Disfruta de las vacaciones sin engordar

La dieta 'beach ready': qué debes hacer para entrar en la ropa que te queda justa

Ya hayas conseguido estar en forma para ir a la playa o te hayas quedado a mitad de proceso en la operación bikini, hay algunos trucos para que puedas volver de las vacaciones y que te quepa tu ropa

Foto: No tienes por qué fliparte a la orilla del mar comiendo sandía con arena. Solo trata de cuidar tu alimentación veraniega. (iStock)
No tienes por qué fliparte a la orilla del mar comiendo sandía con arena. Solo trata de cuidar tu alimentación veraniega. (iStock)

¿Perdona? ¿Qué llevo meses yendo al gimnasio y esforzándome por perder peso para las vacaciones y ahora que llegan tengo que seguir cosiéndome la boca? Esta es la pregunta que se harán muchas personas al leer el término de moda: la dieta beach ready que, básicamente, se centra en que te mantengas en tu peso ideal y te enfrentes a esos días de playa sin engordar a lo loco con el tapeo, el bufet libre del hotel y las cenas descontroladas.

“Las vacaciones están pensadas para ser un descanso de la rutina diaria y las presiones de la vida”, comenta el nutricionista Ian Marber, “pero tan pronto como se produce un aumento de la ingesta de calorías o se empiezan a comer esos carbohidratos que llevas meses evitando, el cuerpo se ajusta a la nueva dieta: de la misma manera que las grasas cubren la demanda de energía cuando la comida se reduce, el mecanismo también funciona a la inversa”, advierte.

Del otro lado están los que, llegado este momento, se dan cuenta de que no hay marcha atrás. Ya no quedan días para adelgazar y este fin de semana, la semana que viene o en poco más de medio mes se van de vacaciones y no han logrado el objetivo de perder peso. ¿Y ahora qué? ¿A esconderte en la parte trasera de la playa mientras los cuerpos 10 pasean palmito por la orilla? No. Tanto los que no han sabido controlarse de cara al verano como los que han conseguido cumplir a rajatabla con la operación bikini, tienen la misma solución a sus problemas.

Uhh, están mazados ¿eh? Mejor estarás tu si sigues esta dieta veraniega. (Corbis)
Uhh, están mazados ¿eh? Mejor estarás tu si sigues esta dieta veraniega. (Corbis)

¿Dieta durante las vacaciones?

“¿Cómo gestionar el inevitable aumento de peso que va de la mano de estar inactivo y comiendo más de lo habitual?”, se pregunta el experto en nutrición en The Telegraph. Siguiendo los sencillos pasos de la dieta beach ready podrás disfrutar de tus vacaciones sin volverte loco con la idea de que no vas a poder entrar en los vaqueros que lleves en el viaje de vuelta.

1. Dale a las proteínas. No tienes que obsesionarte, pero tratar de comer más proteínas de lo normal y acompañarlas de verduras y hortalizas para sentirte saciado y evitar las grasas que seguramente tendrás a mano, es una buena opción para mantener una dieta veraniega equilibrada. Trata de evitar la bollería y los dulces durante el desayuno y sustitúyelos por alimentos con más proteínas como los huevos, embutidos, una rebanada de pan o un yogur sin azúcar endulzado con frutas.

2. Snacks vacacionales. Antes de dejarnos llevar por los manjares que nos presenten restaurantes y bufets, Marber recomienda acercarse al supermercado local y proveernos de frutos secos como nueces o almendras para picar entre horas. “Debes comer un pequeño puñado a media mañana y otro a media tarde con una pieza de fruta”, recomienda: “Las proteínas y grasas de los frutos secos liberan energía lentamente y una manzana o una ciruela aportan algo de fibra y un sabor dulce”. El aperitivo veraniego ideal.

Tranquila, no mira nadie. También puedes darte un capricho, que para algo estás de vacaciones. (iStock)
Tranquila, no mira nadie. También puedes darte un capricho, que para algo estás de vacaciones. (iStock)

3. De este alcohol no beberé. No tienes que dejar de tomarte una cerveza fresquita. A ver, que estás de vacaciones no en un reality show que vive de captar el sufrimiento humano. Eso sí, intenta tener a mano tus frutos secos o unas aceitunas porque ayudan a ralentizar la absorción del alcohol. De todos modos, lo mejor es que trates de frenarte un poco. Por ejemplo, en lugar de pedir directamente una copa de vino, antes de que sirvan la comida tómate un vaso de agua o una bebida refrescante y así, mira, una que te ahorras. Evita la sangría y otras bebidas –con o sin alcohol– con sabor a fruta porque a menudo contienen muchos más azúcares de los que crees y estos se traducen en calorías extra.

4. No te olvides de moverte (un poquito). “A menos que estés en unas vacaciones de aventura, es probable que no te estés moviendo lo suficiente”, vaticina el nutricionista. No, tampoco tienes que ir al gimnasio del hotel o marcarte unas sesiones de abdominales matutinas, pero puedes aprovechar para dar paseos por la orilla del mar (eh, pero llegando hasta el final y volviendo, no vale con regresar a mitad de camino), nadar o incluso practicar algún deporte acuático. Ojo porque aunque seas más de montaña que de playa tampoco tienes excusa para hacerte alguna ruta a pie. Lo poco que hagas te ayudará a asegurar que la máquina de quemar calorías sigue trabajando correctamente.

5. Sacia el hambre a deshoras. Claro, de vacaciones se te cambian los horarios de comida. Más aún si viajas al extranjero y de pronto tienes que cenar a las 17.15 cuando sueles hacerlo como pronto a las 21.00. Si te entra el hambre más tarde evita tener a mano los puestos de comida callejera o caerás en la tentación. “Guárdate un poco de carne, embutidos o salsas como el hummus o el guacamole y así evitarás echar el ojo a los caramelos y anacardos caramelizados que seguramente aguarden en el mueblebar de tu habitación...

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios