prueba de fuego

Prueba el 'test de la rabia' de IKEA para saber si tu relación va a durar

Como todo lo popular, y más si viene del extranjero, IKEA es objeto de parodias de todo tipo. Psicólogos de pareja y otras víctimas colaterales ratifican lo que muchos temíamos

Foto: Se masca la tensión. (iStock)
Se masca la tensión. (iStock)

Al principio todo parece nuevo, barato e inofensivo. IKEA promete redecorar tu vida a base de comodidad, autonomía personal y amor familiar idealizado. La primera visita a IKEA con la pareja es ilusionante y a simple vista mucho menos peligrosa que otros ritos de paso, como conocer a los padres del otro o verle en el retrete por primera vez, pero las probabilidades de conflicto son -bien lo sabe el que lo ha vivido- mucho mayores a corto plazo.

Los suegros y los cuñados tienen un poder para amargar del que funciona gota a gota, del que ensombrece la vida un poquito pero para siempre, como una guerrilla continua que comete pequeños desórdenes públicos durante décadas, comprometiendo la estabilidad de la república independiente de tu corazón. En cambio, lo de IKEA es guerra relámpago, un ejército coordinado para hacer todo el daño posible en el mínimo tiempo, por mucho nombre en sueco que le pongan.

El mueble mortal tiene un manual de instrucciones de 32 páginas, necesita 169 tornillos de 22 tipos distintos y 13 piezas de madera diferentes

'Express' ha recopilado varios testimonios más serios de lo acostumbrado sobre esta tensa relación entre IKEA y las parejas a raíz de una entrevista televisiva con Ramani Durvasula, una mediática psicóloga, profesora de la California State University en Los Ángeles y muy valorada (en su web, aparece anunciado lo que cobra a sus pacientes: 5.000 dólares por asesoramiento psicológico completo y 200 por sesión una vez empezada la terapia). Dice que IKEA tiene a nuestra disposición un auténtico 'test de la rabia' para poner a prueba la capacidad de manejar emociones negativas entre dos.

El mueble de la discordia

Durante la conversación, explicó cuál es el mueble que jamás deberías plantearte montar con tu pareja si no estáis realmente preparados, y ha dado los motivos de que sea un desafío tan peligroso. Se trata del Liatorp, para la pared del salón, un conjunto de módulos interconectados con un manual de instrucciones de 32 páginas y que necesita 169 tornillos de 22 tipos distintos y 13 piezas de madera diferentes. Este mueble, dice, "conduce a menudo a discusiones y frustración".

Los sofás de diseño baratos pueden salir caros. (iStock)
Los sofás de diseño baratos pueden salir caros. (iStock)

Algunos son capaces de discutir incluso solos y de insultarse a sí mismos en varios idiomas al enfrentarse a este tipo de retos, ¿por qué haríamos algo así con nuestra pareja? Para la psicóloga, puede ser útil como prueba definitiva: "Si la pasáis, podéis empezar a planificar vuestras bodas de oro". Es cierto que cualquier mueble que tenga que montar uno mismo puede dar problemas y provocar chistes, pero, según esta profesional, no hay duda de que el Liatorp, con sus nueve metros de ancho, siete de alto, sus tres librerías independientes y sus tres puertas delanteras, es "el más letal" de todos.

Hacen falta dos personas usando las dos manos, tiene trozos de vidrio que pueden romperse, hay que hacer cajones... En fin, que deberían llevar un aviso de "no haga esto en casa, a no ser que esté buscando una excusa para terminar con todo de una vez". Los muebles que necesitan tanta colaboración nos dan una alarmante muestra de lo difícil que será decidir otras cosas importantes entre los dos, y nos desquician.

Una publicista neoyorquina bromea sobre lo sufrido en su última visita a la tienda: "Estoy convencida de que IKEA es sueca para calentar a tu novio"

Podría parecer que una lámpara o una estantería no son para tanto, pero vas a verlos todos los días, y si algo sale mal recordarás siempre quién se equivocó y quién tenía razón, una situación en la que nadie gana. Por no hablar de la cama. Según un nuevo estudio, el 10% de los bebés europeos se han concebido en una cama de IKEA.

Laberinto

Dice Durvasula que se necesitan actitudes fundamentales para la pareja: cooperación, comunicación y respeto, pero que cuando se trata de martillos, clavos y llaves allen, lo que corre más peligro de desmoronarse no es el mueble. En 'Express' nos recuerdan que uno de los personajes de la serie '30 Rock' corta con su pareja en IKEA. Toda la tienda contribuye a ponernos nerviosos por cómo están expuestas las cosas y por lo complicado que es cogerlas en el almacén. Sabemos que si vemos algo bonito, quizá no podamos volver a encontrarlo, así que hay que decidir rápido. No es casualidad, un estudio concluyó que los IKEA son deliberadamente laberínticos, para favorecer las compras impulsivas. Es tan notoria la estrategia que existe una página de chascarrillos en Facebook llamada, con poco gusto pero mucho acierto, 'Es más jodido salir de IKEA que de las drogas'.

Courtney Frappier, una publicista neoyorquina, ha contado con humor al 'Wall Street Journal' que su reciente viaje a IKEA con su novio, Alex Mele, terminó en llanto: "Nunca volveré a la tienda". Su novio se une a la simbólica protesta: no llamará nunca más por su nombre comercial a su nuevo aparador Bjursta y a su escritorio Bekant. Los ha rebautizado como Horror y Miseria. Y ella añade con odio: "Estoy convencida de que IKEA es sueca para calentar a tu novio".

Janice Simonsen, de comunicación de IKEA, ha reconocido que "no hay establecida una política concreta para parejas que compren juntas, pero queremos que todo el mundo tenga una buena experiencia". Ya, ya, fíate tú, si es una rubia que parece sueca.

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