ESPEREMOS QUE NO OCURRA, PERO POR SI ACASO…

El MacGyver de la supervivencia te enseña a escapar de un secuestro

Nunca sabemos lo que puede ocurrir, así que no está de más conocer los trucos que los grandes manitas utilizan para deshacerse de las ataduras en caso de que (Dios no lo quiera) sean amordazados

Foto: Aún tienes una posibilidad. (iStock)
Aún tienes una posibilidad. (iStock)

Estás tan tranquilo en tu casa viendo la televisión o leyendo el periódico, cuando de repente unos inoportunos ladrones irrumpen en tu domicilio, te noquean y cuando te despiertas, te das cuenta de que estás amordazado y tus muñecas han sido atadas con cuerda o cinta adhesiva, una situación muy inconveniente. En esos momentos, lo mejor es no perder los nervios, calmarse y recordar los consejos de Tim Macwelch, autor de 'How to Survive Anything' (como su nombre indica, “cómo sobrevivir a cualquier cosa”), 'Prepare for Anything' (¡“prepárate para lo que sea”!), promocionado con la fantástica frase “¿te estás preparando para el derrumbe de la civilización?” o 'The Winter Survival Handbook: 157 Ways to Beat the Cold' y a la sazón fundador e instructor principal de Advanced Survival Training.

Macwelch ha explicado en un vídeo publicado en 'Business Insider' que debemos hacer en caso de que, lamentablemente, hayamos sido atados, asegurando que “hay una posibilidad de librarse de ello segura y rápida”. No es el único vídeo que ha dedicado a explicar sus trucos a lo MacGyver. En su canal personal de YouTube podemos aprender a poner una trampa para animales, a cocinar en una roca, a hervir agua y, como en el vídeo que se ve a continuación, cómo hacer fuego con la simple ayuda de unas pilas.

El MacGyver de la supervivencia te enseña a escapar de un secuestro

Pero centrémonos ahora en nuestro desafortunado secuestro. “Sólo necesitas dos cosas para escaparte de estas ataduras ilegales”, señala el bueno de Macwelch. “Tiempo y la posibilidad de llevar a cabo las técnicas que te voy a enseñar”. Vale, lo primero lo tenemos (esperemos). ¿Y lo segundo? Pues depende de con qué hayamos sido anudados:

Atado con cuerdas. Cuerdas contra cuerdas: es tan sencillo como utilizar unos cordones, eso sí, siempre y cuando sean paracord o de 550, es decir, los especiales hechos de nylon y que durante mucho tiempo se usaba en el cordaje de los paracaídas del ejército de Estados Unidos, por su gran resistencia y escaso peso. El truco se encuentra en utilizar el cordón tensado como una sierra, puesto que, como señala el experto, “se hacen abrasivas al sufrir fricción”. Tarde o temprano, la atadura terminará rompiéndose. Quizá a pocos les sirva esta opción, aunque siempre se puede intentar tensar el cordón para utilizarlo como tijera, aunque no sea del tipo indicado. Al fin y al cabo, estás en una situación desesperada y no tienes mucho margen para probar cosas.

Atado con cinta adhesiva. “Si tu cita de internet ha salido terriblemente mal”, bromea Macwelch, “puedes terminar atado con cinta o con esposas” (aunque habrá quien piense que el hecho de terminar esposado significa que la cita ha ido terriblemente bien). En este caso, la clave se encuentra en buscar una esquina dura y recta, como podría ser el extremo de una mesa de madera, una silla o el quicio de una puerta. Y, entonces, proceder de la misma manera que en el caso anterior, deslizando la cinta por el borde una y otra vez. Sin embargo, hay una diferencia sustancial respecto a la cuerda: resulta mucho más fácil aflojar la cinta adhesiva hasta que está a punto… y entonces, con un fuerte movimiento de brazos hacia abajo y hacia afuera, romperla por completo, como bien muestra el fuerte Macwelch en el vídeo. Si hemos tenido suerte –dentro de la mala suerte que es que nos secuestren, nos amordacen y nos aten, claro está–, nos habrán anudado con cinta adhesiva, mucho menos resistente que la cuerda.  

Alma, Corazón, Vida

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