Procura que el paseo sirva para algo

El método perfecto para quemar muchas calorías mientras caminas

Si quieres que tus trayectos a pie sirvan verdaderamente para perder peso como si estuvieras practicando un deporte de alta intensidad, no andes como siempre: hazlo así

Foto: Sería genial, pero no. Así no quemarás grasas. (iStock)
Sería genial, pero no. Así no quemarás grasas. (iStock)

Caminar es una excelente manera de quemar algunas calorías cuando no tenemos tiempo –o ganas– de practicar algún deporte más exigente. Lo hacemos a diario: desde el trayecto para ir al trabajo, como forma de escape para reflexionar durante un paseo o simplemente para desplazarnos de un comercio a otro en una tarde de 'shopping'.

Claro que para que realmente funcione como método de adelgazamiento es conveniente perfeccionar nuestra caminata. Según una reciente investigación realizada en la Universidad Estatal de Ohio, se pueden aumentar notablemente los resultados de pérdida de peso con un paseo si variamos la velocidad adecuadamente. Puede parecer algo obvio, ¿verdad? Pues parece que no estaba tan demostrado, al menos si tenemos en cuenta que este es uno de los primeros estudios que analizan a fondo cómo podemos quemar más o menos calorías cambiando la intensidad y duración de nuestros recorridos.

Se hace camino (y se adelgaza) al andar

Según los investigadores, los cambios de ritmo pueden ayudar a deshacernos de hasta un 20% más de calorías que si mantenemos un paso constante. “Medir el coste metabólico del cambio de velocidad es muy importante, porque la gente no camina en la vida real como si estuviese en una cinta de correr y no mantiene un ritmo constante. Hemos encontrado que el cambio de las velocidades pueden aumentar la quema de calorías sustancialmente", explicaba Manoj Srinivasan, coautor del estudio y profesor de ingeniería mecánica y aeroespacial.

Durante el estudio midieron el coste metabólico –el número de calorías quemadas por persona– cuando se cambiaba la velocidad de la marcha o se mantenía un ritmo constante. Para ello, un grupo de voluntarios caminó por una cinta de correr que se mantenía a una velocidad permanente. Se pidió a los voluntarios que alternasen pasos lentos con zancadas más rápidas con el objetivo de que cubriesen toda la superficie de la máquina.

Las personas subestiman el número de calorías que se queman al caminar en la vida diaria o mientras se practica deporte

“Lo que hemos demostrado es que la distancia a la que se camina puede ayudar más o menos a perder peso. Según la extensión de los pasos utilizamos diferentes velocidades de marcha”, explica Nidhi Seethapathi, autora principal del estudio y profesora de ingeniería mecánica, quien asegura que los resultados de la investigación sugieren que podríamos haber estado subestimando la importancia del ritmo y extensión de las zancadas.

Los investigadores aseguran que si queremos que nuestro paseo matutino sirva verdaderamente para perder peso y quemar calorías como si hiciésemos un deporte de alta intensidad, hay que caminar de una manera que sintamos como poco natural. Es decir, que tengamos que esforzarnos, hacer giros, cambios de ruta, de intensidad e intercambiemos la distancia de nuestros pasos.

Los zombis, por ejemplo, no adelgazarían demasiado. Los infectados, con sus carreras alternas, sí.
Los zombis, por ejemplo, no adelgazarían demasiado. Los infectados, con sus carreras alternas, sí.

Pero, ¿de verdad adelgaza?

Según los investigadores, sí. “Las personas subestiman el número de calorías que se queman al caminar en la vida diaria o mientras se práctica deporte”, aseguran los autores del estudio, quienes estiman que avanzar y detenerse a lo largo del trayecto puede representar hasta el 8% de la energía total que se quema durante una marcha diaria normal.

“Caminar a cualquier velocidad supone un gasto mínimo de energía, pero cuando se cambia el ritmo es como si presionásemos el pedal del acelerador. El cambio de la energía cinética de la persona requiere más trabajo de las piernas, y en ese proceso sin duda se quema más energía”, resume Seethapathi, quien recomienda, para acelerar la pérdida de peso, “caminar cargados con una mochila o con algo de peso en las piernas, hacer recorridos más duraderos, detenernos y continuar repetidamente a lo largo de los mismos, y tratar de andar haciendo curvas en lugar de en línea recta”.

El estudio también demostró que las personas tienden a caminar más lentamente al cubrir distancias cortas, pero aumentan el ritmo si tienen que andar un tramo más largo. Los investigadores consideran que estos resultados pueden resultar útiles para los fisioterapeutas ya que, a menudo, miden el progreso de sus pacientes por la cantidad de tiempo que tardan en caminar una cierta distancia.

Alma, Corazón, Vida

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