UNA DEMANDA DE ENERGÍA INSOSTENIBLE

El peligro oculto del aire acondicionado (lo peor no son los resfriados)

Cada vez estamos más acostumbrados a vivir con estos aparatos, pero las interminables discusiones en la oficina no es lo peor que nos deparan

Foto: Se está más cómodo pero ¿a costa de qué? (iStock)
Se está más cómodo pero ¿a costa de qué? (iStock)

Según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el 49% de los hogares españoles dispone de algún tipo de sistema de aire acondicionado. Como es lógico, en la zona Atlántica su uso apenas alcanza al 1% de las casas, pero en la zona mediterránea cuentan con un aparato de este tipo el 67% de las viviendas. Y las cifras no dejan de subir.

La adopción del aire acondicionado está ligada a dos factores: el calor que hace en la zona y los ingresos de que se disponen. En las regiones calurosas de renta alta el uso de sistemas de refrigeración es cercano al 100%, sin embargo, en los países en desarrollo su implantación sigue siendo residual. El problema es que, como cada vez apuntan más expertos, el crecimiento del nivel de vida de países como China, México o la India está provocando un aumento desorbitado de la demanda de estos aparatos, lo que conlleva a su vez un incremento de la energía consumida difícil de soportar.

Un estudio publicado el pasado año en la revista 'PNAS', que analizaba la evolución del mercado de aires acondicionados en México, llegó a la conclusión de que el número de aparatos del país aumentará de forma increíble en los próximos años. Hoy en día el 15,4% de las casas cuentan con refrigeración, pero al final de siglo contarán con ella un 70%, lo que conllevará un aumento del 83% del consumo de electricidad en los hogares.

Nuestro modelo predice la saturación casi universal del aire acondicionado en todas las zonas cálidas

“Nuestros resultados apuntan al enorme impacto global que tendrá el aire acondicionado”, aseguran los autores de la investigación, Lucas W. Davis y Paul J, Gertler, de la Arizona State University, en las conclusiones de la misma. “Observamos un gran aumento del consumo de electricidad en los días calurosos, que no se ve compensado por el ahorro en en los días fríos. Nuestros resultados también revelan la extraordinaria velocidad con que la adopción de aire acondicionado aumenta con la renta. Bajo suposiciones modestas del aumento de los ingresos, nuestro modelo predice la saturación casi universal del aire acondicionado en todas las zonas cálidas dentro de unas pocas décadas”. Y eso sin contar el posible impacto del aumento de las temperaturas…

Un hombre observa la oferta de aires acondicionados de una marca china en una feria de electrodomésticos en Pekin. (Reuters)
Un hombre observa la oferta de aires acondicionados de una marca china en una feria de electrodomésticos en Pekin. (Reuters)

México es solo la punta del iceberg. Según un informe reciente del Ernest Orlando Lawrence Berkeley National Laboratory que ha recogido 'The Washington Post', en solo 15 años las áreas urbanas de China han adoptado en masa el aire acondicionado, con una penetración de más del 100% –lo que implica la presencia de más de un aparato por casa–. Y de momento solo el 5% de los hogares de la India, un país tremendamente caluroso que tiene una población de 1.210 millones de habitantes, cuentan con aire acondicionado, pero ¿qué consecuencias tendrá la previsible adopción en masa de una comodidad que tienen todo el derecho a disfrutar?

Un aumento bestial de la demanda eléctrica

Hay que apuntar que la adopción de aire acondicionado en lugares muy calurosos no sólo es una cuestión de bienestar: es una ventaja sanitaria, en la medida en que, por ejemplo, evita la presencia constante de mosquitos. Pero su instalación masiva tendrá un coste energético muy elevado que, al paso que va el desarrollo de las energías renovables, implicará a la fuerza un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Se trata, por tanto, de un círculo vicioso: aumenta la temperatura por lo que nos vemos obligados a aumentar el uso del aire acondicionado que a su vez aumenta la temperatura…

El informe de Berkley vaticina que en 2030 habrá en el mundo 700 millones de aparatos de aire acondicionado y la cifra aumentará a 1.600 millones en 2050. En términos de gasto eléctrico y aumento de las emisiones esto es lo mismo que añadir unos cuantos países al mundo.

El problema es complejo: obviamente, no se puede impedir que los países en desarrollo abracen el aire acondicionado, pero es necesario diseñar estrategias para que su implementación no suponga un gasto energético imposible de asumir.

En 2030 habrá en el mundo 700 millones de aparatos de aire acondicionado y la cifra aumentará a 1.600 millones en 2050

Estos días se celebra en San Francisco un encuentro global que tendrá como objetivo encontrar soluciones creativas que permitan reducir el uso de energía y el impacto climático de esta tendencia imparable. En el Advanced Cooling Challenge, que así se llama la iniciativa, se está discutiendo la posibilidad de diseñar nuevos aparatos de aire acondicionado más eficientes y, además, menos dependientes de los hidrofluorocarburos (HFC) como refrigerantes, ya que estas sustancias actúan por sí mismas como un poderoso gas de efecto invernadero.

“Un incremento de entre el 25 y el 30% de la eficiencia, que creo que es técnicamente posible, puede tener un enorme impacto a la hora de reducir los picos de demanda eléctrica en el futuro”, asegura el secretario estadounidense de energía Ernest Moniz en declaraciones a 'The Washington Post'.

Según el informe de Berkeley, si conseguimos desarrollar aires acondicionados un tercio más eficientes y, a la vez, eliminar los HFC, evitaríamos la construcción de 1.550 nuevas plantas de energía eléctrica. En términos de reducción de emisiones, esta medida tendría un impacto mucho mayor que algunos grandes proyectos de energía renovables: un ahorro ocho veces mayor que el que logra la presa china de las Tres Gargantas y dos veces mayor que el de la iniciativa para potenciar la energía solar de la India.

Máquinas de aire acondicionado en un hotel de El Salvador. (REUTERS/Sergio Moraes)
Máquinas de aire acondicionado en un hotel de El Salvador. (REUTERS/Sergio Moraes)

En qué puedes ayudar

Pese a que el auge del aire acondicionado es un problema global que necesita medidas globales todos podemos aportar nuestro pequeño granito de manera en la reducción del consumo energético que implican estos aparatos, que no siempre son tan necesarios.

Por cada grado que se baja la temperatura en el aire acondicionado, se gasta un 8% más de electricidad, lo que además de aumentar el consumo de energía global tiene un importante peso en nuestra factura de la luz. Según el IDAE, todos los hogares con aire acondicionado pueden reducir notablemente su gasto si siguen una serie de medidas básicas:

1. No pasarse con la temperatura

Al igual que es una estupidez irresponsable poner la calefacción a tope en invierno para poder ir en mangas de camisa por la casa, es absurdo congelar la estancia para tener que ponernos una chaqueta. Según las recomendaciones de IDAE, en verano, al llevar menos ropa y ser más ligera, la temperatura de confort de una casa es de 26ºC; tratar de bajar de esa temperatura conlleva un gasto del todo innecesario.

2. Comprar un equipo eficiente

Los aires acondicionados con etiqueta energética A gastan hasta un 60% menos que los de alto consumo que ofrecen las mismas prestaciones.

3. Instalar equipos convenientes

Cuando pensamos en poner aire acondicionado en nuestra casa no solemos reparar en el tipo de aparato que necesitamos. Dependiendo del tamaño de la habitación, la orientación de la vivienda o las necesidades de refrigeración nos vendrá bien un aparato más o menos grande. Como pista, para refrigerar una superficie de 15 metros cuadrados se requiere una potencia de 1,5 kW y para una de 30 metros, basta con 2,4kW.

Hay numerosas cosas que podemos hacer para mantener la casa fresca sin necesidad de tener encendido todo el día el aire acondicionado

4. Colocar el aparato en el lugar adecuado

Debemos instalar el aire acondicionado de manera que el sol le dé lo menos posible y en sitios donde haya una buena circulación de corriente. Tampoco deben colocarse cerca de otros electrodomésticos que emitan calor ni cerca de bombillas.

5. Acondicionar la casa

Hay numerosas cosas que podemos hacer para mantener la casa fresca sin necesidad de tener encendido todo el día el aire acondicionado, como mantener las persianas y toldos cerrados, así como las puertas y ventanas en los momentos de más calor. En los hogares donde el calor no siempre es sofocante es preferible usar ventiladores, cuyo consumo energético es mucho más bajo.  

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