NUEVO DOCUMENTO DE CONSENSO

Qué hacer (y qué comer) para estar sano: las conclusiones de los expertos

Los mayores expertos en nutrición coinciden: la calidad de la dieta que seguimos y la actividad física que realizamos es fundamental para reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas

Foto: Las encuestas de nutrición evidencian cuáles son los grandes errores de nuestros hábitos alimenticios. (Corbis)
Las encuestas de nutrición evidencian cuáles son los grandes errores de nuestros hábitos alimenticios. (Corbis)

La revisión de las actuales guías y encuestas alimentarias que permita desarrollar unas recomendaciones nutricionales y dietéticas, así como de actividad física, más acordes con la población y estilos de vida actuales, es uno de los principales objetivos de los más de 35 expertos en nutrición, dietética, actividad física, medicina, farmacia, deporte y salud en general que han participado en la elaboración del “Documento de Consenso sobre la metodología de las encuestas alimentarias, la tipificación de la actividad física y los estilos de vida saludables”, que acaba de ser presentado en el marco del Congreso de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD). 

Los expertos han coincidido en resaltar el papel de la calidad de la dieta y de la actividad física en la prevención de problemas de salud como el sobrepeso y la obesidad, dentro de los nuevos modelos de encuestas alimentarias y de actividad física. Junto a ello, resaltan la necesidad de unificar criterios metodológicos y de valoración nutricional que faciliten la realización de estudios comparativos que complementen el conocimiento actual, así como la incorporación de las nuevas tecnologías para el desarrollo de evaluaciones más precisas y ajustadas a la realidad.  

El estilo de vida mediterráneo se considera el mejor sistema en la prevención

Igualmente, reclaman un mayor estudio de la actividad física y los estilos de vida en relación a la nutrición, y la necesidad de mejorar la cuantificación actual del gasto energético.

Algunos alimentos pueden ser perjudiciales para nuestra salud. (iStock)
Algunos alimentos pueden ser perjudiciales para nuestra salud. (iStock)

Los peligros de los actuales hábitos alimentarios

Los métodos de valoración del consumo de alimentos son utilizados para evaluar la salud nutricional de la población y sirven como base para la elaboración de guías, recomendaciones nutricionales y planes de Salud Pública. En concreto, la estimación del consumo de alimentos y la ingesta de nutrientes es un tema de creciente interés. “La valoración de la ingesta dietética a nivel poblacional nos aporta información básica para conocer posibles desequilibrios nutricionales y poder orientar el diseño de políticas nutricionales dirigidas a mejorar los hábitos alimentarios y salud de una comunidad”, explica el doctor Javier Aranceta-Bartrina, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria y Profesor Asociado de la Universidad de Navarra.

Para el profesor Lluìs Serra-Majem, Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Las Palmas, Presidente de la Fundación para la Investigación Nutricional (FIN), miembro de CIBER Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición del Instituto Carlos III, y participante en este encuentro, “el estilo de vida mediterráneo, considerado en todos sus aspectos –alimentación, actividad física, socialización– como un óptimo de modelo comportamental para el estilo de vida, se considera el mejor sistema en la prevención, y probablemente también en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad junto a la promoción de la actividad física”.

La teoría no es sencilla de llevar a la práctica porque desconocemos en gran medida lo que comemos

En España y en Europa existen distintas fuentes de información que permiten conocer los hábitos, explorar la calidad de la alimentación, estudiar la ingesta de energía y nutrientes o evaluar la exposición a riesgos alimentarios. Todas ellas son de gran utilidad, pero también incluyen limitaciones y se hace necesario estandarizar el tipo de encuestas utilizadas para mejorar la utilidad de los datos y ser comparables entre ellas. Las nuevas tecnologías pueden ser de gran ayuda para mejorar el grado de colaboración de los participantes en los estudios y la precisión de las estimaciones.

Prevención de la obesidad

Otra de las temáticas principales abordadas por los expertos en el Documento de Consenso es el balance o equilibrio energético, que supone ingerir la misma cantidad de energía que la que gastamos. Conocer el concepto de balance energético y aplicarlo a nuestras vidas es quizá el factor más importante para mantener un estilo de vida saludable y tratar de prevenir el sobrepeso y la obesidad. “Sin embargo, la teoría no es sencilla de llevar a la práctica, ya que todavía desconocemos en gran medida lo que comemos”.

Pero además, los aspectos correspondientes al gasto energético son aún menos conocidos y existe muy poca información cuantificada al respecto”, apunta el doctor Gregorio Varela-Moreiras, Presidente de la Fundación Española de Nutrición (FEN) y Catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad San Pablo CEU de Madrid.

Existe una cantidad considerable de evidencias científicas sobre el efecto protector de la actividad física sobre la salud

Se trata de dos conceptos (ingesta de energía y gasto energético) que no se deben estudiar de forma aislada sino de manera integrada. Problemas como la infravaloración de la ingesta de energía y la sobrevaloración del gasto son frecuentes en la mayoría de las encuestas nutricionales.

A este respecto, el empleo de las nuevas tecnologías abre numerosas posibilidades, como muestra el novedoso estudio ANIBES (Antropometría, Ingesta y Balance Energético en España), que mediante el empleo de tablets para cuantificar la ingesta y acelerómetros para cuantificar el nivel de actividad física, proporciona una herramienta útil y actualizada para obtener un mejor conocimiento del balance energético de la población española.

Realizar algún tipo de actividad física habitualmente es fundamental para llevar un estilo de vida saludable. (iStock)
Realizar algún tipo de actividad física habitualmente es fundamental para llevar un estilo de vida saludable. (iStock)

La importancia de la alimentación y la actividad física

El papel de la calidad de la dieta y de la actividad física en la reducción de la progresión de enfermedades crónicas es cada vez más importante. El Documento de Consenso destaca cómo junto a los indicadores actuales sobre la calidad de la dieta, existe un interés cada vez mayor en establecer índices que permitan aportar información sobre patrones de comportamiento específicos asociados con los hábitos de alimentación, con la actividad física y el descanso y con ciertos hábitos de vida socio-culturales.

En relación a las ingestas nutricionales de referencia, el Documento de Consenso destaca cómo el nuevo concepto de Ingestas Dietéticas de Referencia se basa más en la prevención de las enfermedades crónicas actuales que en cubrir deficiencias nutricionales, como ocurría con las primeras recomendaciones.
En relación a la actividad física, existe una cantidad considerable de evidencias científicas sobre el efecto protector de la actividad física sobre la salud.

Sin embargo, la cuantificación de la actividad física o gasto energético de los estudios es limitada, y suelen centrarse de forma desproporcionada en los tipos de ejercicios planificados (correr, andar, ir en bicicleta) mientras que no suelen recoger las actividades de la vida diaria y movimientos de intensidad moderada no planificada. A este respecto, un método que combine métodos objetivos y subjetivos y que incluya nuevos sistemas y registros electrónicos sería lo más recomendable.

Alma, Corazón, Vida

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