consejos de experto

Este invierno engordas seguro (salvo que utilices estos trucos)

En esta época del año todos cogemos peso, queramos o no. Pero no hay de qué preocuparse: tenemos las claves para sobreponernos a las estadísticas y no ganar un gramo

Foto: Si no le pones remedio, vas a ganar kilos en estos meses. (iStock)
Si no le pones remedio, vas a ganar kilos en estos meses. (iStock)

Sentimos decirte que este invierno vas a engordar aunque no lo quieras. No es que seamos unos agoreros y queramos que no consigas un cuerpo diez. Son estadísticas. Así lo ha detallado el famoso entrenador personal Jonathan Ross en 'Men's Journal'. De hecho, añade el experto, puede que ahora tengas el peso más bajo de todo el año.

Dentro de nada arranca la temporada navideña, con sus comilonas, con su frío, su pereza general... A esto hay que sumarle que el día tiene menos horas y más cosas que te detallamos a continuación y que harán que tu grasa te coja tanto cariño que no quiera desprenderse de tu cuerpo. Aunque el panorama pinta mal, no hay de qué preocuparse. También tenemos los trucos que puedes llevar a cabo para sobreponerte a las estadísticas y ser la excepción que confirma la regla.

1) No quieres salir de casa

El invierno es la peor época del año para hacer ejercicio, a no ser que tengas un entrenador personal que te obligue (por la ingente cantidad de dinero que le pagas) a sacarte del sofá. Pero si no lo tienes... te quedarás en casa el 99% de las veces que decidas salir a correr. "Con lo calentito que estoy yo aquí, qué necesidad tengo de salir a sufrir. Encima, como bien se dice, correr es de cobardes. Y a ver si con la tontería encima me resfrío...", te dices. Ojo, tiene su lógica, pero en realidad te habla tu tejido adiposo, no eres tú. 

Si no sales a correr porque la oscuridad te da una pereza enorme, ve por zonas en las que haya farolas, que estén muy iluminadas, y arreglado

TRUCO: elabora un plan semanal, y no te salgas de ahí. ¿Acaso quieres acabar como tu vecino, el de las camisetas de publicidad que solo anda para sacar al perro? No, ¿verdad? Y para combatir el frío y no costiparte, nada mejor que... tachán... ¡abrigarte! Hazte con prendas térmicas y dale duro. Una braga, una camiseta que mantenga el calor de tu cuerpo, unas buenas zapatillas y, si te aburres, música. "Vale la pena", dice Ross. Venga, ánimo.

2) Menos luz: solo 9 horas y 32 minutos al día

Es una excusa barata, pero es cierto que las pocas horas de luz que hay en invierno, sumadas al cambio de horario, hacen que aumentes de peso. La oscuridad de esta época del año resta motivación a la gente, que piensa que ya se ha acabado el día a las seis de la tarde y lo único que quieren es meterse bajo la manta. La escasez de la luz, además, nos deja aturdidos o deprimidos.

TRUCO: "Si crees que has experimentado un bajón importante con el cambio de temporada, y sientes una angustia grave, consulta con un profesional médico que te pueda ayudar", recomienda el experto. Pero si la razón es que la oscuridad te da una pereza enorme, ve por zonas en las que haya farolas, que estén muy iluminadas, y arreglado. 

3) Los gimnasios están atestados

Si eres de los que va al gimnasio, te habrás dado cuenta de que no cabéis. Todos os juntáis a la misma hora de la tarde, justo al salir del trabajo, y luego no hay quien enganche una cinta de correr libre. Vaya, una nueva excusa: no voy al gym porque está lleno. Y el resultado será no ir y acumular todas esas calorías que has ingerido al calor de tu hogar.

En invierno comemos más dulces para entrar en calor y porque la oscuridad nos deprime. No debemos retirarlos del todo, pero sí poner unos límites

TRUCO: sí, hay gente en los gimnasios, mucha, pero eso no debe ser un problema. ¿Sabes por qué? Porque la mayoría dejará de ir en marzo. Además, así te acostumbras a las multitudes, que en enero llegan los del propósito, y ahí sí que estará lleno.

4) Comes más dulces porque hace frío

Donuts, barritas de cereales, kit-kats... si te comes hasta los postres del menú, esos mismos que en verano sustituías por un café solo con hielo. ¿La razón? Ingerir esta clase de alimentos te calienta el cuerpo. "Diversas investigaciones, como esta, sugieren que la gente come más alimentos dulces cuanto menos expuesto esté a la luz".

TRUCO: Ross tiene una solución para que dejes de ingerir azúcar como un cosaco: "Trata de establecer unos parámetros. Siéntate y escribe una lista de tus dos o cuatro dulces favoritos de los que te permitirás disfrutar durante las fiestas, y limítate a ellos solamente". Si este truco no te convence, el experto propone otro plan: cinco días libres, en los que podrás comer lo que quieras (con moderación, obviamente). Estos pueden ser Nochebuena, Nochevieja, un par de reuniones sociales y la noche de Reyes.

5) Haces viajes largos

En invierno estás condenado a hacer viajes sedentarios. En verano vas de aquí para allá, no paras, ni de día ni de noche. Pero en esta época del año a ver quién sale por la noche con el frío que hace fuera de España. Porque si aquí se te congela hasta el trasero al cambiar de pub, en el norte de Europa ni hablamos. Acabarás apalancado en el hotel, ingiriendo calorías y tu cuerpo las guardará a buen recaudo, esperando a transformarlas en grasa.

Sabemos que tu gym está lleno de gente, pero no hay problema ni es una excusa: la mayoría dejará de ir en marzo. Garantizado al cien por cien

TRUCO: Recuerda que cada paso cuenta, igual que cada caloría. Da paseos por las calles, sube a la habitación del hotel por las escaleras, alquila bicicletas y date un paseo, coge un alojamiento que esté retirado del centro (te saldrá más barato y andarás más)... Tu cintura lo agradecerá.

6) Más estrés

Las elecciones, la religión, la educación de los niños... cada conversación que mantienes en las cenas y reuniones navideñas es más estresante que la anterior. Un estado de ánimo que, a largo plazo, te conducirá a un aumento de peso. Según la Harvard Medical School, el estrés libera cortisol, una hormona que estimula el apetito y la preferencia por los alimentos grasos que cumplen una función reconfortante.

TRUCO: no hay milagros: una manera de combatir el aumento de peso inducido por el estrés es el ejercicio. Según un estudio publicado en 'ACSM Health and Fitness Journal', puedes combatir el estrés con ejercicio aeróbico (correr, nadar, andar rápido...) o anaeróbico (Yoga, Tai Chi). Y así, a la vez que te relajas, quemas calorías. Todo en uno.

7) El invierno te hace pesimista

Al final, la solución para luchar contra la ganancia de peso en invierno se reduce a comer saludablemente y a moverte, aunque sea un poco. Pero te vuelves pesimista, y ves todo mal. Los días son cortos, hace frío, está todo muy oscuro... ¡Stop!

TRUCO: sí, el verano es mucho mejor que el invierno, qué le vamos a hacer. Pero trata de ignorar o no dar tanta importancia a los pensamientos negativos que llegan a tu mente. Solo actúa. Sal a correr y no pienses en nada. Luego te alegrarás. "Suelo decir que lo peor del invierno es quejarse", dice Ross. El aire es más limpio, los senderos están menos llenos, y es una oportunidad estupenda de encontrar un nuevo hobby o pasatiempo más productivo que quedarte merendando en el sofá.

Alma, Corazón, Vida

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