UNA PRIMAVERA FATÍDICA

La alergia será durísima este año y afectará a los que no la han sufrido nunca

A los científicos no les cabe duda de que la incidencia de la alergia es cada vez mayor, pero parece que los meses que vienen van a ser especialmente difíciles

Foto: Los síntomas de la alergia son variados y muy molestos. (iStock)
Los síntomas de la alergia son variados y muy molestos. (iStock)

Picor en los ojos, estornudos, lagrimeo, cansancio e, incluso, cambios de humor y ansiedad. ¿Te suena? Son los síntomas más habituales de las personas que sufren alergia. Y los médicos son claros: esta primavera está siendo, y será, especialmente complicada.

Las razones que explican el por qué de esta primavera fatídica para los alérgicos son múltiples, pero hay un problema que se ha notado especialmente este año. Las temperaturas registradas en invierno, más templadas de lo habitual, así como la ausencia de lluvias y de heladas, han hecho que los picos de los pólenes característicos de la estación fría, sobre todo el de plátano de sombra, sean más elevados y, aunque muchas personas no los hayan notado, han predispuesto a nuestros cuerpos a una mayor sensibilidad ante los pólenes primaverales, que están empezando a llegar.

Se tarda dos o tres semanas en recuperarse de las modificaciones que provoca el polen, por lo cual las molestias son prácticamente continuadas

En la década de los 90 la alergia se limitaba casi en exclusividad a los meses de mayo y junio, coincidiendo con la polinización de las gramíneas y el olivo. Sin embargo, el perfil de la alergia a pólenes se ha modificado: actualmente solo el 10% de los alérgicos está sensibilizado a un único polen. Como ha explicado a El Confidencial el doctor Francisco Feo Brito, coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), “la alergia a pólenes de cupresáceas o plátano de sombra era prácticamente anecdótica hace dos décadas, cuando afectaba al 5% de la población, pero en la actualidad la sufre el 40%”.

“La respuesta que provoca el polen tanto a nivel nasal como bronquial es una reacción inflamatoria que tiene como consecuencia que aumenta la capacidad de respuesta alérgica del paciente. Hay una mayor sintomatología, e incluso con una menor cantidad de polen se mantienen las molestias”, explica Feo. “Al principio de la polinización hace falta una cantidad más alta para iniciar los síntomas, pero después de esa reacción se necesitan cantidades más bajas de polen para seguir con las molestias”. Y desde marzo las personas con alergia no han tenido descanso.

“Se tarda o dos tres semanas en recuperarse de las modificaciones que provoca el polen, por lo cual las molestias son prácticamente continuadas y pueden aumentar en intensidad aunque la presencia del polen disminuya”, explica Feo. Pero lo peor de todo es que, aunque en los pasados meses no hayamos notado especiales molestias, nuestro cuerpo está tocado y ahora que llegan los pólenes más agresivos y que afectan a más gente –los de las gramíneas–, hay quien va a pasarlo realmente mal.

Un problema que va a ir a más

A los científicos no les cabe duda de que la incidencia de la alergia es cada vez mayor. Según las estimaciones más optimistas la padece el 20% de la población española, el doble que hace una década. Y, según los expertos, en unos 20 años sufrirán sus molestos síntomas la mitad de la población.

“Cada año aumenta el número de consultas, tanto de personas que nunca habían tenido síntomas, como de otros ya diagnosticados en épocas anteriores, pero que una vez terminada la primavera, han descuidado el seguimiento y no han acudido al especialista durante el otoño para iniciar tratamientos preventivos, sobre todo a través de las vacunas”, explicaba en 'EuropaPress' el doctor Enrique Martí Guadaño, jefe del servicio de Alergología del Hospital Sanitas CIMA (Barcelona).

La relación entre pólenes, polución y asma es un cóctel explosivo que afecta cada vez a más personas

Según los expertos que participaron el año pasado en el congreso anual de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI), que se celebró en Barcelona, más de 150 millones de europeos viven actualmente con alguna alergia, pero se prevé que en 2025, la mitad de toda la población de la UE se vea afectada por la enfermedad, que supone una carga social y económica estimada en entre 55 y 151.000 millones de euros al año en Europa.

La población infantil sufre con especial virulencia el asma y la alergia. (Corbis)
La población infantil sufre con especial virulencia el asma y la alergia. (Corbis)

Las razones por las que la alergia afecta cada vez a más personas, y con mayor dureza, son múltiples. Pero existen tres razones principales y complementarias que están haciendo que el problema aumente:

1. La contaminación

“La interacción de la contaminación con los pólenes, sobre todo en ciudades, está muy comprobada”, explica Feo. Diversos estudios han constatado que la polución, en especial la causada por las partículas diesel de los coches, modifica la naturaleza de los pólenes y los hace más agresivos.

Según la SEAIC, los distintos contaminantes atmosféricos acaban depositándose en el suelo, e influyen directamente en el desarrollo de semillas, raíces y plantas, lo que altera sus características fisiológicas, convirtiendo a los pólenes en más alergénicos y potentes. Además, independientemente de que padezcamos alergia, la polución afecta directamente a nuestras vías respiratorias irritando las mucosas de la faringe, la nariz y los pulmones, lo que agrava la sintomatología propia de la alergia. Esto explica por qué son más frecuentes las alergias en las ciudades que en el campo, aunque, lógicamente, haya menos polen.

Feo lleva años estudiando la relación entre pólenes, polución y asma, un cóctel explosivo que afecta cada vez a más personas, especialmente a los niños. En su próxima investigación planea comparar cómo es el polen de Madrid y el de un pueblo de Ciudad Real, y en qué forma afecta a los alérgicos.

2. La excesiva higiene

La alergia no es otra cosa que una respuesta inmunitaria del organismo para protegerse de una amenaza que, en realidad, es inocua para el anfitrión, lo que provoca una reacción inflamatoria que causa todos los síntomas característicos de ésta.

Según la ‘teoría higienista de la alergia’, la ausencia de parásitos y de grandes infecciones en las sociedades más desarrolladas provoca que el sistema inmune se quede ‘sin trabajo’ y se dedique a defender el cuerpo humano de sustancias no patógenas, como los alimentos o las partículas atmosféricas.

“En la medida en que hay un mayor control de las enfermedades infecciosas gracias a medidas de salud pública, nuestro sistema inmune está más inmaduro, por lo que la presencia de alergia es mayor”, asegura Feo. “Es por ello que en los países con menor nivel de desarrollo la incidencia es mucho menor”.

3. El cambio climático

Por último, pero no menos importante, no cabe duda de que el calentamiento global hace que la incidencia de la alergia cambie en cada territorio. Por un lado, como saben todos los que la sufren, si llueve menos la alergia es más intensa, pues las precipitaciones limpian la atmosfera y hacen que mejore la sintomatología de los pacientes. “Unas temperaturas superiores a las normales y unas precipitaciones menores son el peor escenario para los alérgicos”, explica Feo. Esto es, precisamente, lo que la Agencia Española de Meteorología ha previsto para esta primavera. Y es, además, a lo que nos aboca el cambio climático.

Pero, además, según explica Feo, el calentamiento global hará que determinados fenómenos atmosféricos extremos aparezcan con más frecuencia. Y uno de ellos, las tormentas, es especialmente molesto para los alérgicos.

Unas temperaturas superiores a las normales y unas precipitaciones menores son el peor escenario para los alérgicos

“Las lluvias pueden limpiar la atmósfera, pero en mayo, como consecuencia de las altas temperaturas, se producen fenómenos tormentosos”, explica el alergólogo. “Ha habido epidemias importantes de asma, que se han registrado en ciudades como Londres, asociadas a que el polen de gramíneas en situaciones de tormentas tiene una membrana muy sensible que se rompe y libera a la atmósfera entre 400 y 500 partículas, con toda la capacidad alergénica del polen pero con un tamaño muy pequeño, inferior a una micra, que tienen un alto grado de irritabilidad del aparato respiratorio”.

La mezcla de polen y polución urbana nos causa múltiples problemas. (Reuters/David Gray)
La mezcla de polen y polución urbana nos causa múltiples problemas. (Reuters/David Gray)

Qué hacer para no pasarlo tan mal

Ante la primavera que se avecina, los médicos insisten en la importancia de tomar medidas para que nuestra exposición al polen y la contaminación sea menor y, además, tratemos los síntomas antes de que se agraven. En opinión del alergólogo, la alergia al polen es muy frecuente entre personas de entre 10 y 20 años, que son las menos acostumbradas a medicarse, y solo acuden a lo que llama “fármacos rescate”, aquellos que solo sirven para aliviar los síntomas cuando ya son insostenibles.

“Es muy importante que las personas alérgicas en cuanto empiecen con síntomas más intensos no solo hagan el tratamiento sintomático, sino que, especialmente en este año de riesgo mayor, realicen el tratamiento de mantenimiento de forma continuada en cuanto empiecen a tener molestias, porque no solo sirve para aliviar los síntomas, también va a protegerles. Incluso cuando los síntomas son leves se produce inflamación bronquial y eso nos predispone a tener más alergia”, explica Feo.

Especialmente en este año de riesgo mayor es importante que la gente se trate en cuanto empiece a tener molestias

Por lo demás, no nos queda otra que huir del polen todo lo posible. Los síntomas siempre se agravan al salir al exterior, cuando se entra en contacto con el polen en suspensión. Aunque es imposible no salir a la calle, una vez que lo hagamos es recomendable no acudir a parques o permanecer cerca de jardines, y si vamos en coche siempre es mejor mantener las ventanillas cerradas. 

Si se padece una alergia muy fuerte, al salir a la calle se puede mitigar parte de los efectos del polen mediante una mascarilla, y también usando gafas de sol. Si se viaja es recomendable consultar las concentraciones de polen de la zona que se va a visitar. En el sur de España la polinización comienza dos semanas antes y los niveles son mayores. Además, la concentración cambia según la hora del día. Durante las primeras horas de la mañana (entre las cinco y las diez) y las últimas de la tarde (de las siete hasta que anochece) es significativamente mayor.

Al llegar a casa es aconsejable cambiarse de ropa y ducharse. También es bueno tender en el interior, para que la ropa húmeda no se impregne de polen. Aunque por la noche baja la concentración, no es recomendable dormir con las ventanas abiertas. El calor se puede paliar utilizando aire acondicionado, pues la mayoría de aparatos tienen filtros para el polen.

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