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Cómo darte cuenta de que eres demasiado pureta para ir de discotecas
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YA NO TIENES 20 AÑOS, ¿O SÍ?

Cómo darte cuenta de que eres demasiado pureta para ir de discotecas

Un nuevo estudio ha revelado la edad exacta en la que quizá haya que ir planteándose ceder el testigo a las nuevas generaciones

Foto: ¿Eres de fiesta o de plan tranquilo? (iStock)
¿Eres de fiesta o de plan tranquilo? (iStock)

Ahí estás, en la discoteca, dándolo todo, con una copa en una mano y gestos de pureta en la otra, eres el rey de la pista, la noche es tuya. Pero, de repente, te caes del caballo y, como en una revelación, te das cuenta de que esto de las salidas nocturnas hasta el amanecer ya no es tan divertido como antes, algo pasa, ya no eres un pez más en este océano de alcohol, baile y reggaeton. ¿Te estarás haciendo mayor?

Envejecemos, pero ahora más que nunca nos resistimos a cambiar nuestros hábitos de veinteañeros. La brecha que constituye lo que entendemos por juventud no solo se ha ido extendiendo en nuestras cabezas, sino también en los clubes, discotecas y 'garitos', dando lugar a un choque generacional entre trasnochadores. Al respecto, un nuevo estudio ha revelado la edad exacta en la que quizá haya que ir planteándose ceder el testigo a las nuevas generaciones. No porque haya que dejar de divertirse, sino porque tal vez sea el momento de evitar los planes a los que va la masa 'millennial'.

El estudio asegura que al alcanzar los 31 años empezamos a acudir menos a este tipo de locales

La empresa británica Currys PC World ha indagado en profundidad en los hábitos de 5.000 adultos y ha revelado los prejuicios de muchos de ellos hacia los maduritos discotequeros. A un 37% de los encuestados no les gusta compartir fiesta con personas de entre 40 y 50 años. Los ven fuera de lugar, aunque sean igual o más animados que sus homólogos jovencitos. Llegados a este punto, la pregunta es obligada: ¿dónde se pone el límite? Dicho estudio asegura que al alcanzar los 31 años la gente empieza a acudir menos a este tipo de locales y que, cuando uno llega a los 37, el resto empezará a clavar sus miradas recelosas en él.

Un cambio de hábitos: ¿será la edad?

Si ahora estás en ese rango de edad, seguro que de vez en cuando te sorprendes a ti mismo al preferir un plan tranquilo a salir hasta que el cuerpo aguante. "Cosas de la edad", dirán algunos. "Ya no estamos para estos trotes", apuntarán otros. Y hasta donde llegan los datos, hay parte de verdad en estas afirmaciones. Existen factores clave que hacen que este tipo de actividades nos vayan pareciendo cada vez menos apetecibles. En este sentido, un sorprendente 80% de los encuestados confiesa que estarían igual de contentos quedándose en casa, recostados en el sofá y viendo fotos de los amigos en la fiesta a través de las redes sociales. O casi la mitad prefiere la comodidad del hogar mientras ven alguna película o serie.

placeholder Hasta que el cuerpo aguante. (iStock)
Hasta que el cuerpo aguante. (iStock)

Matt Walburn, director de comunicación de la empresa, lo explica así: “Llega un momento en el que apreciamos nuestras comodidades domésticas más que una vida social agitada”. “A menudo ser un culo inquieto puede ser un obstáculo para otros quehaceres”, agrega. Asimismo, casi el 70% aseguró que una de las razones por las que se alegraron de conocer a su pareja es porque eso significaba que sus días de bares y discotecas (para ligar) habían terminado y que, por fin, podrían aprovechar sus noches al máximo en actividades que pudiesen disfrutar más.

Llega un momento en el que apreciamos nuestras comodidades domésticas más que una vida social agitada

Walburn señala a la tecnología como uno de los principales atractivos para que la gente cambie sus hábitos: “Cada vez la gente invierte con orgullo más tiempo en sus hogares. Ahora es casi imposible aburrirse en casa”. Además, hay otros factores que lo explican: lo que cuesta salir por la noche (60%), no poder hacer frente a la resaca el día siguiente (29%), la presión por vestirse y aparentar (22%), llevar tacones altos, en el caso de las mujeres (13%), la búsqueda interminable de taxis a la salida (12%) y tener que pagar a una niñera o pedir un favor para que alguien se ocupe de tus hijos (12%).

Y a ti, ¿a qué edad te parece que hay que dejar de ir a discotecas? O, ¿nunca es tarde si la dicha es buena?

Ahí estás, en la discoteca, dándolo todo, con una copa en una mano y gestos de pureta en la otra, eres el rey de la pista, la noche es tuya. Pero, de repente, te caes del caballo y, como en una revelación, te das cuenta de que esto de las salidas nocturnas hasta el amanecer ya no es tan divertido como antes, algo pasa, ya no eres un pez más en este océano de alcohol, baile y reggaeton. ¿Te estarás haciendo mayor?

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