la padecerá uno de cada tres españoles

Depresión postvacacional: la llegada de septiembre

Es una afección muy frecuente que, a pesar de su levedad, puede estar relacionada con problemas de mucho mayor calado. Aquí tienes unos consejos para prevenirla y combatirla

Foto: ¿Una sensación de cansancio infinito se apodera de ti? Quizá estés deprimida. (iStock)
¿Una sensación de cansancio infinito se apodera de ti? Quizá estés deprimida. (iStock)
Tras muchos días de desconexión, descanso y diversión, llega la hora de volver a la rutina, los horarios y las responsabilidades. La llegada de septiembre puede convertirse en un verdadero reto para algunas personas, una vez que llega el momento de reinsertarse en la rutina del trabajo o el estudio después de un período prolongado de vacaciones.

En los últimos años se ha detectado un incremento de los efectos que tiene la difícil cuesta de septiembre para los veraneantes, los cuales se reconocen como parte del Síndrome postvacacional. Dentro de éste, una de las manifestaciones más frecuentes que suele presentarse es la Depresión postvacacional. Según los datos arrojados por Adecco, se predice que uno de cada tres españoles padecerá síntomas asociados como ansiedad, fatiga, insomnio, sentimiento de vacío, dificultad para concentrarse, irritabilidad, inquietud, inseguridad, falta de interés y motivación, entre otros, durante esta vuelta de vacaciones.

Este fenómeno suele ser especialmente frecuente en entornos y profesiones que conllevan una fuerte sobrecarga emocional en sus obligaciones

El principal causante de este síndrome parece ser el regreso a largas jornadas de trabajo y múltiples responsabilidades tras un tiempo prolongado de ocio y disfrute. Adicionalmente, acompañado de las alteraciones en los horarios y las horas de sueño, que suelen estar implicadas en este cambio de actividades. Sin embargo, es importante destacar que la depresión postvacacional también puede ser reflejo de otros problemas. Por ejemplo, se ha visto que suele presentarse en mayor medida en casos en los que existe estrés laboral, que puede estar asociado a diversos motivos tales como problemas en el ambiente de trabajo, conflictos en las relaciones interpersonales, dificultades en la posibilidad de crecimiento y desarrollo profesional, así como fallas estructurales en la organización.

Una señal de alarma

A su vez, la depresión postvacacional suele tener alta prevalencia en los casos del Síndrome de Burnout, que se caracteriza por la presencia de fuerte agotamiento emocional, sentimientos negativos hacia el lugar de trabajo y hacia el equipo, así como la insatisfacción con el propio desempeño dentro de este ámbito. Este fenómeno suele ser especialmente frecuente en entornos y profesiones que conllevan una fuerte sobrecarga emocional en sus obligaciones, principalmente por el contacto directo con situaciones de dolor, muerte y enfermedad. Así como, en muchas ocasiones, debido a la falta de especificidad en las funciones.

Aplicar técnicas de relajación algunos minutos al día ayuda en el entrenamiento para resistir el estrés

A pesar del malestar que puede generar este síndrome, experimentarlo puede ser una señal de alarma que lleve a replantear la situación laboral y la satisfacción mantenida dentro del ambiente de trabajo. De esta manera, es posible hacer patente posibles problemas que tal vez se han dejado pasar por alto, pero que han podido deteriorar esta área, así como el bienestar psicológico o físico. De esta forma, es posible poder poner en marcha soluciones y mejoras.

Algunos consejos que recomiendan los expertos para este fenómeno, pueden ayudar a hacer frente de mejor manera la vuelta de vacaciones. Para esto puede ser beneficioso anticipar progresivamente el regreso a las actividades de rutina, así como, irlas recuperando de forma gradual. A su vez, resulta muy favorable apoyarse en los compañeros de trabajo para desahogarse y expresar el malestar, siendo además una buena oportunidad para estrechar lazos. E intentar ser un agente motivador dentro del equipo puede ayudar a mejorar significativamente el clima laboral.

Fijar objetivos específicos

Aplicar técnicas de relajación algunos minutos al día puede además ayudar en el entrenamiento para la resistencia al estrés. A su vez, es buen momento para realizar actividades gratificantes que ayuden a reducir la tensión. ¡El día tiene muchas horas! Además, durante esta primera semana, es positivo establecer unos objetivos específicos, para poco a poco ponerse al día e ir recuperando el ritmo. Es importante poder admitir los límites y deficiencias propias, evitando sobreexigirse con todo.

Suele durar alrededor de una semana, siendo un estado de ánimo pasajero que se estabiliza cuando se regularizan los horarios de trabajo y descanso

Además, al parecer también sobran razones para querer volver al trabajo. Un reciente estudio realizado por GrassRoots revela que la época de crisis actual ha cambiado también algunas formas de experimentar la vuelta al trabajo. Según refleja esta investigación, actualmente gran parte de los trabajadores se muestra contento por su regreso al trabajo, al sentirse optimistas por tener un empleo en este tiempo de crisis económica. Definitivamente, parece que ésta es una buena forma de ver el vaso medio lleno.

Sin embargo, si es el caso y no es posible escapar de estos síntomas tan desagradables, se conoce que la depresión post-vacacional suele durar alrededor de una semana, siendo un estado de ánimo pasajero, que tiende a estabilizarse una vez que se regularizan los horarios de trabajo y descanso. Sin embargo, si los síntomas persisten o se intensifican, es recomendable buscar ayuda profesional que permita atender y resolver los problemas que subyacen.

*Mariana Luque Santoro es psicóloga de Centro de Psicología Arganzuela

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