apto para los más golosos

Receta de las rosquillas de San Isidro: así se preparan las tontas y listas

Te contamos cómo preparar estos dulces típicos de mayo, que se comen cuando Madrid celebra la fiesta de su patrón

Foto: Rosquillas de San Isidro (EFE)
Rosquillas de San Isidro (EFE)

Las tontas, las listas, las francesas y las de Santa Clara son las rosquillas que acompañan a los madrileños en el día de San Isidro. Los dos primeros tipos son, sobre todo, los manjares que más se consumen a mediados de mayo coincidiendo con la Feria del santo. Desde ‘El Confidencial’ te animamos a que te adentres en la cocina y prepares tus propias rosquillas siguiendo esta receta.

Masa: Ingredientes para cuatro personas

- 350 gramos de harina

- 100 gramos de azúcar

- 4 huevos

- Corteza de un limón

- 100 mililitros de aceite de oliva

- 5 gramos de semillas de anís o una copa de anís seco

Cobertura: Ingredientes para cuatro personas

- Zumo de medio limón (o de un limón entero, al gusto)

- 100 gramos de azúcar glas

- 2 claras de huevo

Masa: modo de preparación

En un cazo se ponen a cocer los 100 mililitros de aceite de oliva junto a la corteza del limón. Es importante estar pendiente para que el aceite hierva con mucha fuerza para que no queme la corteza (ponlo a fuego lento). Después de media hora, retira la corteza y guarda sólo el aceite esperando a que se enfríe.

Las semillas de anís se trituran en un mortero para hacerlas lo más finas posible. Si no tienes este ingrediente, se puede sustituir por una copa de anís seco.

Bate en un bol los cuatro huevos junto al azúcar y añade a continuación la harina sin que se llegue a integrar del todo con el resto de productos. Antes de convertirlo en una masa homogénea, añade el aceite que freíste con la corteza de limón y las semillas trituradas de anís. Ahora sí, el resultado debe ser un conjunto pegajoso pero que se pueda trabajar con las manos. Amásalo con energía durante siete minutos.

Después, basta con hacer bolitas del tamaño deseado con la masa resultante –con esto pueden ayudar los pequeños de la casa– y hacerles un agujero en el centro tras haberlas aplastado. No conviene presionarlas con mucha fuerza para que no se queden demasiado finas (con el ‘aplastado’ lo que se busca es que las bolitas pierdan su forma redonda).

Las rosquillas deben dejarse reposar en crudo durante aproximadamente 60 minutos después de untar su superficie con aceite de oliva. Una vez transcurrido ese tiempo, se meten en el horno precalentado a 210 ºC durante 20 minutos por arriba y por abajo. En función del gusto personal, se puede dejar que se cocinen más o menos para que queden tostadas o blanquitas.

De esta manera tan sencilla tendríamos las rosquillas tontas o la base para preparar las listas (con glaseado), las de Santa Clara (con merengue seco) o las francesas (con almendra).

Cobertura: modo de preparación

Agitar en un bol las claras de huevo, el azúcar glas y el zumo de limón. Si la mezcla se queda muy espesa, añadir agua poco a poco hasta conseguir una textura parecida al gel. Bañar las rosquillas con el resultado, bien con pincel o introduciéndolas enteras en el recipiente.

Para proporcionar color a este glaseado se puede utilizar colorante alimentario: al haber utilizado zumo de limón, el más adecuado es el amarillo, pero en cuestión de decoración… ¡tú decides!

Alma, Corazón, Vida

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