La ciencia responde

Por qué nos duele la cabeza al comer helado y otras curiosidades que pasan en el cuerpo

¿Es bueno o malo hacerse crujir los nudillos a menudo? ¿Te has preguntado por qué cuando miras hacia la luz estornudas? La ciencia sí y un libro recopila algunas de las mejores explicaciones

Foto: ¿Cómo te quedas? Sí, chica, lo de que te dé dolor en las sienes al morderlo tiene explicación. (iStock)
¿Cómo te quedas? Sí, chica, lo de que te dé dolor en las sienes al morderlo tiene explicación. (iStock)

¿Sabías que los estornudos son un acto reflejo convulsivo de expulsión de aire desde los pulmones a través de la nariz o la boca que puede alcanzar los 150 kilómetros por hora? Puede que sí, pero probablemente no tengas explicación a por qué, ese cosquilleo se produce mirando hacia la luz.

La respuesta a esta y otras tantas preguntas como por qué sentimos cosquilleo en las extremidades cuando 'se nos duermen' o por qué cuando comemos helado nos da una especie de dolor en las sienes, la tienen los científicos Greg Brown y Mitchell Moffit, quienes recogen en su libro AsapSCIENCE: Answers to the World's Weirdest Questions, Most Persistent Rumors, and Unexplained Phenomena (Scribner) la explicación a algunos de los fenómenos cotidianos que ocurren en nuestro cuerpo y que no entendemos por qué se dan.

Crujirse los nudillos… ¿es bueno o malo?

A algunos les da grima verlo –o escucharlo– y otros tantos ni siquiera saben cómo conseguir hacerlo con sus propias manos. Es más, hay muchas personas que creen que lo que comúnmente se conoce como chascarse los nudillos puede provocar artrosis.

“Nuestros huesos están unidos por ligamentos y las áreas donde los huesos se unen son las articulaciones”, explican los autores. Así, cuando o bien nos cruje una extremidad o nos provocamos ese chasquido, lo que ocurre es que estamos estirando la articulación y los huesos se distancian el uno del otro.

“Las articulaciones como las rodillas, los codos y los dedos contienen un líquido especial que actúa como un aceite para minimizar la fricción”, comentan los expertos. Cuando se reduce la presión de la articulación los gases que contiene este líquido –como el dióxido de carbono– se apresuran a llenar el espacio que acaba de quedarse libre formando burbujas. “Al estirar las articulaciones demasiado la presión recae sobre estas burbujas y se genera ese crujido que todos conocemos.

“Los gases vuelven a generarse pasados unos 15 o 30 minutos, por lo que no se puede hacer sonar una articulación inmediatamente después de haberla crujido”, advierten los científicos. Exacto: todas esas personas que se chascan los nudillos permanentemente a modo de tic lo están haciendo mal: “Si bien no hay pruebas de que hacerlo a menudo puede dar lugar a la artritis, se cree que frecuentes estiramientos de los nudillos pueden agarrotarlos, debilitarlos y causar daños en el tejido de las articulaciones”, concluyen.

Si sigues así, verás qué hormigueo tienes en las piernas dentro de un rato. (iStock)
Si sigues así, verás qué hormigueo tienes en las piernas dentro de un rato. (iStock)

¿Por qué estornudas si miras al sol?

“Muchas personas sufren ataques de estornudos desencadenados por la exposición repentina a un foco de luz brillante”, comentan en el libro. “Se cree que ocurre porque una señal del nervio óptico cruza de alguna manera el nervio trigémino, responsable de controlar la mayor parte de los movimientos de la cara: los ojos, los párpados, la frente, el cuero cabelludo, las mejillas, los dientes, la barbilla, la mandíbula e incluso el oído externo”, continúan.

Cuando vamos a estornudar, el cerebro comunica la señal a los músculos de la cara, la garganta y el pecho y todos juntos trabajan para producirlo. Por lo general, suele surgir tras un picor irritante en la nariz, pero “en el caso de la luz brillante”, dicen Brown y Moffit, “ocurre porque el nervio trigémino informa erróneamente el cerebro que son los ojos, y no la nariz, los que sienten esa irritación y se provoca igualmente un estornudo”.

¿Es bueno descansar 'cinco minutos más'?

Aunque no lo creas, aproximadamente una hora antes de que te despiertes tu cuerpo comienza a prepararse: la temperatura corporal se eleva, el sueño se vuelve más ligero y se liberan hormonas como la dopamina y el cortisol, las responsables de meternos un buen chute de energía para empezar el día.

“El problema con las alarmas es que a menudo interrumpen nuestro ciclo de sueño y cortan estos procesos, sobre todo cuando no se tiene un horario de sueño regular”, dicen los científicos. 

“Cuando pulsamos el botón de repetición de la alarma el cuerpo puede reiniciar su ciclo de sueño y entrar en las etapas más profundas del mismo”. Es decir, que en lugar de prepararlo para despertarse estamos haciendo que vaya justo en la dirección opuesta. Por mucho que creas que disfrutas y aprovechas esos 'cinco minutitos más', la segunda alarma es la responsable de que te sientas aún más cansado.

A ti te relaja, pero que estés todo el día chascándote los dedos puede ser molesto. (iStock)
A ti te relaja, pero que estés todo el día chascándote los dedos puede ser molesto. (iStock)

Por qué el café da mal aliento

Mmmm, el aroma del café por las mañanas es algo que nos gusta a casi todos. Pero, ¿si huele tan bien por qué nos deja ese desagradable aliento? Resulta que en nuestra boca hay más de 500 tipos diferentes de bacterias que se encargan de descomponer los restos de alimentos y bebidas que hemos ido ingiriendo a lo largo del día.

Durante ese proceso las bacterias liberan compuestos volátiles de azufre, bien conocidos por su olor a huevo podrido. Y cuantas más estén trabajando, peor nos olerá el aliento. “Ciertos alimentos estimulan más el crecimiento de bacterias que otros”, explican Brown y Moffit. “Los alimentos densos en proteínas, como los lácteos, la carne o el pescado pueden descomponerse en compuestos volátiles de azufre, mientras que aquellos que nos dejan la boca seca, como el alcohol y los cigarrillos, crean un ambiente ideal en el que las bacterias pueden prosperar”, narran en el libro. El café ofrece un ambiente ácido y potencialmente rico en azúcares a nuestro paladar y unidos aumentan la reproducción bacteriana.

¿Por qué los mocos se vuelven verdes?

“Una nariz sana bombea alrededor de medio litro de mocos al día”, describen los autores. Estos se componen principalmente de agua –además de proteínas, carbohidratos y sal– y su papel es el de atrapar las partículas de polvo, la suciedad y las bacterias para prevenir la infección de las vías respiratorias.

Después los expulsamos a través de estornudos, al sonarnos la nariz o, a menudo, son destruidos en el estómago: “Esto se debe a que millones de pequeños pelos que se encuentran en el conducto nasal empujan el moco hacia la parte posterior de la garganta, donde tragamos, dejando que el ácido del estómago se encargue de destruir a los visitantes no deseados”, comentan.

La sangre extra que se dirige al cerebro en un esfuerzo para conservar el calor, aumenta la presión en el cráneo y esto es lo que provoca el dolor de cabeza

Cuando estamos resfriados, las membranas mucosas se mueven más. El cuerpo responde a la inflamación de las células mucosas bombeando más sangre a la nariz y provocando que llegue más agua a estas células, lo que se traduce en ese incómodo y acuoso moqueo constante.

“Si el moco es de color verde se debe a que hay hierro en las enzimas del moco. Éstas tienen un efecto antiséptico y son las mismas enzimas que tiene el wasabi, el famoso condimento japonés de color verde”, explican los autores quienes, además, explican que originalmente el wasabi se utilizaba precisamente para combatir la infección bacteriana de los alimentos crudos.

¿Por qué comer helado nos da dolor de cabeza?

Cuando nos disponemos a disfrutar de un delicioso y refrescante helado, no hay nada más molesto que ese placer se arruine porque nuestro cerebro envía una señal de dolor similar a la congelación.

“Normalmente dura alrededor de 20 segundos y se produce cuando una sustancia fría toca el techo del paladar”, comentan en el libro. Cuando comemos algo helado o masticamos un hielo los capilares del techo de la boca se contraen como respuesta al frío, ya que tratan de mantener nuestros órganos vitales calientes. Pero ojo, porque como advierten los autores no es esto lo que provoca el dolor: “La sangre extra que se dirige al cerebro en un esfuerzo para conservar el calor aumenta la presión en el cráneo y esto es lo que provoca el dolor de cabeza”.

¿Qué produce el cosquilleo en las extremidades?

A todos nos ha ocurrido: después de estar varias horas con las piernas cruzadas o tras habernos recostado sobre una mano, notamos como si un montón de alfileres o agujas nos pinchasen en esa zona. Una sensación algo dolorosa e incómoda “que se produce como consecuencia de un atasco en el tráfico de los mensajes que circulan arriba y abajo del sistema nervioso”, comentan Brown y Moffit.

Lo que ocurre es que se corta la circulación de la sangre a los nervios de estas zonas y el cerebro detecta que hay un problema y aumenta el volumen de flujo sanguíneo en esos nervios. Precisamente este aumento de actividad es el que genera esa sensación de hormigueo.

Bien sabrás la solución: elimina la presión sobre esa extremidad permitiendo que la sangre fluya normalmente. “Si este problema te ocurre a menudo sin motivo aparente podría estar indicando un problema más grave, por lo que deberías ir al médico”, aconsejan.

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