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“Estamos al borde de la guerra civil”: Francia alerta de los problemas que vienen
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LOS MALOS AUGURIOS DE PATRICK CALVAR

“Estamos al borde de la guerra civil”: Francia alerta de los problemas que vienen

La filtración de la comparecencia de uno de los principales responsables de seguridad francesa ha reabierto el debate sobre la inestabilidad social en el país galo

Foto: Medio centenar de detenciones en París durante la final de la Eurocopa. (Efe/Nicolas Serve)
Medio centenar de detenciones en París durante la final de la Eurocopa. (Efe/Nicolas Serve)

Durante los últimos meses no ha sido tan raro que se hablase de “guerra civil” para referirse a la situación social interna francesa. Lo que no es tan normal es que tal concepto, un tabú que muchos no quieren nombrar sin tocar madera antes, salga de la boca de uno de los responsables de inteligencia del país. Como ha desvelado 'Le Figaro', el director de la DGSI (Direction générale de la Sécurité intérieure), Patrick Calvar, compareció el pasado 24 de mayo ante la Asamblea Nacional en una reunión a puerta cerrada sobre seguridad y terrorismo en la que manifestó su miedo ante el futuro inmediato del país.

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“Estamos al borde de una guerra civil”, señaló Calvar, nacido en Madagascar y director de la inteligencia francesa desde 2012, ante la Asamblea, pensando que sus palabras no trascenderían. ¿Una guerra civil entre quién? Básicamente, entre diversos agentes extremistas presentes en la sociedad gala, es decir, entre el terrorismo islamista y la ultraderecha en ascenso en Francia. “El extremismo se levanta por todas partes y somos nosotros, los servicios internos, los que estamos intentando desplazar los recursos para acomodarnos a la extrema derecha, que no hace otra cosa que esperar la confrontación”.

Cree que un nuevo atentado los despertaría, ya que mostraría que los medios del Estado no son suficientes

El panorama que pintaba Calvar, de 60 años, caballero de la Legión de Honor y poseedor de la Orden Nacional del Mérito, son sombrías y casi desesperadas. “Creo que va a tener lugar”, explicaba, en referencia a esa confrontación entre sectores extremos y opuestos de la sociedad. “Faltan uno o dos ataques para que empiece. Depende de nosotros anticipar y bloquear a todos esos grupos que podrían, en un momento u otro, desencadenar los enfrentamientos entre las comunidades”. Unas declaraciones que rápidamente han circulado en Francia, que nunca había oído de boca de un alto cargo una amenaza semejante.

La cuenta atrás

Como recordaba 'L'Express', no es la primera vez que Calvar había avisado sobre los peligros que se ciernen sobre el país, a cuya protección en materia de terrorismo se ha dedicado desde 1993; ya había hecho lo propio ante una comisión de Defensa el 10 de mayo de este mismo año. Como explicaba una fuente anónima al rotativo francés, “antes de la Asamblea Nacional, Patrick Calvar ya había alertado en círculos internos de la voluntad de actuar de los grupos de ultraderecha”. Y revela cuál puede ser el detonante que pondrá en marcha la batalla final: “Cree que un nuevo atentado los despertaría, ya que mostraría que los medios del Estado no son suficientes”.

De ahí que muchos medios hayan relacionado la alerta enunciada por el jefe de los servicios franceses con ataques como el de Colonia la pasada Nochevieja, como ocurre en 'The Daily Mail', aunque Calvar se refiere a un hipotético ataque terrorista como los ataques de París del pasado mes de noviembre. Apenas unas semanas más tarde, este confiaba a la Asamblea sus inquietudes cuando hablaba con sus homólogos europeos: “Nos veremos obligados, en un momento u otro, a liberar recursos para ocuparnos de otros grupos extremistas, porque la confrontación es inevitable”.

En su (polémica) opinión, la confrontación se producirá entre la extrema derecha “y el mundo musulmán”. Y matiza: “no los islamistas, sino el mundo musulmán”. Como afirmaba otra pieza publicada por 'Le Figaro', el director de la inteligencia francesa considera que Daesh dará un paso más en su estrategia de los últimos meses, cambiando sus métodos: “Estoy seguro de que darán el salto a los coches bomba y los aparatos explosivos, y también de que ganarán en fuerza”.

Michel Onfray, autor de 'Tratado de ateología', se mostraba de acuerdo en que “ya estamos en guerra civil”

“Quieren proyectar comandos cuya misión consista en organizar campañas terroristas en las que acabar con su vida no sea clave”, explicaba Calvar. Es decir, la inmolación será sustituida por atentados proyectados con el objetivo de que ninguno de los terroristas pierda la vida, lo que los hace aún más peligrosos. “Por ello, les hacen falta artificieros y organizar toda una logística, es decir, instalarse en nuestro territorio y adquirir todos los productos”. La amenaza más fuerte, en ese sentido, es la que representan los combatientes de Siria e Irak, como ocurrió con los que atacaron el Bataclan, y que pueden llegar a ser entre 400 y 500.

Las palabras que ya no son tabú

Quizá se deba a que en España hemos sufrido una guerra civil hace menos de un siglo, pero llama la atención la facilidad con la que nuestros vecinos sacan a pasear un concepto tan terrorífico. El último libro del periodista Ivan Rioufol se llama “La guerre civil qui vient” (Pierre-Guillaume de Roux Editions) –es decir, “La guerra civil que viene”–, y en su sinopsis afirma literalmente que “se debe hacer cualquier cosa a nuestro alcance para evitar en Francia la guerra civil a la que el islam radical querría llevarnos para imponer el califato, ese nuevo comunismo”. No es el único. En una reciente entrevista con 'Russia Today', Michel Onfray, autor de 'Tratado de ateología', se mostraba de acuerdo en que “ya estamos en guerra civil”. De Houllebecq ni hablamos.

Los desencadenantes que llevarán a dicha confrontación a Francia, sin embargo, son muy diferentes según a quién preguntes. O, mejor dicho, según el signo político de quién manifieste su opinión: conviene no perder de vista que Rioufol es el autor de “De la urgencia de ser reaccionario” (Presses Universitaires de France) “Se pide a los militares de la graduación más alta que alertan sobre la vulnerabilidad de la nación y sobre la determinación del enemigo interior que se callen, por un poder que jura que 'la cosa va mejor'”, expresaba en una columna en 'Le Figaro'. Por su parte, recordaba el escritor, los policías “no han visto nunca un grado tal de odio y violencia contra las fuerzas del orden. No son ya los Cuerpos de Seguridad los que manejan los asaltos, sino los alborotadores que quieren matar a los polis”.

Rioufol tiene claro dónde se encuentra el peligro, y no se trata tanto del terrorismo global o de la extrema derecha francesa como de la agitación social, que se traduce, por ejemplo, en los trabajadores que se han manifestado durante los últimos meses contra la reforma laboral y que dejaron 300 agentes heridos y 1.300 detenidos el pasado 18 de mayo. Pero también resulta revelador de lo que está ocurriendo al otro lado de los Pirineos: que cada día que pasa, la situación es más límite. Cada cual tiene sus propios culpables en mente, y es muy poco probable que la sociedad francesa se pueda poner de acuerdo en este punto.

Durante los últimos meses no ha sido tan raro que se hablase de “guerra civil” para referirse a la situación social interna francesa. Lo que no es tan normal es que tal concepto, un tabú que muchos no quieren nombrar sin tocar madera antes, salga de la boca de uno de los responsables de inteligencia del país. Como ha desvelado 'Le Figaro', el director de la DGSI (Direction générale de la Sécurité intérieure), Patrick Calvar, compareció el pasado 24 de mayo ante la Asamblea Nacional en una reunión a puerta cerrada sobre seguridad y terrorismo en la que manifestó su miedo ante el futuro inmediato del país.

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