Recupera el buen humor

11 sencillos consejos para acabar el día mejor de lo que empezó

Una serie de catastróficas desdichas han convertido al angelito sonriente que eras por la mañana en un ogro con ganas de matar. Controla la calma y sigue estos pasos para salvar la jornada

Foto: Muchos de ellos empiezan tal que así... (iStock)
Muchos de ellos empiezan tal que así... (iStock)

Empezar el día con el pie izquierdo. Dícese de esos días en los que te despiertas tarde porque no ha sonado la alrma, decides acelerar tus rutinas mañaneras y el calentador está apagado (igual, ducha fría), sin querer derramas toda la cafetera por la cocina y ¡viva! sales de casa dejando las llaves dentro. 

Para colmo, tras varios trasbordos de metro y una pseudopelea con una señora empeñada en hacerte un placaje con su carrito de la compra (que te preguntas, ¿a dónde irá a las ocho y media de la mañana?) para que no pudieses salir del vagón, llegas al trabajo y está el listo de turno comentando que debes repetir tus tareas del día anterior porque resulta que el jefe le ha dicho -curiosamente solo a él- que estaban mal.

Está claro que se avecina un mal día, pero puedes evitarlo. A veces inconscientemente, nos metemos en un bucle de negatividad del que no somos capaces de salir y nos termina por fastidiar el día por completo o, peor, arrastramos el mal fario durante varios días más…

¿Quieres terminar cada día mejor de lo que comenzó? Sigue los consejos que recoge Shane Rodgers en The Australian y dale un vuelco a tus problemas. No es mero pensamiento positivo ni tienes que sacar del cajón tus muñecos de vudú o tus amuletos de la suerte. Quizás te estás obsesionado con que lo estás haciendo mal y precisamente por eso nada te sale a derechas. No hay problema, existen once sencillas soluciones que te ayudarán a recuperar el control de la situación y, muy probablemente, a acabar el día con una sonrisa.

William Foster (Michael Douglas) tuvo un mal día de furia. No acabes como él. (Wikipedia)
William Foster (Michael Douglas) tuvo un mal día de furia. No acabes como él. (Wikipedia)

1. No dejes que los demás dicten tu estado de ánimo. Decide cómo vas a reaccionar ante las diferentes situaciones de la vida y mantén la calma. Como dijo el neurólogo y psiquiatra austriaco Viktor Frankl, “el control de nuestras propias emociones es la última libertad humana cuando todo lo demás falla”.

2. No lo olvides: nadie es perfecto y todos cometemos errores. “Si puedes mantener el control o arreglar el error hazlo, pero si está fuera de tus manos deja de preocuparte por ello”, aconseja Rodgers. Como se suele decir, el que hace lo que puede no está obligado a mucho más.

3. Sé capaz de ver los temas desde el punto de vista de los demás. Por muy convencido que estés de que no llevan la razón y te empeñes en enfadarte porque critican tu trabajo, tómate un minuto y analiza. Recuerda que existe la posibilidad de que estés equivocado: aprende a asumir tus fallos, que ya tenemos una edad. 

4. Trata de hacer algo grande cada día. Ya, estás cansado de la jornada laboral y pensar en seguir haciendo cosas para terminar el día por todo lo alto te da -nunca mejor dicho- vértigo. Sin embargo, Rodgers insiste en que todos los días tenemos la oportunidad de mejorar la vida de alguien o hacerla miserable, así que recomienda realizar hacer algo a lo largo del día que contribuya a que el un mundo sea mejor. ¿Incluye esto bajar todo el cartón y papel que tienes para reciclar? Por qué no.

Aunque resulte de lo más apetecible, lanzar hachas a tus compañeros nunca es la solución. Quizás no tengan la culpa de tu basura de día. (Corbis)
Aunque resulte de lo más apetecible, lanzar hachas a tus compañeros nunca es la solución. Quizás no tengan la culpa de tu basura de día. (Corbis)

5. Deja de preocuparte por lo que piensan los demás de ti. No puedes vivir obsesionado con lo que tus compañeros de trabajo opinen de tu persona. Ni le vas a caer mal a todo el mundo ni le puede resultar estupendo lo que haces a todas las personas.“Lo que otros piensen de ti no es de tu incumbencia y está fuera de tu control”, recuerda Rodgers, así que simplemente trata de hacer las cosas como creas que son correctas y siéntete todo lo orgulloso de ti mismo que puedas.

6. Sé fiel a ti mismo. “Ten la valentía de vivir la vida que deseas y te mereces, no la que alguien espera que tengas”, dice el autor. Parece muy poético pero debes tener presente realizar alguna actividad diaria que te satisfaga. Desde ir al gimnasio hasta visitar a un amigo o preparar un cordero al horno. Algo que te recuerde que llevas las riendas de tu vida tal y como tú quieres, aunque sean pequeñas cosas.

7. Deja de pensar que todo puede salir mal. Una actitud positiva no impedirá que se pinche una rueda del coche, un pájaro te defeque o se te rompa la suela del zapato, pero andar enfurruñado todo el día bajo el lema de 'es que todo me sale mal' solo hace que lo veas todo negro. Casi todo tiene solución. Ponte manos a la obra para hacer frente a los problemas que surjan y recuérdate de vez en cuando pequeños triunfos que hayas conseguido y que sea factible volver a lograr. ¿Ves cómo no todo te sale mal?

8. Oscar Wilde dijo que “las pequeñas acciones de cada día hacen o deshacen el carácter de las personas”. Debes intentar realizar a diario algo dentro de los tres bloques simples que conducen a la felicidad: “Tener alguna cosa que crear, alguien a quien amar y algo que esperar”, recomienda el autor.

Si puedes mantener el control o arreglar el error hazlo, pero si está fuera de tus manos deja de preocuparte

9. Da siempre una opinión honesta pero respetuosa. La sinceridad está sobrevalorada pero tampoco es plan mentir y acumular comentarios falsos a lo largo del día te harán sentir una persona atroz. Si dices lo que piensas sin ser demasiado duro, las personas que te rodean tenderán a confiar más en ti.

10. Tiempo al tiempo. Sí, es un dicho algo molesto cuando estamos ansiando que nos llegue algo y trabajamos duro para conseguirlo, pero no te rindas. Un ascenso, adelgazar unos kilos o conquistar a esa persona que tanto te atrae puede ser factible si no dejas de esforzarte (siempre y cuando sepamos discernir cuándo hay que rendirse y hacernos nuevos propósitos, tampoco nos obsesionemos con imposibles). “Trabajar duro el mayor tiempo posible para conseguir y mantener las grandes cosas de tu vida te ayudará a deshacerte y olvidarte de las malas mucho más rápido”, explica Rodgers.

11. Haz ejercicio todos los días. “Te sentirás mejor y vivirás más tiempo”, recomienda el autor. ¿Has probado a golpear un saco de boxeo? Tampoco tienes que jugar a ser Rocky Balboa, pero es un ejercicio cardiovascular intenso con el que descargarás adrenalina, lo que además te ayudará a quitarte de encima de la ira acumulada durante el día y a descansar por la noche como un bebé. 

Alma, Corazón, Vida

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