NUTRICIÓN

Los ocho secretos que no te cuenta la gente que está siempre delgada

Centrarse en comer de manera equilibrada y saludable y no en bajar una talla es una de las claves del éxito para perder peso, sentirse más feliz y no tener que ponerse a dieta nunca más

Foto: Esta mujer no sabe que no se pierde peso en un día. (iStock)
Esta mujer no sabe que no se pierde peso en un día. (iStock)

¿Cuántas veces te has sometido a dietas extremas con el único propósito de perder peso? Las personas más delgadas y, sobre todo, sanas del planeta ponen en práctica algunos truquillos infalibles que te ayudarán a perder peso y no volver a recuperarlo nunca. Toma buena nota de estos ocho “secretos a voces” y deja de pasar hambre y sacrificarte en nombre de la moda. 'Be healthy, my friend!'

1. No cuentes más calorías y fíjate en los colores

Los pigmentos de los productos pueden darte mucha información sobre su valor nutricional. Intenta introducir en tu dieta verduras, crudas o cocinadas, y frutas de las cinco categorías de colores cada día. Pueden ser azules y púrpuras como las uvas, las ciruelas o las moras, que disminuyen el riesgo de sufrir muchos tipos de cáncer; verdes como el kiwi, las espinacas y la lechuga, que reducen el colesterol; o blancas como las peras, los champiñones o la cebolla, que refuerzan el sistema inmunitario. Verás cómo, además de no engordar, tu dieta nunca más será aburrida.  

2. La carcajada es el nuevo 'fitness'

Existe un vínculo entre ser feliz y tener un estilo de vida saludable. Un estudio publicado en 2006 por el 'International Journal of Obesity' reveló que reírse 15 minutos cada día ayuda a quemar de 10 a 40 calorías, dependiendo de tu masa corporal y la intensidad de tu risa, lo que podría hacerte perder al cabo de un año hasta 2 kilos. Puede no parecer demasiado, pero es tan divertido…

Orgánico no es lo mismo que saludable; no te dejes engañar por las etiquetas de algunos productos y dedícate a comer sano

3. Mejor si haces la compra en miércoles

Nada más entrar en el supermercado y casi te atropella otro comprador con su carrito derrapando por la sección de congelados; giras en el pasillo de pastas y bollería y una turba de niños se cruzan en tu camino perseguidos por su madre… Tienes la sensación de haber visto antes esta escena, tal vez en una película de desastres naturales y saqueos masivos en centros comerciales. No, te equivocas, es sábado por la mañana. De acuerdo a los expertos, el mejor día para visitar el supermercado es el miércoles a última hora de la tarde. Así que si quieres evitar el estrés que te hará comprar compulsivamente, haz un sencillo cambio en tu agenda y aprovecha el sábado para hacer algo de ejercicio.

4. No te desvíes de tu ruta

Si en algo se parecen los supermercados a los casinos es la facilidad con la que puedes perder la noción del tiempo –y la cintura–. Toma nota: los productos de primera necesidad, como los huevos, el pan o la leche suelen estar ubicados en los pasillos finales o las esquinas para obligarte a caminar por las secciones de comida basura y otros productos no saludables. Mira al frente y no te dejes tentar, es lo que quieren.

Esta mujer ya no pierde el norte en el supermercado. (iStock)
Esta mujer ya no pierde el norte en el supermercado. (iStock)

5. Orgánico no es lo mismo que saludable

No te dejes engañar: muchas marcas de productos utilizan la etiqueta “orgánico” como sinónimo de saludable, pero ambas palabras no significan lo mismo. Tal y como señala Michael Pollan en su manifiesto 'En defensa de la comida', las galletas procesadas, aun siendo orgánicas, contienen grandes cantidades de grasas y azúcares que nuestro cuerpo metaboliza de la misma manera que los productos convencionales.

Prepara tus menús diarios utilizando frutas y verduras de las cinco diferentes categorías de colores y disfruta de los beneficios que aportan a tu salud

6. Perder peso es una carrera de fondo

Roma no se hizo en un día. Una pérdida de peso que se pretenda duradera debe hacerse de forma gradual y lógica, mediante la introducción de pequeños cambios en las rutinas diarias. “Cuando me propuse adelgazar rechacé cualquier dieta extrema que me privase de comer lo que me apetecía y pedí a mis amigos y familiares su apoyo. Sabía que podía llevarme tiempo, pero quería que fuese gradual. A día de hoy no he vuelto a recuperar los 18 kilos que perdí, lenta pero saludablemente”, cuenta la modelo norteamericana Maria Menounos, que perdió 18 kilos de manera progresiva pero sin sacrificios.

7. Preparados para no pasar hambre

Para el entrenador personal Chris Powell, que dirige el programa 'Extreme Weight Loss', el mejor truco es llevar siempre consigo aperitivos saludables que puedas comer en cualquier momento si sientes hambre. “La mejor opción son las proteínas y grasas, que sacian y que no necesitan refrigeración”, como los yogures o los frutos secos.  

8. Tú eres lo primero, bajar una talla va después

María Menounos cuenta en su libro 'The EveryGirl's Guide to Diet and Fitness' cómo bajó de peso comiendo de forma saludable, sin pasar hambre. Tal y como señala la modelo, la industria de las dietas y los medios de comunicación nos bombardean constantemente con mensajes sobre la delgadez como fin último, cuando lo importante es la salud: “Conozco muchas personas delgadas que tienen hábitos muy poco saludables: fuman, se matan de hambre o usan productos 'milagro'. Eso no les hará más felices, ni más longevos, pese a que hayan conseguido su objetivo”. En consecuencia, es hora de ponerse nuevas metas y dejar de ser un yo-yo.

Y ahora que ya lo sabes, puedes bajar de la báscula y subirte al tren de los delgados, sí, pero sanos.


 

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