'a veces es legal, a veces no'

Él habló en sueños y su mujer tomó nota de todo: esto es lo que dijo

Si has compartido noches con alguien que habla dormido, esta cháchara incoherente te traerá recuerdos de despertares molestos y carcajadas de madrugada

Foto: Ya que despiertas a tu pareja, que sea divertido. (iStock)
Ya que despiertas a tu pareja, que sea divertido. (iStock)

No solemos decir nada cuando dormimos, e incluso es poco habitual recordar palabras (ficticias) pronunciadas en nuestros sueños. La experiencia onírica es más bien visual y poco verbal para casi todo el mundo. Cuando durante el sueño sentimos una necesidad de comunicarnos tan acuciante como para llegar a articularla en el mundo "real", a menudo hemos tenido que llegar a un estado de cierto nerviosismo. Nos ponemos alerta y desgarramos la telaraña que nos separa de la vigilia.

Algunos se despiertan gritando, pidiendo socorro ante una pesadilla en la que son perseguidos por un animal salvaje o tragados por arenas movedizas; otros discuten con el jefe o con su pareja; otros imaginan conspiraciones mundiales y son incapaces de sufrirlas en silencio y sin moverse de la cama. Y otros, los más graciosos, siguen durmiendo como si nada después de emitir las ideas más incoherentes y desconcertantes. 

El 'Independent' ha publicado un caso especial. Sobre todo porque la mujer de este imaginativo durmiente, una canadiense llamada Lindsay Stamhuis, está tan fascinada por el mundo interior de su hombre que le envía mensajes en tiempo real trascribiendo las cosas absurdas que dice por las noches desde que empezaron la relación, en 2003. Aidan Hailes es de esos que además de hablar son capaces de contestar integrando al interlocutor en su fantasía... y de los que comparten sus anécdotas en 'Imgur'.

Te acabas de dar la vuelta, me has dado una palmada en la pierna y has dicho 'es la hora de los golpes'

Lo mejor de esta forma de comedia es que uno puede hacerse reír a sí mismo sin proponérselo: cuando el buen hombre se despierta, su móvil tiene lo que define como auténtico "oro".

29 de enero, 00:07h

- Jodidos gilipollas...

- ¿Quiénes?

- Vosotros.

- ¿Yo?

- Sí.

- ¿Qué he hecho?

- Estáis escondiendo cosas en el... [indescifrable]

- ¿Qué estoy escondiendo?

- Mmmm... medallas.

- ¿Medallas?

- [Risita]

- ¿Qué tipo de medallas?

- No sé... ¡pero lleváis meses haciéndolo!

Mismo día, 01:14h

- [Murmullos incoherentes] Ya te gustaría salir con Napoleón.

28 de enero, 23:36h

La mujer esta vez no tiene que reproducir varias líneas de diálogo. Este es el mensaje que se encontró el marido al despertar: "Te acabas de dar la vuelta, me has dado una palmada en la pierna y has dicho 'es la hora de los golpes'".

Está bien que al menos avise...

1 de octubre, 22:37h

- [Murmullos] Es como... aquel capítulo de 'Padre de familia'.

- ???

- Se rebobinó a sí mismo.

- ¿Qué?

- Volvió al pasado y se encontró consigo mismo 15 años después.

- ¿Quién?

- [Risa nerviosa] [Pausa] El tío de las ofertas... [risa nerviosa] [ronquido]

Parece simpática, pero lleva meses escondiendo las medallas. (iStock)
Parece simpática, pero lleva meses escondiendo las medallas. (iStock)

- A veces es legal, a veces no... [larga pausa] A veces es legal.

- ¿El qué?

- Las remesas.

- [Partiéndome de risa] ¿Las remesas de qué?

- [Acento poligonero] Lo que sea, tío. Lo que tengamos... Y a veces lo que no tengamos.

Una fecha que no olvidarán

- A eso me refiero.

- ¿A qué?

- A su plan, ella tiene un plan.

- ¿Qué plan?

- Lo que quiere hacer con todos los gatos.

Luego añade para que el marido no dude: "Te juro que no me puedo inventar esta mierda".

Ella tiene un plan... Lo que quiere hacer con todos los gatos

16 de octubre, 01:06h

- Mmmm... qué bien sienta.

- ¿El qué?

- La sensación.

- ¿Qué sensación?

- Ser belga. [Risita entre dientes] Y dibujar cosas importantes en el mapa.

Quién no ha fantaseado con el gustirrinín de ser belga. La esposa aclara después de la transcripción: "Me matas, en serio". El marido está de acuerdo cuando lo lee a las 10:41: "Lo sé, soy muy gracioso".

18 de febrero, 00:28h

- No quiero mirar [risa nerviosa].

- ¿El qué?

- Demasiado bicho [más risa nerviosa].

- ¿Demasiados bichos? ¿Qué tipo de bichos?

- No sé, pero es lo suficientemente grande para comer queso.

Para Lindsay, lo mejor ocurrió en una época en que él estaba recibiendo clases de artes marciales. "Me dijo que yo era su combate, que le gustaba luchar. Le pregunté: '¿luchar cómo?' Y casi me muero de la risa con su respuesta. Me dio en la punta de la nariz y dijo: '¡bup!'"

Alma, Corazón, Vida

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