say: gush, bush, steak, streak, break, bleak…

Liberty, library, heave and heaven,
Rachel, loch, moustache, eleven.
We say hallowed, but allowed,
People, leopard, towed but vowed.

But mind trivial and vial,
Tripod, menial, denial,
Troll and trolley, realm and ream,
Schedule, mischief, schism, and scheme.

Don’t you think so, reader, rather,
Saying lather, bather, father?
Finally, which rhymes with enough,
Though, through, bough, cough, hough,
sough, tough?"

Aunque 'El Caos' incluye varias palabras raras, hoy incluso obsoletas, se trata de un ejercicio excelente para practicar las pronunciaciones más difíciles del inglés británico y a buen seguro servirá a quienes estén aprendiendo el idioma. Y, de paso, los nativos de cualquier parte del mundo se darán cuenta así de los incordios que el resto tenemos que pasar para conseguir que nos entiendan. 'Their', 'there' y 'they're', no hay más que decir, señoría.

Alma, Corazón, Vida

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