FORO DE ALTA DIRECCIÓN PWC-EL CONFIDENCIAL

"El valor añadido que da el farmacéutico no puede sustituirse por la venta 'online"

A finales de mes, el bilbaíno Juan Ignacio Güenechea se convertirá muy probablemente en el nuevo presidente de Cofares, la gran distribuidora de medicamentos española

Foto: Leticia Rodríguez, de PwC; Juan Ignacio Güenechea, de Cofares, y Alberto Artero, de El Confidencial. (Carmen Castellón)
Leticia Rodríguez, de PwC; Juan Ignacio Güenechea, de Cofares, y Alberto Artero, de El Confidencial. (Carmen Castellón)

El pasado año, las farmacias españolas facturaron 19.750 millones de euros, un 6,6% más que en el año anterior. El punto de venta es la parte más visible del mercado, pero inmediatamente detrás se encuentran las distribuidoras que suministran los medicamentos. Cofares es la compañía líder en nuestro país, ya que aproximadamente uno de cada cuatro fármacos dispensados en farmacias de toda España pasa por la cooperativa, que cuenta con 2.500 empleados y facturó el pasado año 2.946 millones de euros, lo que la convierte en la primera empresa del sector en España.

El próximo 29 de junio, la cooperativa elegirá a su nuevo presidente, que sustituirá a Carlos González Bosch, en el puesto desde 2005. Su sucesor muy probablemente será el actual vicepresidente, el bilbaíno Juan Ignacio Güenechea, que ha acompañado a González Bosch durante estos últimos 12 años y que se enorgullece de presentarse como “continuista”. Titular de oficina de farmacia en la capital vizcaína desde 1979, ha explicado en un encuentro organizado por PricewaterhouseCoopers (PwC) con El Confidencial, en el marco del Foro de Alta Dirección: Horizonte 2020, cuáles son los retos que tiene por delante el sector y de qué manera afronta su trabajo inmediato.

El modelo español es de proximidad, por lo que la farmacia sigue siendo importante para el uso racional del medicamento

“Como el futuro ya no es lo que era, debemos estar preparados desde la solidez financiera de la empresa”, desvela. “Cofares es una cooperativa farmacéutica y su misión principal es proporcionar valor a las farmacias. Eso significa fortaleza, seguridad y recursos suficientes para mantener una estructura de empresa correcta y desarrollar aquellos servicios que sean interesantes para Cofares y las farmacias”. Como tantas empresas españolas, la contención de costes y austeridad a la que se vieron empujados durante los años de la crisis y los recortes presupuestarios han terminado por convertirse en una seña de identidad estratégica que garantiza su estabilidad.

Todo ello a pesar de que, como reconoce el vicepresidente, los peores años de la crisis de pago de las administraciones —Cataluña llegó a adeudar a las farmacias 330 millones; Castilla-La Mancha, 125— hayan quedado atrás. Una situación que pudo ser muy crítica, como recuerda Güenechea, “si en la crisis de pago, además de Barcelona y Valencia, se hubiese añadido otra comunidad de gran tamaño, el sistema podría haber colapsado”. Cofares financió a muchas farmacias que vieron cómo los ingresos percibidos desde la Administración se esfumaban de un mes para otro.

Una cooperativa en tiempos de multinacionales

Resulta llamativa la pervivencia de Cofares como cooperativa en un momento en el que las multinacionales se han comido la mayor parte del pastel (algo que ha ocurrido en Francia o en Alemania), pero el vicepresidente recuerda que su distribución tiene todo el sentido en un panorama geodemográfico como el nuestro, muy capilar y basado en el farmacéutico. “Nuestro modelo no es tan distinto al de otros países del entorno, aunque la fórmula societaria sea diferente”, explica. “En EEUU, las costumbres automovilísticas y de 'mall' facilitan la venta por correo de medicamentos con receta, pero el modelo urbano y rural es de proximidad”.

Llevamos los medicamentos a un pequeño pueblo porque somos cooperativa; una cadena cerraría la farmacia porque no sería rentable

En España, el 99% de la población dispone de una farmacia a menos de 1.500 metros de su casa, una distancia que se reduce a 250 metros en las ciudades, una cifra mucho más baja que la de países como EEUU. De ahí que el papel de estos establecimientos vaya mucho más allá del mero dispensamiento de medicamentos, una redefinición de su rol en la que Cofares tiene mucho que decir. “Ofrecen una aproximación muy importante en el uso racional del medicamento”, detalla Güenechea. “Se genera mucha consulta, hoy en día la farmacia es todavía un punto importante para el consejo”. Los datos, recuerda el farmacéutico, muestran que el mal uso de los medicamentos se encuentra detrás de hasta un tercio de las enfermedades.

De ahí que, mientras otros sectores están redefiniendo las reglas del juego tras la entrada de nuevos actores (como Uber y Cabify en el sector del taxi), la situación en el farmacéutico sea muy diferente. Aunque, como recuerda Leticia Rodríguez, de PwC, las restricciones a la venta por correo u 'online' son “todas”, de no ser así el panorama no sería muy diferente. “La estructura europea no hace necesaria esa operativa más que para un segmento de la población”, añade Güenechea. “Lo veo muy difícil con los márgenes y los precios españoles, los costos de distribución serían muy altos”. La organización de Cofares como cooperativa, recuerda, hace que su objetivo no sea el beneficio, sino disponer del flujo de caja necesario para mantener la estructura de la empresa. En los últimos años, la empresa, además, se ha diversificado ofreciendo servicios de consultoría o de logística para laboratorios.

Foto: Carmen Castellón.
Foto: Carmen Castellón.

Una mayor liberalización del sector, añade Güenechea, no significaría que se abriesen más farmacias, sino todo lo contrario. “A una cadena, Villafranca de Abajo le importa muy poco, porque es poco rentable”, explica. “A ese establecimiento nosotros les llevamos los medicamentos porque somos una cooperativa solidaria; en un modelo de cadena, Villafranca de Abajo no tendría farmacia, pero habría una concentración alta en los centros comerciales y las ciudades". Es lo que ocurre, por ejemplo, en Reino Unido, donde la tasa de habitantes por farmacia se encuentra en 4.800, por los 2.200 de España.

El futuro que se avecina

Si en algún momento hubo movimientos de 'lobby' u opinión pública para replantear las leyes sobre distribución, estos parecen haberse cerrado, al menos hasta nuevo aviso. “A nivel nacional, en este momento, no estamos para debates”, señala el vicepresidente de la cooperativa. “Al igual que ocurre con la distribución, la concentración del mercado farmacéutico español no lo convierte en el más atractivo del mundo; es decir, estamos protegidos por la pobreza”.

Güenechea lamenta que algunos medicamentos biológicos hayan salido del canal y se dispensen en atención hospitalaria “sin justificación terapéutica”

El bilbaíno lamenta las nuevas tendencias de distribución que están emergiendo, y que dificultan la rentabilidad del negocio. “Con la disminución del precio medio por medicamento, cada vez distribuimos más medicinas baratas, con un margen fijado”, señala. “Pero, además, el margen está topado por arriba, por lo que no compensas con los más caros”. Muchos de los medicamentos biológicos han salido del canal y están siendo dispensados en atención hospitalaria (“sin justificación terapéutica”, recuerda Güenechea), lo que, “en aras de un supuesto ahorro”, crea tanto problemas de acceso, porque estos centros no están preparados para la administración al público, como de pérdida de relación con el paciente.

La distribución farmacéutica jugará un importante papel en España durante los próximos años, a medida que la pirámide poblacional se ensanche en su parte superior. “El paciente del futuro inmediato es crónico, envejecido, dependiente y cada vez más digitalizado”, recuerda Güenechea. “Todos miramos al paciente, y no puede ser de otra manera”. Es una oportunidad para poner en valor el papel de la distribución y la venta, promoviendo una visión holística del paciente frente a la falta de coordinación en la asistencia social porque, como explica el empresario, “en nuestro modelo todo el desarrollo del servicio pasa por la farmacia”.

“Después de la crisis y los recortes presupuestarios, en términos de PIB, el gasto sanitario debería crecer”, concluye Güenechea, “Estamos debajo de niveles europeos. España ha sido un país consumista de medicamentos, porque ha suplido otras carencias sociales, pero eso ya ha quedado atrás”.

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