más que una leyenda urbana

Vuela con nosotros y haz el amor entre nubes: las aerolíneas más calientes

Tener relaciones sexuales en un avión es una filia común. A la atracción de lo prohibido se unen la atmósfera de viaje y el lujo. Dos compañías hacen realidad la fantasía

Foto: Solo faltáis vosotros. (Web de Love Cloud)
Solo faltáis vosotros. (Web de Love Cloud)

El 'Mile High Club' es el grupo de élite (imaginario, en principio, pero no por ello inexistente) al que pertenecen todos aquellos afortunados que han tenido la oportunidad de echar una cana al aire... eso, en el aire, a más de una milla de altitud. Normalmente las aerolíneas intentan evitarlo al máximo, o al menos disimularlo, por las consecuencias negativas posibles en cuanto a higiene, imagen pública y problemas legales de todo tipo.

Más allá del medio de transporte -igual de interesantes fueron en su momento las escenas de ficción subidas de tono en trenes y en coches- hay algo que nos gusta especialmente en eso de mezclar amor y viajes. Tener que esconderse también parecía fundamental, pero ahora no es necesario ir al baño y sufrir apreturas, ni ponerse perdido por culpa del grifo (o de otras cosas) y ensayar caras de que no ha pasado nada mientras se intenta llegar de nuevo al asiento.

Ahora 'Business Insider' nos pone en la pista de dos empresas que específicamente ofrecen esta posibilidad. Lo que empezó como una broma en las tripulaciones, algo así como los gamusinos de los cazadores, es ahora real y se vende por internet o por teléfono.

Una de esas empresas es Flamingo Air, en Cincinnati, Ohio. Su presidente y CEO, David MacDonald, cuenta que la idea surgió como una apuesta, en el sentido de propuesta arriesgada y personal y también en el de desafío divertido. Tenía una compañía de seguros y lo dejó, según sus propias palabras, para "jugar con avioncitos". Dice que no es necesario pasar mucho tiempo entre aviones para que surja el tema romántico.

El precio no es prohibitivo. Una hora en limusina con champán, por ejemplo, puede costar en España más de la mitad

Al principio la compañía tenía vuelos chárter regionales, pero después dejó de ser rentable y MacDonald empezó a ofertar vuelos turísticos con vistas... y otra variedad.

Hace veinte años, charlando con sus colegas sobre el famoso club de elegidos que marcan gol durante el vuelo, se le ocurrió una nueva idea de negocio. Dijo a los reunidos: "¡Yo puedo vender eso!", y al principio no le dieron mucha credibilidad al asunto. Al fin y al cabo, estaban en lo que llaman 'el Cinturón de la Biblia', en Ohio, una de las zonas más conservadoras de América. Así se lo dijeron, pero él lo veía claro. No fue el único, pero sí uno de los que más ha aguantado. 

Empezó a ofrecer vuelos privados y su éxito, según MacDonald, tuvo que ver precisamente con Ohio y la cultura de la región. El marketing vendía la experiencia como "vuelos románticos" para parejas, ni rastro de sordidez o morbo. En cuanto al precio, alrededor de los 500 dólares por una hora de vuelo, no es ninguna bicoca, pero tampoco es prohibitivo. El mismo tiempo en limusina con champán, por ejemplo, puede costar en España más de la mitad, unos 250 €.

Nidito de amor (en un árbol muy alto)

Para que los tortolitos estén cómodos, en estos vuelos la fila central de los asientos se ha retirado y en lugar de ello tienen un montón de almohadones. Por lo demás, no es tan distinto del resto de vuelos de la compañía Flamingo Air, pero son menos frecuentes y dan menos beneficios, claro. La media es de tres vuelos románticos a la semana. Sin embargo, ser una de las aerolíneas que alientan el sexo en sus aviones es un gancho comercial fantástico, el que les ha dado más fama.

Gracias a este empuje -durante un tiempo fueron la única empresa que publicitaba este tipo de servicio, y han aparecido incluso en el show de David Letterman- MacDonald se podrá permitir otras apuestas quizá más interesantes para él. En la conversación con el periodista de 'Business Insider' habla de las posibilidades de los drones para transportar mercancías.

(Web de Love Cloud)
(Web de Love Cloud)

Aún hoy, siguen sin nombrar explícitamente el 'Mile High Club' en su web: "Todos intentaban vender sexo, sin chispa. Todos usaban el enfoque del Club, y no funcionó. Hay que pensar en el romance", dice, y olvidarse del "mantra" de que el sexo es siempre lo que más funciona. El CEO no peca de ingenuo, de todas formas, y destaca el contraste entre la promesa etérea de sexo y la apariencia de los clientes: "Cuando los ves, parece que vienen de una convención de juventudes republicanas, tan arreglados".

Junto a "romántico", el adjetivo que más define la idea que venden es "sofisticado". Quizá por eso, los clientes que más se interesan y reservan son mujeres, con gran diferencia. Se puede elegir entre esos dos tipos de vuelos. Los sofisticados incluyen chocolatinas y champán, así que son una apuesta segura para el día de San Valentín y los aniversarios. Y hay otra situación aún más romántica que puedes delegar en esta aerolínea: una boda. Han celebrado varias, pero el empresario se da prisa en aclarar que "no consumaron": "¡El cura estaba en el avión!" En cambio, se da por hecho que sí lo hacen los que celebran las bodas de oro, algo bastante habitual.

Lo que pasa en las Vegas...

Si Flamingo Air ha jugado la baza del amor romántico, Love Cloud, de Las Vegas, lo ha usado, más que nada, en el nombre. En su página son mucho menos ambiguos y sí hablan del Club. Su eslogan es bastante elocuente: "Lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas".

Un matrimonio pidió que quitaran los cojines para meter la gran mesa de picnic que traían. Tenían ocho hijos y solo querían pasar una hora solos

El público al que se dirigen es más internacional que el de Flamingo Air, pero su fundador, Andy Johnson, ha seguido los pasos de MacDonald y tampoco vende sexo como lo harían empresas más turbias. Lo que sí se aprecia es más sentido del humor. Según Johnson, "son parejas reales tratando de hacer realidad algo de lo que han hablado y sobre lo que han hecho bromas".

Sus clientes son también mayoritariamente mujeres, fuera del estereotipo que podíamos imaginar, de hombre joven ávido de experiencias que contar a los amigos. Son parejas más bien de mediana edad o mayores, frecuentemente celebrando sus 25, 30 o hasta 50 años juntos.

Los dos empresarios se muestran sorprendidos de que haya clientes que opten por no tener relaciones durante el vuelo a pesar de todo. Un matrimonio pidió a los trabajadores de Flamingo Air que quitaran los cojines para meter la gran mesa de picnic que traían. Según MacDonald, que se ríe al recordarlo, "tenían ocho hijos y solo querían una hora solos sin los chavales". Quedaron satisfechos. Desde luego, solo en avión se puede ir tan lejos y tan rápido para sortear responsabilidades".

 

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