GAJES DE LA MADUREZ

Mitos y realidades sobre la andropausia o menopausia masculina

Hay mucha leyenda en torno a la menopausia masculina y, a menudo los hombres pasan de la negación al pánico en cuanto oyen hablar de ella, probablemente por falta de información

Foto: Los trastornos de la madurez son comunes a hombres y mujeres. (iStock)
Los trastornos de la madurez son comunes a hombres y mujeres. (iStock)

La andropausia es un déficit de testosterona que se produce por el envejecimiento. Ha habido mucha polémica con este término y su verdadera naturaleza y, entre los propios especialistas no hay una línea de pensamiento única a la hora de determinar sus efectos, consecuencias y tratamiento, que siguen siendo discutidos.

Este trastorno, conocido como menopausia masculina, es en realidad un déficit de testosterona causado de forma natural por el envejecimiento. También llamado síndrome de deficiencia de testosterona o hipogonadismo masculino tardío. Debido a la controversia que causa, se han creado también muchos mitos que conviene desmontar en torno a un término que, quizá por novedoso, resulte ciertamente inquietante para algunos hombres.

No existe: mito

La doctora Aliza, contaba en ‘Vida y Salud’ que cuando le dijo a un paciente que ese podía ser su diagnóstico le dijo "con la voz muy grave y hasta un poco ofendido, que no creía nada de esas cosas, que eran cuestiones de mujeres, y para probarlo enfatizó que eso no le pasaba a los hombres de antes, quienes no tenían que tomar medicamentos".

Este pensamiento puede ser sorprendentemente común, pero, como hemos comentado, la mayoría de expertos coinciden en afirmar que este síndrome, aunque pueda ser leve en muchos casos, existe.

Disminución del deseo sexual: realidad

Al disminuir la cantidad de testosterona, se verán reducidas, por ejemplo, el número de erecciones espontáneas (por ejemplo las que ocurren durante el sueño). Igualmente puede darse una disminución del deseo sexual o disfunción eréctil, pero, en cualquier caso, es un proceso paulatino, de modo que no notaremos que el deseo cae drásticamente de un día o de un mes para otro.

Mientras la menopausia se da en un período de tiempo más corto y concentrado, en los hombres esto es un proceso mucho más paulatino

Los expertos calculan que el nivel de testosterona a partir de los 30 años de edad puede reducirse en torno al 1% cada año y ese procentaje se acrecenta gradualmente a partir de los 45 años.

Es el equivalente a la menopausia femenina: mito

El término andropausia se ha popularizado por la relación con la menopausia femenina, dado que ambas suponen una disminución de la fertilidad sobrevenida con la edad. La gran diferencia entre ambas es que, mientras la menopausia se da en un período más corto y concentrado, en los hombres es un proceso mucho más paulatino; la fertilidad va disminuyendo poco a poco a lo largo del tiempo y depende de cada persona la intensidad de esta disminución.

Disminuye la fuerza: realidad

El hipogonadismo masculino tardío tiende a producir una disminución de la densidad ósea (también sobrevenida por otros factores relacionados con el desgaste del envejecimiento) y una reducción de la masa muscular. Pero también, si no os gusta el vello estáis de enhorabuena: al disminuir la producción hormonal también disminuye la cantidad de vello corporal.

Infertilidad: mito

Pese a que se relaciona con la menopausia, es bien sabido que los hombres pueden ser fértiles durante toda su vida. Ahí tenemos a Mick Jagger, que está esperando a su octavo hijo a la edad de 72 años. Él es la prueba viviente de que la fertilidad a edades avanzadas puede seguir estando operativa. Sí pueden darse casos de infertilidad provocada por este síndrome paulatino, pero en casos muy concretos en los que la actividad de las gónadas siempre fue baja o en las que la andropausia afecte particularmente, lo que no es común.

Trastornos emocionales: realidad

(iStock)
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Murió el mito de que los trastornos hormonales que alteran el carácter son cosa de mujeres. Los niveles bajos de testosterona pueden alterar el estado de ánimo, generalmente con sensación de tristeza. También, y aquí sí se cumple el mito del macho alfa, el hecho de tener este síndrome puede causar disminución de la confianza en uno mismo (el típico pensamiento de “si tengo menos testosterona soy menos hombre”) y, si se vuelve muy agudo, podría desencadenar una depresión. Hay quien también ha diagnosticado problemas de concentración derivados de la andropausia.

Salen pechos: mito

La disminución de la testosterona en los hombres provoca, a la vez que disminuye la masa muscular, un aumento de la grasa corporal. También se pueden dar procesos de ginecomastia, que es una inflamación o sensación de mayor sensibilidad en las glándulas mamarias, pero eso no significa que el pecho vaya a crecer como el de una mujer.

Aunque más baja, la testosterona sigue estando ahí y, más bien, lo que se podrá apreciar es que los pectorales que de joven lucías ahora no tienen esa forma apolínea, sino algo más parecido a los de nuestros padres cuando van a la playa.

Trastornos en el sueño: realidad

Los cambios hormonales pueden alterar nuestros patrones de sueño, aunque no tienen por qué resultar graves; pueden producirse puntualmente, en algún momento en que, por diversas razones, el nivel de testosterona esté más bajo.

Si estamos ante un caso grave de hipogonadismo, lo mejor es consultar con un médico especialista, que establezca el tratamiento más adecuado

Los trastornos en el sueño pueden materializarse en insomnio o, al contrario, en una sensación de somnolencia continua, según los expertos. Si estas alteraciones se ven prolongadas en el tiempo, es recomendable acudir al médico para que nos aconseje. 

Hay que hormonarse: mito

Este es sin duda el aspecto más controvertido de la andropausia, en el que menos se ponen de acuerdo los especialistas. En cualquier caso, conviene remarcar que no siempre es necesario medicarse ni la utilización de hormonas para tratar esta afección.

Los tratamientos hormonales tienen muchas contraindicaciones. Entre ellas, aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, o de cáncer de próstata, si se toma cuando no está indicado. Conviene recordar que es un proceso paulatino y natural que, en la mayoría de los casos no dará problemas reseñables para nuestra vida diaria, más allá de alguna disfunción eréctil propia de la edad. Si estamos ante un caso grave de hipogonadismo, lo mejor es consultar con un médico especialista, que establezca el tratamiento más adecuado en cada caso. 

La alimentación ayuda: realidad

Una buena alimentación y un estilo de vida saludable ayudará a paliar los efectos de este síndrome, manteniendo el cuerpo sano. Practicar ejercicio físico con regularidad ayuda a mantener la energía, a que la masa muscular se mantenga por más tiempo y a tener más fuerza. Además mejorará nuestro descanso y tendremos menos problemas para conciliar el sueño.

Tanto una alimentación sana como la práctica deportiva mejoran el estado de ánimo, al transmitirnos la sensación de estar más saludables.

Alma, Corazón, Vida

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