elimina la suciedad más escondida

La guía definitiva para limpiar los rincones de tu casa que no has adecentado jamás

Mantener limpio un hogar es una tarea compleja que no todo el mundo sabe acometer. Hay rincones a los que no prestamos atención, pero acumulan suciedad

Foto: Aunque parezca fácil, cada rincón de la casa debe limpiarse de una manera. (iStock)
Aunque parezca fácil, cada rincón de la casa debe limpiarse de una manera. (iStock)

Mantener limpio un hogar es una tarea compleja que no todo el mundo sabe acometer. Hasta hace no tanto tiempo, las familias que no contaban con uno de sus miembros dedicados casi en exclusiva a esa tarea contrataban a alguien para que la llevara a cabo; hoy muchos hogares no pueden permitirse ni una cosa ni la otra y las nuevas generaciones no tienen ni idea de cómo actuar frente a ciertas suciedades.

Hasta el más gandul de los erasmus sabe fregar los platos, poner una lavadora, utilizar la escoba e, incluso, limpiar la taza del váter: al fin y al cabo, ha venido aquí para ligar, y el asco suele estar reñido con el amor. Pero no son tantas las personas menores de 40 años que se plantean la necesidad de limpiar lugares recónditos del hogar como las persianas, la campana extractora o las cortinas de baño, pese a ser todos ellos un enorme foco de suciedad.

Este completo manual te enseñará los mejores trucos para mantener limpias aquellas zonas de la casa a las que no prestamos atención.

BAÑO

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Las cortinas del baño

El baño es uno de los lugares de la casa cuya limpieza debe ser más cuidadosa, por varias razones: en primer lugar porque es la estancia en la que liberamos nuestra propia suciedad y, segundo, porque la humedad es mucho mayor, lo que acelera la aparición de moho y hongos.

Tenemos que dejar la cortina bien extendida, procurando que no queden pliegues, que es dónde más suciedad se acumula

Todos sabemos, más o menos, que debemos limpiar con frecuencia las juntas de la ducha y bañera, el lavabo y el váter, pero muchas veces nos olvidamos de las cortinas, donde se acumula mucha suciedad.

Después de una ducha tenemos que asegurarnos de que el baño se ventile abriendo la ventana o, en su defecto, la puerta, pero además, tenemos que dejar la cortina bien extendida, procurando que no queden pliegues, que es donde más suciedad se acumula. Pero, por mucho que tomemos precauciones, debemos limpiar la cortina de vez en cuando, pasando un trapo empapado en salmuera y dejando que esta actué durante un cuarto de hora, para después aclararla.

Si hay mucho moho (y esto también es aplicable a las juntas del baño) lo mejor es la lejía diluida en agua, si hay manchas normales, puedes meter la cortina en la lavadora.

SALÓN

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Pantallas

Cada vez tenemos más pantallas en casa, que acumulan mucho polvo y no limpiamos como es debido. Las pantallas de TFT o LCD tienen un revestimiento sensible que puede dañarse si se utilizan para su limpieza productos como el alcohol o un limpia cristales. Existen limpiadores específicos para este tipo de pantallas, pero si sólo hay polvo basta con pasar un paño suave o un algodón ligeramente humedecido. El papel de cocina no debe utilizarse: puede arañar la pantalla.

Sofá

El sofá es el centro de la vida de una casa y, por eso mismo, suele acumular mucha suciedad que no siempre es visible, sobre todo en forma de polvo. La limpieza de un sofá varía enormemente en función de su tapizado.

Para quitar el polvo, que puede ir acumulándose en el interior del sofá, lo ideal es pasar la aspiradora por encima de éste al menos una vez al mes

Lo ideal es que nuestro sofá tenga una funda –y si no la tiene se la hagamos– pues en este caso basta con meterla de vez en cuando en la lavadora. Ahora bien, para quitar el polvo, que puede ir acumulándose en el interior del sofá, lo ideal es pasar la aspiradora por encima de éste al menos una vez al mes.

Cuando manchemos el sofá con algún líquido lo primero que tenemos que hacer es absorber la mayor parte de fluido posible antes de que penetre en la tela y, después, usar un quitamanchas en seco.

Librería

Casi todo el mundo pasa la mopa o el plumero por las estanterías de vez en cuando, pero no son tantos los que se paran a eliminar el polvo del interior de discos o, más necesario, de libros. El polvo no sólo se posa en las tapas, también penetra en las hojas y, con el paso del tiempo (y si las condiciones de temperatura y humedad no son adecuadas) puede acabar dañando estos.

Aunque la mayoría de los hogares no guardan un Beato de Liébana en el salón, cada cierto tiempo es conveniente quitar el polvo a cada libro por separado, pasando un paño seco por portada, contraportada y lomo y moviendo las páginas con rapidez para eliminar el polvo del interior de estas.

Persianas

Las persianas son uno de los rincones de la casa que menos se limpian (o no se limpian en absoluto) pese a que, debido a que se encuentran en contacto con el exterior, son de los que más se ensucian. Para limpiar una persiana basta con pasar un paño húmedo por las lamas. El problema, claro está, reside en la parte exterior de la persiana: bajo ningún concepto debemos encaramarnos al exterior para limpiar esta.

Para limpiar correctamente una persiana debemos quitar la tapa del tambor, esto es, la estructura en la que está enrollada la persiana. Allí, además de descubrir un estupendo nido de suciedad, lleno de polvo y, quizás, insectos, podremos limpiar las lamas del exterior una a una. Limpiar el tambor de vez en cuando es una buena idea si no queremos que nuestra persiana, tarde o temprano, acabe pudriéndose y tengamos que comprar una nueva.

COCINA

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Microondas y horno

Los hornos son unos de los electrodomésticos que más se manchan y debemos limpiarlos a menudo o, más bien, en cuanto los ensuciemos. Tanto el microondas como el horno pueden limpiarse con agua caliente y detergente, el mismo que usamos para la vajillas y si hacemos esto nada más usarlo nos será muy fácil eliminar la suciedad.

Una forma rápida y fácil de limpiar los hornos cuando la suciedad se ha ido acumulando consiste en introducir un recipiente con agua, al que se le añada bicarbonato, vinagre o limón. Se pone en funcionamiento el horno hasta que se evapore la mitad del agua, que en el proceso habrá ablandecido toda la suciedad. Cuando el líquido se enfríe (tras unos diez minutos) podemos abrir la puerta y pasar un paño por las paredes. Quedará como nuevo.

Nevera

Seamos sinceros. La mayor parte de las neveras jamás han pasado por una limpieza en condiciones. Y esto es preocupante. Si no mantenemos nuestro frigorífico limpio acabará estropeándose, por no hablar de los malos olores y las papeletas que tenemos de sufrir una intoxicación alimentaria, que aumentan al mismo ritmo que la suciedad de la nevera.  

Para limpiar la nevera en profundidad hay que seguir una serie de pasos que ya resumimos en un reciente artículo, de obligada lectura para mantener el electrodoméstico más delicado en condiciones.

Campana extractora

La campana extractora no sólo es el lugar de la cocina que, por motivos obvios, acumula una mayor cantidad de grasa, además es el mayor foco de incendios del hogar, causante de gran parte de las salidas que tienen que realizar los bomberos urbanos.

Todas las campanas cuentan con un filtro que va acumulando suciedad y que se debe lavar bien cada cierto tiempo (lo ideal es lavarlo cada tres meses). En los modelos modernos los filtros pueden meterse sin problemas en el lavavajillas o lavarse a mano como cualquier utensilio de cocina. 

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