SEGÚN LA COMUNICADORA TERESA BARÓ

Las formas de decir que no cuanto te piden algo y encima quedar bien

Habrá situaciones en que tendremos que ser francos, directos, incluso un poco cortantes si nos insisten con algo, pero deberíamos tratar de que el “no” fuese lo más educado posible

Foto: Debemos poner límites si no queremos traicionarnos a nosotros mismos. (iStock)
Debemos poner límites si no queremos traicionarnos a nosotros mismos. (iStock)

Una comunicación de éxito no abarca únicamente las palabras que pronunciamos, sino también cómo las decimos y los gestos que las acompañan. Con el objetivo de guiarnos a la hora de afrontar diferentes situaciones de nuestra vida cotidiana, la experta en comunicación Teresa Baró acaba de publicar Manual de la comunicación personal de éxito (Paidós), en el que parte de la fórmula saber ser + saber actuar + saber comunicarse. En el fragmento que reproducimos a continuación, la autora de La gran guía del lenguaje no verbal nos explica por qué debemos decir que no y cómo tenemos que hacerlo.

Decir “no” en el momento adecuado y de forma acertada aporta grandes beneficios porque:

  1. Somos sinceros con los demás.
  2. No nos comprometemos a cosas que después no podremos cumplir.
  3. No compramos cosas que no necesitamos o no podemos pagar.
  4. No nos traicionamos a nosotros mismos accediendo a algo en lo que no estamos de acuerdo.
  5. No nos cargamos de responsabilidades.
  6. Ponemos límites a los abusos por parte de otras personas.
  7. Nos posicionamos ante los demás.
  8. Transmitimos una imagen de firmeza y autoestima.
  9. Potenciamos que los demás valoren nuestro tiempo y nuestro conocimiento, o nuestra presencia.

Lo más importante es tener claro el pensamiento. Y habrá situaciones en que tendremos que ser francos, directos, incluso un poco cortantes si insisten. Pero trataremos de que el “no” sea lo más educado posible. Desde el silencio por respuesta a un simple “no, gracias”. Hay muchas formas de decir “no”. Se trata de encontrar la más amable y que a la vez sea más firme:

-Lo siento, pero ahora no es un buen momento.

-Su oferta parece interesante, pero por ahora no me interesa.

-No deseo nada más, gracias.

-No puedo hacer lo que me pides, aunque me gustaría ayudarte.

-No puedo aceptar tu invitación. Quizás en otra ocasión.

-No suelo comer dulces, muchas gracias.

-Las tarifas que ustedes me ofrecen no entran dentro de mi presupuesto.

La respuesta tiene que ser más contundente según las circunstancias y la voluntad que percibamos en los demás de abusar de nosotros

-Gracias por su ofrecimiento y su confianza. Lo tendremos en cuenta en ocasiones futuras.

-Mis honorarios son X, lo que me permite dar el mejor servicio. Entiendo que su presupuesto es limitado, pero no puedo rebajar mis tarifas.

-No. No puedo ayudarte en la mudanza. ¿Has pensado en contratar algún servicio económico?

-Creo que no soy la persona más adecuada para hacer lo que me pides. Quizá X te podría ayudar.

-Gracias por invitarme a la presentación de tu libro. No podré asistir. Espero que sea todo un éxito.

La respuesta tiene que ser más contundente según las circunstancias y la voluntad que percibamos en los demás de abusar de nosotros.

En el trabajo: No regales lo que puedes vender (tiempo, dedicación, talento, experiencia o producto). Recuerda las sabias palabras de Tom Peters: “Yo soy mis proyectos”. Si acepto proyectos que no merecen la pena, pierdo tiempo, energía, reputación y la oportunidad de dedicarme a otra cosa.

En tu vida privada: Saber decir “no” te ayudará a actuar de acuerdo con tus prioridades y las de tu familia.

Alma, Corazón, Vida

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