¿UNA MEDIDA INEVITABLE?

Lo único que pone de acuerdo a las élites y Podemos: la renta básica universal

Cada vez son más las voces que, desde perspectivas liberales y libertarias, defienden un ingreso mínimo para todos como solución a los cambios tecnológicos en el empleo

Foto: El ingreso básico, entre canapés en Suiza. (Reuters/Rubén Sprich)
El ingreso básico, entre canapés en Suiza. (Reuters/Rubén Sprich)

Tenía que ocurrir y ha ocurrido. Después de que durante el último año se convirtiese en el tema de moda en Silicon Valley, el Foro Económico Mundial ha defendido en su reunión anual en Davos la renta básica incondicional como una medida positiva, necesaria, aplicable y, probablemente, inevitable. Lo señala Scott Santens, fundador del Economic Security Project y experto en el tema, en un artículo publicado en la página del Foro Económico Mundial que señala que es “la nueva base sobre la que transformar un presente precario y construir un futuro más sólido”.

Puede sorprender en España, donde desde que Podemos la propusiese entre sus primeras medidas, se ha considerado como una estrategia de izquierdas para la redistribución de la riqueza, aunque su origen es mucho más complicado. Se trata de un ingreso mínimo que reciben todos los ciudadanos por el mero hecho de serlo, y que garantiza su subsistencia sin la necesidad de trabajar. Ha empezado a ser puesto en prueba en lugares como Finlandia, donde desde el pasado 1 de enero, 2.000 personas reciben una renta mínima.

En el discurso de Silicon Valley y Davos hay una inevitabilidad asociada a la desaparición de puestos de trabajo: no queda otra

Cuando unos y otros se refieren a esta medida, aunque coinciden en muchos aspectos, lo hacen con matices diferentes. En el discurso de Silicon Valley y Davos hay una inevitabilidad asociada a la forzosa desaparición de puestos de trabajo que provocará la automatización de muchas labores: “El trabajo que mucha gente se niega a hacer por menos de lo que costaría una máquina se mecanizará, y gracias a que estos trabajadores tienen un ingreso garantizado, no se quedan a la intemperie del mercado jugando a las sillas musicales”. Como recordaba Cive Pérez, autor de 'Renta básica universal. La peor de las soluciones' (Clave Intelectual), “las élites empiezan a reconocer que no hay trabajo para todo el mundo, salvo empleos residuales”.

Es un discurso semejante al que mantiene Juha Jarvinen, uno de los 2.000 finlandeses seleccionados por el programa público (que muchos han criticado razonablemente como un subsidio y no una renta garantizada) en un post que se ha viralizado: “La gente desea que los viejos trabajos vuelvan pero tristemente no ven el cambio, se han ido para siempre”. Para el joven, se trata de una oportunidad. Un detalle importante: Juha Jarvinen es fotógrafo, y entre otras cosas, este mes viajará a África para hacer fotos y vídeo sin recibir un euro a cambio, algo que no habría podido hacer de otra forma.

¿Qué hacemos con nuestro dinero?

Las diferencias a la hora de entender la renta básica tienen otras implicaciones. En muchos casos, la izquierda (especialmente la sindicalista) la ha criticado como un atajo para desmantelar por completo el Estado de bienestar y desposeer de su carácter comunitario al trabajo. Es la tesis de liberales como Milton Friedman, que consideraban que la renta básica daría una mayor libertad individual a sus beneficiarios y simplificaría el sistema de protección social. En otras palabras, en lugar de que sea el Estado quien decida en qué se va a gastar el dinero de los contribuyentes, serían estos quienes eligiesen en qué invertirlo. Una visión muy libertaria que, en principio, se opone a la socialista.

Desde el punto de vista de Steve Waldman, un ingreso garantizado al mes no convertiría a la gente en vagos, sino en emprendedores

Lo que nos lleva a Silicon Valley. Como aseguraba en un texto escrito para 'Interfluidity' el programador y economista Steve Waldman, la renta básica sería “capital riesgo para la gente”. Desde su punto de vista, un ingreso garantizado al mes no convertiría a la gente en vagos, sino en emprendedores. Algo muy propio de la era de “la start-up del yo”, la consecuencia lógica de la cultura del empleo del sector tecnológico y la uberización del mercado laboral. Como aseguraban en 'The Guardian' a propósito de Y Combinator, la compañía que defiende la RBU en Silicon Valley, se trata de “un subsidio para las tecnologías disruptivas”, que permite que estas acaben con puestos de trabajo sin que se incremente la conflictividad social.

Así vista, esta defensa de la renta básica es completamente liberal. Debido a que el trabajo ya no podrá repartirse como hasta ahora por su creciente escasez, lo único que se podrá repartir es la renta. De esa manera, se consiguen dos objetivos: evitar la caída en la pobreza de grandes masas de población y trasladar la responsabilidad de la creación de empleo desde el Estado y las empresas al individuo-emprendedor.

La distribución regresiva

Frente a ello, las tradiciones de defensa habituales de la RBU la plantean como una redistribución de la renta. Como explicaba en una columna reciente el responsable de discurso de Podemos Jorge Moruno, “hasta ahora todas las medidas aplicadas han ido enfocadas a confiar la riqueza colectiva a unos pocos para que dinamicen la economía de todos”. Como explica, la idea de que la población se beneficia necesariamente de que a las empresas les vaya bien es cada vez menos defendible, lo que provoca que los más ricos gocen de una 'renta premium' en forma de exenciones fiscales mientras que la calidad de vida de la mayor parte de la sociedad empeora.

Bill Gates obtendría 12.000 dólares como renta básica, pero pagaría mucho más en nuevos impuestos para costearla

El artículo publicado por el Foro Económico Mundial también hace referencia a esta consecuencia de la implantación de la renta. “Lo que tiende a pasar desapercibido de esta idea, incluso entre muchos economistas, es que representa una transferencia de patrimonio”, explica Santens. Como recuerda, cada hogar pagaría una cantidad diferente y progresiva por su patrimonio. Una opción, por ejemplo, es una consolidación parcial que grave más la renta que reciben los sectores sociales con más recursos. “Bill Gates obtendría 12.000 dólares como unas de las personas más ricas del mundo, pero pagaría mucho más en nuevos impuestos para costearla”, añade.

(World Economic Forum)
(World Economic Forum)

Llegamos a la gran pregunta: ¿sería posible costearlo? Cada vez son más las investigaciones que aseguran que sí, incluso en España, y el artículo del Foro Económico Mundial se une a ellas. Santens recuerda que la mayor parte de soluciones pasan por una renta básica financiada por los impuestos de los contribuyentes, aunque en el caso de EEUU, Santens tiene un par de ideas: reducir sensiblemente los 850 millones de dólares anuales destinados a defensa y los gastos tributarios que provocan las exenciones fiscales a los más ricos, y que pueden suponer unos 540.000 millones.

Juha Jarvinen, que recibe la renta, es fotógrafo, y entre otras cosas, este mes viajará a África para hacer fotos y vídeo sin recibir un euro a cambio

Una última ventaja: la distribución de una renta garantizada permitiría aliviar igualmente las cargas económicas que provocan los ingresos insuficientes en gastos sanitarios, sistema penal y educativo. “La pobreza no es un enemigo sobrenatural, ni lo son la desigualdad extrema o la amenaza de una pérdida masiva de ingresos debido a la automatización”, concluye el experto que estos días ha pasado por Suiza ante los ojos de los hombres que mueven el capital global. “Son elecciones. Y, en algún momento, podemos elegir otras diferentes”.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios