ESTÁN PRESENTES EN EL 90% DE HOGARES

¿Qué hay de verdad en el polvo de tu hogar? Las 10 sustancias químicas más frecuentes

Un nuevo estudio desvela que hay más en el polvo de lo que podríamos pensar. Si pensabas que en tu casa estaba más limpia que la calle, quizá deberías leer esto

Foto: Polvo y elementos químicos somos, y en polvo y elementos químicos nos convertiremos. (iStock)
Polvo y elementos químicos somos, y en polvo y elementos químicos nos convertiremos. (iStock)

¿Sabes de verdad qué respiras cuando estás en casa? Una nueva revisión de estudios publicada en el último número de la revista 'Environmental Science & Technology' ha intentado dar respuesta a dicha pregunta, y su conclusión es que probablemente hay mucho más en el aire que respiramos de lo que pensamos. La mayor parte de estos elementos químicos provienen de objetos comunes como los televisores, los muebles, los productos de limpieza y belleza o los embalajes de los productos de alimentación, que de ahí pasan al aire.

Los autores han recurrido a 26 estudios publicados en EEUU desde el año 2000 para examinar la composición del polvo que se acumula en el hogar, y averiguaron que los 10 sustancias químicas más comunes se encontraban en el 90% de muestras analizadas. El análisis se ha centrado hasta en 45 distintos productos químicos, que han clasificado en cinco clases de grupos: los ftalatos, los fenoles, retardantes de llama (BFR), las fragancias y los químicos altamente fluorados, que aparecían en dicho orden en la suciedad del hogar

La mayor parte de estudios se centran en un único elemento; en esta ocasión, se han tenido en cuenta 45 diferentes

Los investigadores, que provienen de la Universidad de George Washington, el Instituto Silent Spring, NRDC, la Universidad de Harvard y la Universidad de California-San Francisco recuerdan que es el primer estudio que ha analizado sistemáticamente la composición del polvo del hogar. Además, advierten –y aquí es donde empieza la discusión–, estos componentes pueden resultar peligrosos: “El polvo de dentro de casa es una reserva para los químicos de los productos de consumo comercial, incluyendo muchos de ellos con efectos perjudiciales para la salud conocidos o sospechados”.

¿Cuál es su verdadera peligrosidad?

El estudio presenta una tabla en la que se detallan los 10 productos más habituales presentes en el polvo, y entre los que se encuentran en los primeros puestos dos ftalatos, el DEHP –ftalato de bis(2-etilhexilo)– y el DEHA –adipato de bis (2-etilhexil), además del HHCB (galaxolide), presentes en el 100% de las muestras analizadas. Otra cuestión es la peligrosidad que cada uno de estos productos puede tener, y que los autores dan por hecho: según la tabla que presentan, el DEHP, contenido en los materiales de limpieza de suelo, puede producir problemas en el sistema reproductivo y disrupción hormonal, mientras que el DEHA puede perjudicar la fertilidad

La tabla reproducida junto al estudio 'Consumer product chemicals in indoor dust: a quantitative meta-analysis of U.S. studies.' de 'Environmental Science & Technology'.
La tabla reproducida junto al estudio 'Consumer product chemicals in indoor dust: a quantitative meta-analysis of U.S. studies.' de 'Environmental Science & Technology'.

Otros elementos habituales son el ftalato BbzP, los retardantes TPHP y TDCIPP (que aparecen entre el 98 y el 100% de muestras) y los ftalatos DnBP y DiBP (entre el 95 y el 100%). Además, en el top ten también figura el fenol MeP, presente entre el 90 y el 100% de las muestras. Su origen se encuentra en productos muy comunes, desde los cosméticos hasta los productos de limpieza del hogar pasando por los electrodomésticos, pero ¿cómo de seguros podemos estar de su peligrosidad?

Los autores, dirigido por la profesora de salud medioambiental del Instituto de Salud Pública Milken de la Universidad George Washington Ami Zota, no tienen duda. Como señalan, “estos químicos que aparecen frecuentemente en el hogar se asocian con problemas de salud como el cáncer, la disrupción hormonal y endocrina y la toxicidad reproductiva”. Es probable que muchos encuentren dichas aseveraciones alarmistas: aún sigue existiendo una enconada discusión sobre la verdadera peligrosidad de los ftalatos, presente en multitud de productos, desde los juguetes hasta los alimentos. Como señala la Food and Drug Administration, “no está claro qué efecto pueden tener los ftalatos en la salud humana, si es que tienen alguno”.

¿Soluciones? Abre las ventanas de casa, lávate las manos y pasa la aspiradora

La investigación muestra, además, una clara voluntad de forzar a la autoridad a tomar cartas en el asunto. “Los gobiernos y las empresas deberían promover políticas que eliminen los químicos peligrosos de los productos y los reemplacen con alternativas más seguras”, señala la nota de prensa publicada junto a la investigación. El grupo de investigadores es el mismo que hace unos meses desveló que un mayor consumo de comida basura incrementaba la cantidad de químicos en el organismo.

Como señalaban expertos externos a la investigación como el doctor Kenneth Speth, director del centro de Medicina Ocupacional y Medioambiental de Northwell Health, en 'Live Science', si bien los datos son “preocupantes”, el estudio se limita a señalar cuáles son los químicos más presentes en el polvo, pero no demuestran el verdadero peligro de cada uno de estos elementos.

Y los niños, ¿qué?

Los autores dan por supuesto la peligrosidad de estos elementos, especialmente para los más pequeños: “Los niños tienen un mayor riesgo a la exposición a los químicos en el polvo dentro de casa porque están mucho más en contacto con este cuando gatean, juegan en el suelo y se llevan la mano a la boca. Además, también pueden ser más vulnerables a los efectos de los químicos tóxicos porque sus cerebros y cuerpos aún se están desarrollando”. La FDA, no obstante, recuerda que si bien una investigación publicada en la revista 'Pediatrics' encontraba una mayor presencia de ftalatos en la orina de los más pequeños, no había ninguna prueba que demostrase su peligrosidad.

Según los investigadores, los niños corren un peligro aún mayor. (iStock)
Según los investigadores, los niños corren un peligro aún mayor. (iStock)

No obstante, diversos movimientos han pedido una mayor regulación de dicho químico en estos últimos años. En España, la Fundación Vivo Sano y ONG como Ecologistas en Acción han reclamado a las autoridades “mayor inversión y compromiso” así como una normativa europea más restrictiva. Eso pasaba por la prohibición de los ftalatos “más preocupantes”, entre los que se encuentra el DEHP. En EEUU, la Comisión para la Seguridad de Productos de Consumo (CSPC) ha prohibido la fabricación de productos infantiles con ftalatos. La FDA anunció el pasado mes de abril que se replantearía la aprobación de 30 aditivos alimenticios conocidos como ortoftalatos.

A diferencia de otras investigaciones semejantes, en esta ocasión los autores han analizado no un único compuesto químico, sino una serie de 45 de ellos, lo que ha permitido desvelar la gran cantidad de elementos presentes en el polvo. Por si acaso, la investigación señala una serie de medidas que la población puede llevar a cabo para evitar la exposición a estos químicos (peligrosos o no) y que pasan (¡sorpresa!) por la limpieza. Basta con ventilar la casa dejando las ventanas abiertas, lavarse las manos periódicamente y pasar la aspiradora para curarse en salud.

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