Un niño de ocho años recupera las dos manos tras un doble trasplante
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las perdió por una enfermedad infecciosa

Un niño de ocho años recupera las dos manos tras un doble trasplante

Zion Harvey se ha convertido en el paciente más joven en realizarse una operación de este tipo. La cirugía ha sido un éxito

placeholder Foto: Zion Harvey, de ocho años, con sus dos 'nuevas manos' (YouTube)
Zion Harvey, de ocho años, con sus dos 'nuevas manos' (YouTube)

Perdió las manos y los pies después de sufrir una grave enfermedad infecciosa. Zion Harvey, de Baltimore (Estados Unidos) aprendió a vivir con el cuerpo mutilado pero, gracias a los avances médicos, este pequeño de ocho años ha recuperado las extremidades superiores. Lo ha conseguido tras pasar 11 horas en un quirófano, donde los médicos le realizaron un trasplante doble que le ha permitido volver a coger objetos y tocar la cara de sus familiares.

La operación ha tenido lugar en un hospital de Filadelfia, donde un total de 40 médicos trabajaron para que la intervención fuera un éxito. Los más allegados de Harvey no han podido evitar la felicidad por que Zion vuelva a tener manos. Una alegría que se reflejaba en el rostro del pequeño durante la rueda de prensa que tuvo lugar el pasado martes. Todavía con el agarre de los trasplantes algo débil, el niño no dudó en afirmar que despertarse con su nuevo cuerpo había sido “raro al principio, pero luego bien”.

De esta manera, Zion se convierte en el paciente más joven en recibir un trasplante doble de manos. El pequeño, viejo conocido de los centros médicos, contrajo una sepsis que le provocó múltiples fallos de órganos –recibió un riñón donado por su propia madre– y conllevó también la amputación de sus manos y pies. Hasta el momento de la operación, el menor había utilizado prótesis en las piernas, mientras que desarrolló su tren superior para usar los antebrazos para escribir, jugar a la consola o comer.

No es el primer trasplante doble de manos

El año 2013será imborrable en la mente de Lindsay Ess. Fue entonces cuando este mujer recibió un trasplante doble de manos. Pasó casi medio día dentro del quirófano, pero el resultado mereció la pena. “Recuerdo haberlas mirado y ver el pintauñas morado en el pulgar. Eso me hizo más consciente del hecho de que esas manos pertenecían a alguien que acababa de morir”, confesó después de la intervención.

Ess perdió sus extremidades superiores por una infección que mutiló su cuerpo. Pese a la emoción que sintió cuando le informaron de que podía ser operada para recomponer su aspecto, la mujer reconoció que el miedo la recorrió por completo. “Las llamaba 'las nuevas' porque todavía eran extrañas, algo nuevo para mí”, decía la paciente, que a día de hoy ha integrado las manos trasplantados en su vida con total normalidad.

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