Los cuadernos de una actriz

El diario sexual que hizo tambalearse a la industria del cine

Una historia que dejó a Hitler fuera de los principales titulares de la prensa internacional y que amenazó con desvelar los trapos más sucios del 'Star system'

Foto: Fotografía publicitaria de la actriz Mary Astor para la película 'Convention City' en 1933
Fotografía publicitaria de la actriz Mary Astor para la película 'Convention City' en 1933

En el año 1936, los rumores corrían como la pólvora acerca de un documento escandaloso que podía sacar a la luz las vidas licenciosas de las grandes estrellas de la industria cinematográfica del momento. Se trataba de un diario escrito por Mary Astor, una belleza clásica contratada por la Columbia.

De reciente publicación, el libro 'The Purple Diaries: Mary Astor and the Most Sensational Hollywood Scandal of the 1930s' , escrito por el crítico cinematográfico Joseph Egan, vuelve a retomar este escándalo que fascinó a la prensa y que dejó fuera de la primera plana la abdicación del rey Eduardo VIII de Inglaterra, la Guerra Civil Española y las noticias sobre Hitler.

El Diario Púrpura

El marido de Astor, el reputado y apuesto doctor Franklyn Thorpe, descubrió los dos volúmenes manuscritos, de un total de 400 páginas, justo en el instante en el que la pareja se hallaba inmersa en un juicio por separación. El divorcio, que en principio se estaba desarrollando de manera amistosa, tomó un giro siniestro tras el hallazgo por las sorprendentes historias de infidelidad que la actriz contaba en sus páginas.

El marido de Astor sabía que ella haría todo lo posible para evitar que los contenidos se hicieran públicos

La vida de Astor no había sido fácil hasta entonces. Se tiene noticia de posibles abusos durante su adolescencia. La actriz tuvo además que sufrir la viudedad y el divorcio cuando contaba con poco más de veinte años. La hija de Astor, Marylyn, asegura también que su madre intentó suicidarse en tres ocasiones y que era una bebedora compulsiva.

Tras su matrimonio en 1931, quedó claro que Thorpe tenía un especial talento para sacar de quicio a Mary. En apenas dos años, lo que más ansiaba la actriz era la separación definitiva. Thorpe, sin embargo, se sentía cómodo con la vida que llevaba gracias a su esposa. El médico sabía que Astor mantenía relaciones con otros hombres, pero también que, por el mismo motivo, un juicio prematuro podía acabar con la carrera de la estrella emergente.

Esta es la causa por la que, tras el descubrimiento del documento, Thorpe no sintió ningún pudor para cumplir con sus intereses. El doctor sabía que Astor haría todo lo posible para evitar que los contenidos del diario se hicieran públicos, incluso ceder por completo la custodia de la única hija que la pareja tenía en común.

A pesar de que el diario estaba escrito con tinta marrón, los medios nombraron el documento como 'El Diario Púrpura’

George S. Kaufman. El amor secreto de la actriz
George S. Kaufman. El amor secreto de la actriz

La revelación del diario no solo ponía en riesgo la situación personal de la actriz, sino también su actividad profesional. En 1936 Astor era ya suficientemente conocida como para que su vida íntima pudiera ser considerada como relevante. En aquella época, los contratos que se firmaban con las 'majors' incluían una cláusula que permitía el despido en el caso de conducta inmoral o daño de la imagen profesional. Astor comprendía que incluso si el diario no salía a la luz, las revelaciones que surgieran durante el juicio podrían poner en riesgo su contrato con Columbia.  

Tal y como cuenta Egan: “En 1936, acostarse con un hombre fuera del matrimonio entraba dentro de esta cláusula”. Las consecuencias para Astor podrían ser todavía más graves por la entidad de sus romances, ya que en el diario se reflejaba su infidelidad con el escritor y playboy neoyorquino George S. Kaufman (autor de algunos shows de Broadway de los Hermanos Marx).

Mary llevaba una doble vida entre Nueva York y Los Ángeles. Tener que aguantar a un déspota como Thorpe, frente a la pasión que sentía por Kaufman, tuvo que resultar todo un trauma para la estrella.

Juicios paralelos

Astor estaba dispuesta, en un primer momento, a aceptar las desmesuradas peticiones de su marido. La actriz daba además su carrera por perdida y llegó a ponerse en contacto con una antigua amiga para ver si podía entrar a trabajar en unos grandes almacenes. Su abogado, sin embargo, le convenció de que podría sacar adelante el litigio sin que Thorpe publicase la información de los cuadernos.

El día antes del juicio, sin embargo, el equipo legal del doctor hizo público que tenía en su posesión el diario de la estrella y que demostraría su reprochable conducta. La prensa comenzó a especular con los contenidos. El cataclismo parecía avecinarse. Con todo, los abogados de Thorpe filtraron solo algunos pasajes bastante tibios sobre los encuentros con Kaufman, que aparecía en los papeles con el sobrenombre de “G”. Dichos extractos se pueden leer en el cápitulo dedicado al caso, en el libro de Kenneth AngerHollywood Babilonia’. Thorpe aseguraba también que, en el diario, Mary había redactado una lista donde figuraba la puntuación que daba a los diferentes hombres con los que se había acostado.

Cuando llegó la ansiada fecha, Astor, acompañada de un juez, extrajo los papeles de la caja fuerte y quemó los dos volúmenes

A pesar de que el diario estaba escrito con tinta marrón, la fantasía y la prosa de los medios nombró el documento como “El Diario Púrpura’. Al ser los periódicos la propia fuente de otros periódicos, la noticia comenzó a transformarse en una bola de nieve, llegando a ser imposible separar la realidad de la ficción.

Entre los rumores se situaban entre los amantes al actor John Barrymore, o al productor Irving Thalberg. La prensa llegó a asegurar que ante los peligros de la publicación, varios hombres de Hollywood habrían formado una Asociación por la Supresión del Diario.

La actriz en 'La gran mentira', la película que le dio el Óscar
La actriz en 'La gran mentira', la película que le dio el Óscar

El final de la historia no acabó siendo tan trágico como se presagiaba. Thorpe y Astor aceptaron de mutuo acuerdo compartir la custodia de la niña. Thorpe quería mantener el diario como una especie de seguro, mientras Astor deseaba su destrucción. Dicho litigio se saldó con el acuerdo de que los volúmenes permanecerían en una caja fuerte hasta la mayoría de edad de la hija de la pareja. La actriz asevera que los extractos que aparecieron en la prensa no eran del todo precisos. Cuando llegó la ansiada fecha, Astor, acompañada de un juez, extrajo los papeles de la caja fuerte y quemó las 400 páginas.

Con todo, el juicio no acabó ni mucho menos con la carrera de la actriz. Poco después, Astor era requerida para ‘El halcón maltés’ y acabó ganando un Óscar por ‘La gran mentira’. Paradójicamente, la misma prensa que la había vilipendiado, la acabó salvando. Los seguidores de Astor, que se regodeaban leyendo sobre sus trapos sucios, desarrollaron, con este suceso, una especie de atracción morbosa por ver a su estrella interpretando el papel de madre martirizada.

Alma, Corazón, Vida

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