Estas empresas han comprado a un montón de parlamentarios: así lo hicieron
  1. Alma, Corazón, Vida
demoledor informe del british medical journal

Estas empresas han comprado a un montón de parlamentarios: así lo hicieron

Un informe desvela que las tabacaleras invitaron a los diputados británicos a todo tipo de conciertos, recitales y eventos deportivos para ganar su favor

Foto: Estas empresas han comprado a un montón de parlamentarios: así lo hicieron
Estas empresas han comprado a un montón de parlamentarios: así lo hicieron

El pasado 11 de marzo la Cámara de los Comunes británica aprobó –por 367 votos a favor frente a 113 en contra– la estandarización de las cajetillas de tabaco: una medida que busca hacer menos atractivos los cigarrillos, eliminando los eslóganes y elementos promocionales.

Los diputados británicos pudieron votar libremente –sin estar sujetos a disciplina de partido–. Pero un artículo que acaba de publicar el prestigioso British Medical Journalpone en duda que votaran sólo de acuerdo a su conciencia pues muchos de ellosrecibieron todo tipo de prebendas de las grandes tabacaleras.

Según el informe, firmado por el periodista Jonathan Gornall, desde 2010 38 parlamentarios británicos –29 conservadores, ocho laboristas y uno independiente– han aceptado más de 60.000 libras (unos 83.000 euros) de la industria tabacalera, que les ha invitado a todo tipo de eventos: partidos, conciertos y espectáculos varios.

Una semana después de que la estandarización de los paquetes se aprobara en la Cámara de los Comunes la medida pasó por la Cámara de los Lores. Allí el conservador Lord Naseby defendió la retirada de la regulación utilizando exactamente los mismos argumentos que las tabacaleras. En su opinión, la medida no había funcionado en Australia –uno de los primeros países que la introdujeron– y facilitaría la introducción de tabaco de contrabando, lo que haría perder al Estado millones de libras en impuestos.

20 de los 38 diputados que recibieron regalos de las tabacaleras votaron en contra de la estandarización de las cajetillas

Tanto los lores como los comunes están obligados a declarar conflictos de intereses cuando se abordan medidas que pueden afectar a instituciones privadas. Y así lo hizo Naseby, asegurando que no fuma, nunca ha fumado y no tiene acciones de ninguna tabacalera. Lo que no contó el lord, es que el 16 de junio del año pasado estuvo viendo a los Eagles en Londres, en la primera noche de su esperado tour de reunión, invitado por Japan Tobacco International, una de las grandes tabacaleras propietaria de Camel y Winston, entre otras muchas marcas.

Preguntado por el BMJ, Naseby aseguro que durante el concierto no hablaron de la estandarización de los paquetes, ni siquiera de nada relacionado con el tabaco. Sólo se limitaron a disfrutar de Hotel California. El diputado votóen contra de la medida, solo porque, en su opinión, “este es un mundo capitalista, y si un producto es legal las compañías deben tener la oportunidad de intervenir en su comercialización”.

Un lobby muy poderoso

El de Naseby es sólo un ejemplo del cinismo de muchos de los parlamentarios. Como era de esperar, la mayoría de los políticos que aceptaron regalos de las tabacaleras –algunos por valor de más de 2.000 libras– han defendido sus intereses en el parlamento. 20 de los 38 diputados que recibieron sus prebendas votaron en contra de la estandarización de las cajetillas, 11 no votaron y sólo siete votaron a favor.

Japan Tobacco International invitó en 2014 a 10 diputados al Chelsea Flower Show, una famosísima exposición de jardinería donde se reúne la crème de la crème de la sociedad británica y cuyas entradas superan las 1000 libras. Los parlamentarios también aceptaron invitaciones para la final de Wimbledon de en torno a 2000 libras (en este caso, cortesía de Imperial Tobacco), partidos de cricket en el Oval, recitales de ópera en Glydebourne y un concierto de Paul McCartney en el O2 Arena de Londres.

El BMJ ha tratado de contactar con los 20 parlamentarios que aceptaron regalos de las tabacaleras y votaron en contra de la estandarización de las cajetillas. Sólo el laborista Stephen Hepburn, que revalidó su escaño en las recientes elecciones, ha dado la cara.

El diputado asegura que le pareció apropiado aceptar las invitacionesde las tabacaleras porque en su circunscripción hay varios cientos de ciudadanos que trabajan para ellas. En el pasado, asegura el parlamentario, trabajo codo con codo con la industria del tabaco para expandir y crear nuevos empleos. Y es por eso por lo que cree fue invitado al Chelsea Flower Show. Eso, asegura, no tiene nada que ver con su voto, pues siempre ha estado en contra de la estandarización de las cajetillas, porque“facilitan el fraude, el contrabando y el crimen organizado”.

Lo que no parece haberse planteado el parlamentario es que su circunscripción –Jarrow– es la segunda con mayor incidencia de cáncer de pulmón de todas a las que representan los parlamentarios que aceptaron los regalos de las tabacaleras.

Incumpliendo compromisos internacionales

El director de comunicación de Japan Tobacco International, Jeremy Blackburn, se ha defendido de las acusaciones asegurando que sus regalos son una forma “democrática y transparente” de equilibrar el debate sobre el tabaco. La compañía, asegura, “siempre se ha interesado en reunirse con los diputados y darles la oportunidad de hacer preguntas e informarse mejor sobre los asuntos del tabaco”. Lo que no dice Blackburn es que su actividad está limitada por un importante tratado internacional.

El Reino Unido –al igual que España– es uno de los firmantes del Convenio Marco para el Control del Tabaco, el primer tratado internacional en materia de salud, que trata de dar una respuesta global al tabaquismo. En su artículo 5.3 el convenio estipula que “las partes firmantes no deben permitir a ningún funcionario, empleado del gobierno, o cualquier institución semigubernamental, aceptar pagos, regalos o servicios, monetarios o en especias, de la industria tabacalera”.

La industria no está retirando empleos de Reino Unido debido a la regulación, sino para reducir sus costes de producción

No cabe duda de que los diputados británicos desconocen el convenio firmado por su país o, peor aún, les importa un pimiento. Pero, como apunta Deborah Arnott, directora ejecutiva de la ONG Action on Smoking and Health, el hecho de que comunes y lores disfruten de conciertos y eventos pagados por la industria es “patético”.

Arnott cree que Hepburn, o cualquier otro diputado, “no debería aceptar regalos para actuar en favor de los empleados de su circunscripción”. Por una razón:“los trabajos son prácticamente inexistentes hoy en día y la industria no está retirando empleos de Reino Unido debido a la regulación, sino para reducir sus costes de producción”.

Hay que apuntar que este reportaje del BMJ ha sido posible porque el parlamento británico obliga a sus señorías a registrar todos y cada uno de los regalos que aceptan. El periodista lamenta, de hecho, que los parlamentarios hayan sido poco honestos al registrar en sus declaraciones de transparencia los regalos a nombre de “JTI”, evitando usar el nombre completo “Japan Tobacco International”. En España ni siquiera existen estas declaraciones, por lo que siempre nos quedará la duda sobre lo que reciben o dejan de recibir nuestros diputados.

Reino Unido Salud Tabaco Tabaquismo Imperial Tobacco
El redactor recomienda