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Las cosas más terroríficas que les han ocurrido a los pilotos de avión

No te preocupes, que si han fallado dos motores, se ha acabado el combustible y el copiloto ha muerto, no te vas a enterar. Para solucionarlo está este artículo

Foto: '¿Qué hace la tierra en el cielo y el cielo en la tierra?' (iStock)
'¿Qué hace la tierra en el cielo y el cielo en la tierra?' (iStock)

El verano está a la vuelta de la esquina, y con él, los viajes en avión se multiplican. A pesar de que volar es más seguro que trasladarse en automóvil, hay algo que aún nos aterra de los desplazamientos por el aire, a veces provocando cierto morbo malsano, como ocurrió con la desaparición del avión MH370 de Malaysia Airlines. Sea como sea, sentimos inquietud ante las alturas kilométricas. Y, a juzgar por las palabras de los pilotos, deberíamos temer aún más.

El lógico código de silencio impuesto entre los pilotos, tanto por su propio bien como por las aerolíneas (“sí, nos pasa mucho que solemos volar con un motor averiado, pero no se preocupe”) provoca que la mayor parte de pasajeros de vuelos con incidentes no lleguen a saber nunca lo ocurrido. Sin embargo, no es la primera vez que los pilotos, de manera anónima, deciden abrir la boca y confesar lo que les ha ocurrido entre las nubes: ya recogimos algunas de estas confidencias en otros artículos como en los secretos de los pilotos de las aerolíneas o en las cosas que ocurren en los aviones que los pilotos se callan

Todas las pantallas se apagaron, incluso los instrumentos en modo de espera y las luces de emergencia

En este caso se trata de un hilo de Reddit abierto hace ya algún tiempo y que, a medida que han pasado los meses, ha ido recogiendo cada vez más experiencias… y cada vez peores. La pregunta, muy sencilla: “Pilotos de Reddit, ¿cuál es el momento más terrorífico de vuestras carreras del que los pasajeros no se han dado cuenta?” Estas son las mejores respuestas.

¡Choca esas alas!

Con todos los adelantos informáticos y tecnológicos que hay, con la gran inversión en sistemas de seguridad, ¿a quién se le ocurriría que podrían chocar dos aviones en pleno vuelo? Pues parece ser que es algo más común de lo que pensamos, como explica el usuario Laaksonen que, después de obtener permiso para despegar en el aeropuerto GFK (Aeropuerto de Grand Forks, en Dakota del Norte) se dio cuenta de que otro avión estaba levantándose del suelo en una trayectoria completamente perpendicular, lo que casi les hace estamparse a 150 metros sobre el suelo: “El otro avión estaba tan cerca que pude distinguir la expresión en la cara del piloto”.

Un mal momento para que salten los plomos

Los Airbus 320 están diseñados con tres diferentes generadores eléctricos, así como otras baterías y un generador de emergencia. En definitiva, es más probable que uno se quede sin combustible o sea abducido por un ovni que sin electricidad. Salvo que seas el usuario zscn, que de repente se tuvo que enfrentar a una situación para la que no se prepara a ningún piloto: “Todas las pantallas se apagaron, incluso los instrumentos en modo de espera y las luces de emergencia”.

Pase lo que pase, lo importante es que los pasajeros no se den cuenta. (iStock)
Pase lo que pase, lo importante es que los pasajeros no se den cuenta. (iStock)

Aunque poco después recuperaría algunos sistemas, no dejaría de ver cómo las “alarmas asociadas con diferentes sistemas de a bordo” se encendían una tras otra. El final, eso sí, fue feliz: no tuvo problemas para aterrizar y lo único que notaron los pasajeros es que la luz en la cabina se había apagado momentáneamente. Eso sí, la siguiente analogía merece la pena: “Es como si estuvieses conduciendo a 100 kilómetros por hora en una autopista y de repente no pudieses ver por la ventana, el cuentakilómetros se parase y no tuvieses respuesta en el freno o el acelerador. Pero pudieses sentir el coche moviéndose”.

“¿Qué está haciendo este tipo?”

El usuario naossoan utiliza su historia para lamentar que muchos pilotos de prácticas aterricen en línea recta, lo que suele ocasionar que los demás deban retirarse de su camino, aunque tengan prioridad, poniéndolos en peligro. Es lo que le ocurrió a un alumno, cuando se encontró con el piloto de un V-Tail Bonanza anunciando por la radio que iba a aterrizar… en la pista justo al lado en la que lo estaba haciendo él. “Estaba en tierra pensando '¿qué cojones hace?'”, explica. Al final, su estudiante consiguió salir de la pista justo cuando el otro piloto estaba entrando en la suya. Por los pelos.

Una serie de catastróficas desdichas

La mala suerte atrae a la mala suerte. Es lo que le ocurrió a CriticalMach, que después de esquivar a un avión en pleno vuelo sobre el Medio Oeste americano elevándose unos cuantos metros más, se topó con “un muro de lluvia torrencial”, que pensó que podía sortear sin problema. Sin embargo, a punto de llegar a la pista de aterrizaje, la lluvia tapó por completo el avión, de forma que “no podía ver nada por la ventanilla”. Momento de ponerse a dar vueltas para recuperar el rumbo, y cuando finalmente lo consiguen… otra alerta empieza a destellar en su panel de control señalando que hay un helicóptero frente a ellos, por lo que deben descender rápidamente para no colisionar. En definitiva, “la serie de eventos más frenética y terrorífica” de su carrera.

No esperaba salir vivo de esa nube de ceniza volcánica. ¿Sabes lo que le puede hacer al motor?

Abuelo, deme el volante

¿Quién puede decirle que no a uno de los amigos de su abuelo, si ha sido piloto durante décadas y quiere echarse un vuelo de media hora para rememorar viejos tiempos? Es lo que pensó el usuario AxleTheDog, que nada más despegar se dio cuenta de que “ninguno de los dos tenía ni idea de cómo volar ese avión”. Básicamente, el piloto tuvo que ocuparse de casi todo, a veces dando algún consejo al veterano aviador (“vamos a subir un poco más”), a veces haciéndose cargo de los mandos, lo que no impidió que rozasen la tragedia al chocar con unos árboles. Fue el último vuelo del anciano y, por poco, de su joven copiloto.

Mirad lo que he hecho, chicos

Si algo terrible está a punto de ocurrir, ¿debes callarte y rezar para que los pasajeros no se den cuenta, o contarlo para que todo el mundo conozca las condiciones en las que trabajas? Un usuario decidió lo último cuando explicó que, debido a un fallo del motor, tuvo que abortar el despegue después de intentar despegar por primera vez, ya que aunque probablemente no hubiese pasado nada, era evidente que el motor no estaba funcionando correctamente.

“Mejor prevenir que curar”, señala el piloto. “La parte más terrorífica no es abortar un despegue mientras te quedas sin pista, sino saber que si continuaba existía la posibilidad de que el motor fallase durante el ascenso, lo que habría sido fatal. Los pasajeros no lo habrían sabido”. Eso sí, el usuario, que terminó borrando su perfil, probablemente se buscó algún problema enlazando un vídeo al incidente tomado desde la cabina de pasajeros:

Las cosas más terroríficas que les han ocurrido a los pilotos de avión

Volcano

Esta historia haría las delicias de todo aficionado al cine de catástrofes. Imagínese despegar del aeropuerto de Sigonella, en Italia, y toparse con que el Etna lleva lanzando ceniza desde hace cuatro horas, lo que provoca que durante 20 minutos no vea nada a su alrededor más que desechos volcánicos. Es lo que le ocurrió al usuario besmircherz, que tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia desde 300 metros para salir de la nube, mientras dos de los cuatro motores empezaban a fallar. Por poco no se estrellan con una montaña, debido a una ruta equivocada: sin embargo, eso no era lo peor. “No esperaba salir vivo de esa nube de ceniza volcánica”, explica el piloto. “Echa un vistazo a lo que le hace a los motores de los aviones”. 

Mira qué bonita la nieve

¿Qué es mejor, montarse en un avión temiendo cualquier pequeño movimiento del vehículo, o sonreír relajadamente sabiendo que, milagro o tragedia, nuestro destino no se encuentra en nuestras manos? El piloto Mechanipilot relata cómo a una altura de casi dos kilómetros se dio cuenta de que el hielo empezaba a depositarse sobre las alas del avión y las ventanillas. En el descenso, estaba claro que la nieve empezaba a pesar demasiado sobre el aparato, que no disponía de ningún sistema de descongelación. Aunque el aterrizaje pudo llevarse a cabo sin problema, los pilotos cruzaron los dedos para que los pasajeros no se hubiesen dado cuenta, como así parecía. Pero se equivocaban: cuando estaban saliendo del avión, uno exclamó: “¡Cómo mola! ¿Habéis visto qué bonito el hielo en las alas? ¡He tomado muchas fotos con el teléfono!”

Alma, Corazón, Vida

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