Las mejores lecciones que se pueden aprender del país más feliz del mundo
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Las mejores lecciones que se pueden aprender del país más feliz del mundo

Países como Dinamarca, Finlandia o Suecia se encuentran en el top 10 de las naciones con una ciudadanía más feliz. En cambio, España, se encuentra en una posición bastante alejada

Foto: El Riksdag o Parlamento sueco se encuentra en Estocolmo. (CC/Ankara)
El Riksdag o Parlamento sueco se encuentra en Estocolmo. (CC/Ankara)

Habitualmente ponemos como ejemplo de sociedad avanzada a los países nórdicos. Su sistema educativo o laboral es el espejo en el que muchos miran de cara al futuro de España y muchas son las propuestas de expertos para parecernos más a ellos.

Países como Dinamarca, Finlandia o Suecia se encuentran en el top 10 de las naciones con una ciudadanía más feliz. En cambio, Españase encuentra en una posición bastante alejada, según Eurostat. Paradójicamente, los españoles siempre nos enorgullecemos cuando decimos que en nuestro país existe una gran calidad de vida. Quizáno nos falte razón, puesto que nuestro entorno natural, clima y riqueza cultural o gastronómica son una auténtica envidia para medio mundo. Sin embargo, también cabría preguntarse por qué estas privilegiadas condiciones de vida no se traducen en una mayor felicidad, algo que sí ocurre en los países nórdicos.

Las respuestas a estas cuestiones soncuanto menos complejaspero la académica Jaime Kurtz señala en Psychology Today una serie de claves que ha detectado en el comportamiento delas sociedades nórdicas.

No solo hay un tipo de felicidad

No es raro que asociemos la felicidad a esos momentos de euforia o alegría desmedida, causados poralgún hecho de notable importancia. En cambio, la felicidad no siempre se vive con gran intensidad,también se puede vivir de una forma relajada.Además, a ellos elobjetivo de ser felizno les obsesiona tantoporque sabenque llega en el transcurso de la vida.

La conciliación laboral

El trabajo es, desde luego, una parte importante de la vida de un nórdico, pero también lo son su familia y amistades. En España muchas jornadas laborales son arduas, largas y no permiten disponer de tiempo entre semana para cuidar a nuestros seres más queridos. Es lógico que el trabajo debaocupar una posición clave en nuestro proyecto de vida, puesto que nos ayuda a ganar dinero para vivir, pero no es menos ciertoque de nada sirve el dinero si este no nos facilita el ser más felices ni compartir buenos momentos.

Uno de los principales fuertes de las sociedades nórdicas es el funcionamiento de sus instituciones públicas y el comportamiento social frente a ellas

La modestia

A veces, el peor enemigo para la felicidad son nuestras altas pretensiones. Tener objetivos en la vida es algo básico, pero el problema viene cuando estos son inalcanzables o, en caso de conseguirlos, no saber saboreary ponerse a pensaren uno nuevomás difícil. El autor danés Aksel Sandemose escribió en los años 30 una novela en la que creóla imaginaria ley de Jante, 10 cuestiones que refuerzan los valores de humildad, modestia y conformidad. Esta especie de decálogo ayuda a entender estas sociedades.

El aprecio a la naturaleza

Los países nórdicos pasan parte del año a oscuras. Debido a su ubicación geográfica, en los meses de verano tienen largas jornadas de sol, cercanas a las 20 horas. Todo lo contrario ocurre en invierno. Esa dificultad les ha servido para tratar con más respeto a su entorno natural y la llegada de la primavera supone una auténtica celebración, en la que muchas personas optan por utilizar la bicicleta como medio de transporte y dedicar su tiempo libre a disfrutar del campo, ir de picnic o pasar un fin de semana en una cabaña. Nosotros en España, en cambio, disponemos de un clima más favorable en el caluroso verano y frío invierno, pero a veces no somos capaces de valorarlo con el respeto que se merece.

Podríamos introducir estos pequeños cambios

Está claro que uno de los principales fuertes de las sociedades nórdicas es el funcionamiento de sus instituciones públicas y el comportamiento social frente a ellas. Lógicamente, estas particularidades no pueden introducirse de la noche a la mañana en otro país con otra realidad diferente. Sin embargo, estas ideas expuestas por Kurtz son perfectamente extrapolables a nuestro día a día, puesto que la satisfacción, la modestia o el gusto por la naturaleza no suponen un cambio radical en nuestra vida, a pesar de todas las ventajas que pueden traer.

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