EVITA LOS EXCESOS

Los 5 trucos que debes conocer para mantenerte en forma en verano

Hacer ejercicio en verano puede ser más complicado que en invierno, pues nuestras rutinas se alteran, tenemos más compromisos y trabajamos menos. Pero hay formas de seguir entrenando

Foto: En la playa se pueden practicar numerosos ejercicios. (iStock)
En la playa se pueden practicar numerosos ejercicios. (iStock)

Ya hemos publicado algún artículo con ejercicios básicos para llegar en forma al verano y no solo por no tener que lucir esos indeseables michelines en la playa, sino que es un tema de salud, de sentirse bien con uno mismo y de optimismo vital.

Trace un plan

(iStock)
(iStock)

Seguro que en su vida diaria y en su trabajo tiene trazado un plan que debe seguir y cumplir casi diariamente y durante todo el año. Ahora es más fácil, es solo un mes, apenas 30 días en los que debe cumplir consigo mismo, solo depende de usted. Un plan de cuatro semanas en el que los objetivos deben ser exigentes pero posibles. Escríbalo y téngalo a la vista donde pueda verlo todas las mañanas. Adáptelo a sus horarios de verano que aunque sean más flexible sdebe poder encontrar y guardar una hora al día para su puesta a punto. Antes de dormir sueñe con el plan del día siguiente.

Cuide la alimentación

(iStock)
(iStock)

Como ya hemos comentado en más de una ocasión, cuidar la alimentación, que es muy distinto de hacer dieta, es la parte básica y fundamental para obtener el resultado final, para estar sano y en su peso ideal y; me atrevería a decir que al menos es un 50% de todo el conjunto de medidas que debemos tener en cuenta si queremos estar sanos y en forma.

Sabemos que cuidar la alimentación durante las vacaciones no es fácil, ya que nos sumergimos en un ambiente más relajado y de diversión en el que a veces es difícil mantener el rigor y obligarnos a no hacer excesos; pero si sigue 4-5 pautas, le será más fácil controlar lo que come y lo que bebe.

  • Comience sus comidas siempre por una ensalada abundante o un buen plato de gazpacho, incluso exagerado, que le sacie.

  • Como plato principal elija proteínas: una carne o un pescado y de guarnición una patata cocida.

  • Elimine las pastas durante las vacaciones y limite el arroz a un día por semana.

  • Evite los fritos en la medida de lo posible.

  • Tome una cerveza diaria y evite los refrescos.

  • Aunque es tiempo de copas, engañe a su mente y en lugar de un gintonic pida la tónica sola, preparada como una copa. No ingerirá alcohol ni calorías innecesarias y, créanme, está casi tan buena como uno auténtico.

Haga ejercicio de fuerza

(iStock)
(iStock)

SI tiene la oportunidad, apúntese a un gimnasio en su lugar de veraneo. Así se obligará a mantener su actividad física diaria. En el gimnasio realice ejercicios de fuerza. Consulte al monitor de sala, para que le diseñe un plan de entrenamiento adecuado a su estado de forma, en el que incluya algo de pesas, fundamentales para crear músculo, potenciar su fuerza y ayudar en la quema de calorías.

Realice ejercicio aeróbico

(iStock)
(iStock)

En verano se dispone de más tiempo libre y probablemente las condiciones para practicar ejercicio sean mejores que durante el resto del año. Aproveche para montar en bicicleta, correr o nadar.

Si decide correr, hágalo cerca de la playa, el ambiente es más agradable, la brisa le ayudará a notar menos calor y se distraerá haciéndose más llevadero su entrenamiento. Independientemente de su nivel y estado de forma, corra por intervalos.

Si su nivel es de principiante corra un tramo y ande otro, así hasta que complete al menos 40 minutos. Si está acostumbrado a correr, ya sabe cómo hacerlo: intervalos en los que intercalar un minuto a ritmo más rápido y otro más lento, hasta completar un mínimo de 30 minutos.

Si prefiere montar en bicicleta, la mejor hora del día es a primera, no solo porque el calor es menor, sino porque habrá menos gente que le moleste en su camino. No importa cuál sea su nivel de entrenamiento, salga con la bici al menos una hora diaria y de cuando en cuando, acelere e introduzca en su entrenamiento intervalos en los que aumente la intensidad, para aumentar el ritmo cardiaco, con intervalos más lentos para descansar.

Si prefiere meterse en el agua y nadar, es la actividad más versátil ya que se puede realizar prácticamente a cualquier hora. Trate de nadar siempre paralelo a la costa y tomando dos referencias sobre ésta para evitar que las corrientes le arrastren mar adentro. Cada 10-12 brazadas saque la cabeza hacia delante para comprobar que sigue alineado con las referencias que haya tomado de tierra. Recuerde que la técnica para nadar en aguas abiertas es distinta que en una piscina. Si hay oleaje trate de respirar siempre por el lado contrario al que vienen las olas y coméntele siempre a alguien hacia dónde va a nadar y lo que va a tardar por si le ocurre algo.

Aproveche para dormir y descansar

Sí, aunque parezca mentira, el descanso es una de las partes más importantes del entrenamiento. Esta es una frase que he escuchado más de cien veces al marchador olímpico y recordman de España Miguel Angel Prieto: “El descanso es la parte más importante del entrenamiento”. Si no descansa bien, no entrenará bien, y si no entrena bien no conseguirá sus objetivos sean estos cuales quieran que sean.

  • No trasnoche, acuéstese todos los días más o menos a la misma hora.

  • Duerma cada día al menos 7-8 horas.

  • Eche siesta, es uno de los mayores placeres del día, y en las horas de más calor (de 15 a 16h), aproveche para descansar, dormir o al menos estar tumbado y relajado.

Un buen descanso diario le va a permitir entrenar bien al día siguiente y si puede entrenar bien, verá resultados pronto. Esa será su mayor motivación, ver que lo puede conseguir, y si logra encadenar al menos 10 días con hábitos de vida saludable, realimentará sus ganas por persistir en el plan y al final lo conseguirá

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios