6 modos de lidiar con los expertos en tecnología (esa gente tan lista)
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Cuando no puedes con el enemigo…

6 modos de lidiar con los expertos en tecnología (esa gente tan lista)

Pocas cosas hay que no sepan. Te hacen la vida imposible alardeando de su infinita sabiduría y, bien lo sabes, poniéndote alguna que otra zancadilla para quedar por encima. Aprende a enfrentarte a ellos

placeholder Foto: ¿Hasta el gorro de aguantar sus frikadas? Toma nota, aunque no lo creas se puede convivir con ellos. (iStock)
¿Hasta el gorro de aguantar sus frikadas? Toma nota, aunque no lo creas se puede convivir con ellos. (iStock)

Está claro que la tecnología ha cambiado radicalmente nuestras vidas, tanto personales como profesionales. Hoy en día el carisma se demuestra más con base en la cantidad de amigos que tienes en Facebook –y con cuántos likes avalan tus estados– que por tu capacidad para relacionarte con las personas en formato en carne y hueso. Nos definen nuestros tuitsy fotos con filtros de Instagram y no somos nadie si carecemos de un móvil con todas las apps punteras y con velocidad 4G (aunque algunos no tenganni idea de la diferencia que haya con la 3G o la 2G y se preguntensi en algún momento hubo una con el número 1 y cómo empezó todo esto).

Como ocurre en todos los ámbitos de la vida, en el tecnológico también abundan esos personajes que ¡cuidado! lo saben todo sobre las últimas novedades, manejan cualquier aparato mejor que tú, hablan en código binario, parecen estar incapacitados para explicar y/o enseñar el uso de ninguna herramienta a compañeros y amigos, y, por descontado,gozan muchísimo haciéndote sentir inferior. Cada día.

Lucy Sykes y Jo Piazza hablan sobre esto en The Knockoff (Doubleday) dondeplantean cómo influyen los avances tecnológicos en un sector como el de las revistas de moda. A través de diferentes personajes –desde el listo que todo lo sabe hasta el que se encuentra totalmente en pañales en el universo 2.0– muestran cómo lo digital ha dado un giro a las formas de trabajar y de entenderse con los compañeros y lectores (ahora usuarios) y cómo podemos adaptarnos a este nuevo mundo.

Mimetizándonos con el enemigo

Uno de los protagonistas de la mencionada novela es Imogen Tate, quien tiene que encontrar la manera de ponerse al día para mantener su papel en el cambiante mundo de la tecnología y hacer frente a lo que las autoras denominan TechBitch: “cualquier persona que trabaja en tecnología, con tecnología o simplemente utiliza tecnología para mejorar su vida. El problema es si utiliza su poder y conocimiento para el bien o para el mal”, explica Piazzaen un artículo en Harpers Bazaar.

Son personas que se acaban posicionando más como enemigos que como compañeros, dejándonos dos alternativas para convivir con ellos: optar por el 'ni agua' o asumir que 'si no puedes con ellos, únete'. “Pero si vas a convertirte en una TechBitch debes tener en cuenta los modales”, advierte, “o si no sólo serás una perra más”.

Así puedes adaptarte a los nuevos tiempos y parecerte a uno de esos expertos en tecnología para conseguir que dejen de hacerte la vida imposible alardeando de su infinita sabiduría y, bien lo sabes, poniéndote alguna que otra zancadilla para quedar por encima. No seas como ellos y aprende a hacerlo bien.

  • Sé majo: ayuda y enseña

Los celos no se traducen en nada bueno. Puestos a convivir en la oficina evita sentirte amenazado por los conocimientos de nadie y si no sabes hacer algo, pregunta y aprende a hacerlo. Ten en cuenta que un TechBitch siempre tratará de dejarte en evidencia y hacerte sentir inferior cuando demuestres un punto débil. Y procurará que haya el máximo posible de personas delante. Pasando. Si no quieres darles la satisfacción, puedes apuntarte tus dudas y aclararlas a la salida del trabajo. Lo fundamental es que sepas compartir tu aprendizaje y no convertirte en un huraño del conocimiento con los compañeros que lo puedan necesitar.

“Conocí a una publicista cuya obra me encantaba pero también me daba un poco de envidia”, explica Meredith Fineman, importante personalidad en el sector de las relaciones públicas y la comunicación y directora de la agencia digital Finepoint, “y me sorprendió que ella, en lugar de darme la espalda, me extendió la mano y me enseñó cómo trabajaba”. Como se suele decir, es de bien nacido ser agradecido. Trata de ser comprensivo con las personas que no saben utilizar los aparatos tecnológicos o herramientas digitales para queen un momento dadoellas compartan contigo sus conocimientos si, por ejemplo, tienes que mandar un fax o simplemente quieres saber dónde se guarda la fregona para limpiar el café que derramaste. No seas clasista y actúes como si estuvieses por encima de los demás.

  • Crea tu propia marca personal

Eso sí, “nunca digas en voz alta las palabras 'marca personal'”, recomiendan en el libro. No dejes ver que detrás de tu personaje 2.0 hay toda una estrategia pensada y trabajada. Habrás observado que los expertos en tecnología son unos cracks súper originales que ¡buah! escriben unos tuitsmega ingeniosos y sus seguidores alucinan con ellos porque, de verdad, es que siempre dan en el clavo. Ahora piensa en el trabajo que les ha llevado conseguir que se les reconozca por cómo escriben, qué comparten o cómo opinan. Se traduce en horas y horas de pensar qué poner, cómo ponerlo, a quién seguir, mencionar, de qué deben hablar, a qué horas, cuánta cantidad de comentarios deben regalar al mundo por día… “Hoy en día, tú eres tu propia marca y todo lo que publicas en internet da forma a lo que representa esa marca”, explican las autoras que aconsejan que en redes sociales nunca seamos ese tipo de personas que “hablan de sí mismos en tercera persona” y, añadiremos, entran en debates sobre los límites del humor.

  • Exprésate con palabras, no con emoticonos

Claro que sí, en un mundo en el que resumir una idea en 140 caracteres es parte de tu día a día, debes aprender a utilizar todas las herramientas a tu alcance para mandar un mensaje de la forma más resumida y rápida. ¿Y qué mejor que los emoticonos? Esos dibujitos que te ayudan a retransmitir si estás contento, enfadado, corriendo, nadando, en japón o cortándote el pelo ¡sin palabras! Eso sí, como recomiendan las autoras nunca los compartas con tus compañeros de trabajo: “Al principio utilizaba los 'emotis' todo el tiempo para hablar con mi equipo. No sólo nadieentendía lo que quería decir sino que además me dijeron que me hacía parecer menos jefa y no me tomaban en serio”, dice Piazza.

No utilices este lenguaje iconográfico a no ser que estés hablando con tus amigos. Los expertos lo saben, y evitan quedar en ridículo delante de los superiores. Mejor aprende a usar su lenguaje y utiliza abreviaturas como Fb (Facebook), Tw (Twitter), mk (marketing), app (aplicación) o FYI (For You Information). También ahorrarás tiempo en la redacción de tus mensajes y quedarás bastante mejor, siempre y cuando, ojo, entiendas el significado de las palabras antes de usarlas.

  • No te margines: aceptando a la chupipandi

Asúmelo. Los cracks de la tecnología adoran estar rodeados de gente que les pida consejo sobre qué móvil comprarse, les rueguen que les enseñen a manejar ese programa que ellos controlan desde los 15 años o les ayuden a entender la diferencia entre un navegador y un buscador. Ay, qué risas se pegan. Básicamente, les encanta que les tengan en un pedestal y siempre habrá un grupito de gente que lo hará: ya tienen chupipandi. Si no estás dispuesto a pasar por el aro y hacerles la ola con cada enseñanza innovadora que solo ellos podrían explicar, al menos guárdate las espaldas para evitar que te pongan a parir. Interésate de cuando en cuando por las cosas que comentan, pídeles consejo (aunque los estés borrando de tu mente según te hablen) y sonríeles. Lo mismo, de paso, aprendes algo.

  • Habla en reuniones y pasa del teléfono

“Nada despierta más la creatividad que un buen rato hablando cara a cara”, explican. Deja el móvil encima de la mesa y relaciónate con tus compañeros de trabajo durante las reuniones. Ya, muchas veces son aburridas pero piensa que una auténtica TechBitch se dedicaría a pasar completamente de sus compañeros ensimismándose con su teléfono para que se note que es la persona más ocupada de la oficina y no puede dejar de atender el mundo 2.0 ni por un momento. Lo de mirar a los ojos no es lo suyo. Suma puntos y demuestra que estás en el mundo real y sabes relacionarte con tus compañeros. “La tecnología digital puede hacer una comunicación más rápida y fácil, pero eso no quiere decir que sea mejor”, insiste Piazza, quien recomienda poner los dispositivos en silencio y escuchar a las personas: “tu 'marca personal' te lo agradecerá”.

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