FALLECE A LOS 53 AÑOS ANNE DUFOURMANTELLE

La filósofa francesa que reivindicó el riesgo muere al intentar salvar a unos niños

El pasado viernes, la autora de 'Elogio del riesgo' falleció después de sufrir un infarto mientras intentaba rescatar a dos niños en el mar embravecido

Foto: La autora nació en París en 1964.
La autora nació en París en 1964.

La mayoría de pensadores no suelen tener la ocasión de llevar sus ideas a la práctica. Y, cuando esto ocurre, no es raro que decepcionen. De ahí que las particulares circunstancias que han rodeado a la muerte de la filósofa y psicoanalista francesa Anne Dufourmantelle hayan provocado que su nombre, de la noche de la mañana, haya pasado de ser conocido solo en el ámbito francófono a llegar a las páginas de medios como 'The Washington Post' o la BBC, que se han interesado por su significativa historia. Algo siempre llamativo en un mundo que a menudo nos parece que carece de significado.

Dufourmantelle falleció el pasado viernes mientras intentaba rescatar a dos niños en la playa de Pampelonne, cerca de Saint Tropez, como informó France 3. Tras ver cómo se alzaba la bandera roja, la francesa se lanzó al agua y fue arrastrada por la corriente, donde sufrió un infarto. Fue imposible reanirmarla cuando finalmente se logró recuperar su cuerpo. Los niños finalmente lograron salvar la vida gracias a unos socorristas.

Arriesgar tu vida es no morir aún, es integrar la posibilidad de morir en tu propia vida

Su muerte, desvelada el pasado domingo, quizá no habría trascendido de la misma manera si no fuese porque Dufourmantelle, madre de tres hijos, ha tratado a menudo en su obra el tema del riesgo y el lugar que este ocupa en nuestra vida, vital pero cada vez más secundario. Esta visión resulta patente en un vídeo en el que la autora de 'Elogio del riesgo', un premonitorio título, se dirige a los estudiantes de la European Graduate School. “Si te arriesgas, eso quiere decir que vas a poner tu vida en peligro”, explicaba a los alumnos. “Pero el riesgo no se encuentra integrado en la vida misma”.

“El encanto del riesgo radica en que consiste estar en la vida”, proseguía. “¿Es simplemente nacer? Creo que no. Para mí, arriesgar tu vida es no morir aún, es integrar la posibilidad de morir en tu propia vida”. El riesgo, precisamente, otorga sentido a la existencia, aunque amenace con extinguirla. “Estar completamente vivo es una tarea, no se trata de algo dado”, recordaba a los jóvenes estudiantes. “No se trataba simplemente de estar presente en el mundo, sino de estar presente para ti mismo, alcanzando una intensidad que es en sí misma una manera de renacer”. Al tomar el riesgo que acabaría con su propia vida, según sus palabras, renacía.

En una entrevista publicada en el francés 'Libération', que también ha circulado estos días, recordaba que el “riesgo cero” es una fantasía, y que “estar completamente vivo es ya un riesgo”. “Frente a un peligro imprevisible, el miedo que nos abruma es tan fuerte que nos devuelve a la imposibilidad de prever y anticipar”, recordaba a los lectores. “Nos paralizamos ante el cataclismo y el sinsentido”. No fue así en su caso.

Una pérdida nacional

El sacrificio de la francesa ha sido recibido con tristeza en su país natal. La ministra de Cultura gala, Françoise Nyssen, publicó un tuit en el que la calificaba como “una gran filósofa, psicoanalista, que nos ayudó a vivir y a pensar el mundo de hoy en día”. Otro colega, el escritor y presentador Raphäel Enthoven, manifestó su “tristeza y estupor” por la pérdida de Dufourmantelle, “que hablaba tan bien de los sueños”. La francesa, con casi tres decenas de libros a sus espaldas, estudió en la Sorbona y obtuvo el Premio Raymond de Boyer de Sainte-Suzanne en Filosofía en 1998.

En su trabajo, Dufourmantelle puso de manifiesto la incapacidad del ser humano moderno de actuar de manera arriesgada al vivir en una burbuja de sobreprotección, ocasionalmente quebrada por acontecimientos como los ataques terroristas. “Imaginar un enemigo listo para atacar de vez en cuando induce un estado de parálisis, un sentimiento de desvalidez que reclama una respuesta maternal, supuestamente protectora. Hoy deseamos esa sobreprotección”, explicaba en las páginas del diario donde también escribía una columna.

“Arriesgar tu vida' es una de las expresiones más bellas de nuestra lengua”, recordaba a los alumnos de EGS en el popular vídeo. “¿Es necesario enfrentarse a la muerte para sobrevivir… o hay, en la vida misma, un aparato secreto, una música capaz de mover a la existencia en esta primera línea que llamamos deseo?”. Desde luego, Dufourmantelle murió, aunque prematuramente, de acuerdo con sus principios; y hay muy pocos intelectuales que puedan decir lo mismo.

Alma, Corazón, Vida

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