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Cómo ligar sin incomodar a las mujeres

Quizá utilices una frase hecha o una técnica que te acaba de descubrir un colega, pero por muy bienintencionado que seas, hay algo que no termina de encajar. Te explicamos por qué

Foto: Sal con el objetivo de pasar un buen rato y conocer gente nueva. (iStock)
Sal con el objetivo de pasar un buen rato y conocer gente nueva. (iStock)

'Creepy' es una de las palabras más difíciles de trasladar del inglés al castellano. Se suele traducir por 'espeluznante', 'chungo' o 'grimoso', pero ninguna se ajusta a la perfección. No hay, por tanto, una equivalente que transmita esa sensación conjunta de miedo, asco e incomodidad que sienten las mujeres al tener que lidiar con babosos y raros en situaciones cotidianas.

Cada noche, en cientos de bares y discotecas, hay hombres que se llenan de valor para intentar entablar una relación con el género femenino. Bien por ellos. Quizá utilicen una frase hecha o una técnica que les acaba de descubrir un colega. No obstante, a veces, por muy bienintencionados que sean sus empeños, hay algo que no termina de encajar, y muy probablemente la chica en cuestión dirá después a sus amigas: “¡Qué 'creepy'!”. Tiene una explicación.

Un hombre que busca un nuevo romance se encuentra en el delicado equilibrio de expresar interés a una mujer sin cruzar la línea

Los psicólogos llevan indagando en el terreno pantanoso de lo incómodo y 'creepy' durante años. Frank T. McAndrew, profesor del Knox College, publicó el año pasado un estudio empírico al respecto. Tras cientos de conversaciones y encuestas con gente de diferente género, país y condición social, y cotejar sus investigaciones con las de la psicóloga canadiense Margo Watt, ratificó lo que ya sospechábamos: en efecto, el consenso general representa a los hombres como más 'creepys', repelentes o malrolleros. Son, por tanto, considerados como una amenaza potencial más que sus homólogas femeninas.

No seas pesado. (iStock)
No seas pesado. (iStock)

Sin embargo, desde muy pronto en sus investigaciones, quedó claro que para las mujeres esta sensación tiene mucho que ver con el sexo. Las consultadas hablaron casi con unanimidad de la impresión de que el hombre que se acercaba a ellas lo hacía por algún tipo de interés sexual, el cual no era interpretado como inofensivo ni como halagador. McAndrew lo achaca al hecho de que el riesgo potencial de abuso sexual las obliga a estar especialmente alerta. Es algo que han desarrollado por “razones evolutivas sólidas”, asegura el psicólogo, y, por lo tanto, es probable que desconfíen de ese hombre que tienen enfrente no solo porque las haga sentirse incómodas, sino porque también podría ser un pervertido.

El mito del viejo verde existe

Los hombres son por lo general conscientes de lo fácil que puede ser caer en un malentendido de este tipo. “La mayoría de mujeres que están en una fiesta o en un bar lleno de solteros suelen estar interesadas en conocer a hombres divertidos e interesantes, pero por su propio bienestar ponen en marcha sus detectores, sus defensas naturales. Esto da lugar a una de las ironías de la vida: muchos hombres tienen miedo de ser percibidos como 'creepys', lo que crea una dificultad añadida a sus relaciones. En consecuencia, un hombre que busca un nuevo romance se encuentra en un delicado acto de equilibrio de expresar interés a una mujer sin cruzar la línea”, asegura el psicólogo.

No obstante, los hombres guapos y con labia tienden a tener encuentros menos incómodos que los físicamente poco agraciados. Otras variables como la edad y los prejuicios raciales también pueden desempeñar un papel relevante. “El mito del viejo verde existe por algo”, señala McAndrew. “No es ningún secreto que a medida que los hombres envejecen, suelen conservar una atracción hacia mujeres más jóvenes, pero llegado el momento la diferencia de edad se vuelve tan grande que el enfoque romántico cambia a peor”, explica.

De hecho, el fundador de la web de citas OkCupid, Christian Rudder, ha desarrollado una regla estándar: una persona no debería salir con alguien que tuviera la mitad de su edad más siete años. La norma puede resultar asombrosa si pensamos que, por ejemplo, alguien de 38 sería demasiado mayor para una persona de 23, mientras que alguien de 50 sí podría salir con un compañero de 86. No obstante, los datos de los emparejamientos a través de la web confirman el patrón.

El miedo más profundo de los hombres es que ella lo humille sexualmente, mientras que el de las mujeres es que resulten heridas

Uno de los blogs de "consejos amorosos" más populares en EEUU asegura que todos los hombres pasan por una fase 'creepy' en la que aprenden el ABC de la vida romántica. Durante este periodo, los hombres son jóvenes e inexpertos, nerviosos y torpes, y simplemente no saben leer las señales que les mandan las mujeres. En otras palabras, se necesita una etapa de aprendizaje a modo de prueba y error para que un hombre sepa si una mujer está interesada en él o no.

Los expertos recomiendan

No obstante, hay quienes creen que ese temor no termina por desaparecer. “El miedo más profundo de las mujeres al interactuar con un hombres es que las vayan a herir, mientras que el del hombre es que ella lo humille sexualmente. Entender esto puede ayudarte a relacionarte con el género contrario”, señalan los psicólogos evolutivos Tucker Max y Geoffrey Miller en 'The Mating Grounds'. Es decir, si eres un hombre, asegúrate de que la mujer con la que estás hablando se sienta segura. Además, recomiendan:

  • No vayas con el objetivo de tener sexo. Sal para conocer gente nueva y divertirte. Es un cambio sutil, pero así aparentas ser menos desesperado y ansioso, y te hará más divertido y atractivo para el resto.

  • Si estás mirando el cuerpo de una mujer y ella te pilla, tan solo mantén el contacto visual e intenta responderla con una sonrisa genuina. No desvíes la mirada, pues el cerebro lo codifica como una reacción predatoria.

No centres vuestra interacción en torno al sexo. (iStock)
No centres vuestra interacción en torno al sexo. (iStock)
  • En esa misma situación también puedes decir algo como: “Me pillaste mirándote. Lo siento, pero es que esa camiseta me encanta”. Aunque ella sepa que la estabas mirando, no piropees su cuerpo sino algo sobre lo que ha tomado una decisión (como su ropa) con lo que no la estarás objetivizando y así demostrarás inteligencia social.

  • Es difícil que una mujer rechace abiertamente a un hombre, pero lo harán si toda su interacción con ella gira en torno al sexo. Si enmarcas la relación en términos de pasar un buen rato y conocer gente nueva, podría suceder cualquier cosa. Ella decidirá más tarde si se siente atraída por ti.

  • Hay tres cosas clave en una conversación con una mujer: 1) asegurarse de que se sienta segura, 2) que se sienta socialmente protegida y 3) no descuides el atractivo o tus habilidades durante la conversación.

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