DISCURSO SOBRE la vida y la muerte

¿Los perros van al cielo? El Papa insinúa que hay Paraíso para todos los animales

La apertura de la audiencia semanal del Pontífice en San Pedro está dando lugar a múltiples interpretaciones sobre la vida después de la muerte de los seres vivos

Foto: El Paraíso está abierto a todas las criaturas, ha señalado el Papa Francisco en un polémico discurso (Wikipedia)
"El Paraíso está abierto a todas las criaturas", ha señalado el Papa Francisco en un polémico discurso (Wikipedia)

Los animales también van al cielo, o eso es al menos lo que ha insinuado el Papa Francisco durante la apertura de su audiencia general de esta semana en el Vaticano. El polémico discurso estaba dedicado al tema de la vida y la muerte y sobre esto el Pontífice citó al apóstol Pablo que a un niño envuelto en lágrimas por la muerte de su perro le dijo: "Un día volveremos a ver a nuestros animales en la eternidad de Cristo".

En la Plaza de San Pedro, el Pontífice abordó el corazón de las "preguntas antiguas" sobre la vida después de la muerte. "Las Sagradas Escrituras nos enseñan que el cumplimiento de este dibujo maravilloso afecta a todo lo que nos rodea y ha salido del pensamiento y del corazón de Dios", explicó, y añadió que según la teología paulina, como se puede leer en la carta a los Colosenses, "todo ha sido creado por la mente y el corazón de Dios y por tanto todo será partícipe de su gloria final".

Las preguntas sobre el Paraíso después de la muerte -dice Bergoglio- son humanas y no nuevas, ya que los apóstoles también se las formularon. Sin embargo, Francisco explica a la multitud que no hay que tener miedo porque "el Paraíso está abierto a todas las criaturas y allí estaremos vestidos por la alegría y el amor de Dios, sin límite, estaremos cara con cara con Él y es muy bonito pensar así porque da fuerza al alma". Para él, la "Jerusalén Nueva", el "Paraíso", más que un lugar, se trata de un estado de ánimo a través del cual alcanzaremos la madurez plena.

 

 

En esta misma línea, Juan Pablo II, en el pasado había adoptado una postura simular, afirmando que no solo los hombres y las mujeres, sino también los animales tienen un "aliento divino". Al contrario que Benedicto XVI, a quien le gustaban mucho los gatos, pero mantenía una idea más tradicional: "Mientras para otras criaturas, que no son llamadas a la eternidad, la muerte significa solo el fin de la existencia sobre la Tierra, para nosotros el pecado crea una vorágine que amenaza con hundirnos para siempre si el Padre que está en los cielos no nos tiende su mano".

Interpretaciones dudosas

El profesor de Teología en la Universidad Pontificia Urbaniana de Roma, Gianni Colzani, realiza otra interpretación del discurso del Papa Francisco de esta semana. "Todos pensamos que habrá una continuidad entre este mundo y el gozo del futuro. Es el equilibrio entre las dos cosas las que no estamos en condiciones de determinar, es por esto que creo que no debemos sacar más conclusiones de lo propiamente dicho por el Papa", asevera.

Será el mismo Bergoglio quien aclare su postura acerca de los animales en la Encíclica sobre medio ambiente y naturaleza que está escribiendo. Hasta el momento, no sabemos si se decidirá de una vez por todas si aquellos que van a encontrarse con San Pedro pueden toparse con la sorpresa de ver a un perro llamar a las puertas del cielo. ¡Ay si los canes hablaran!

Alma, Corazón, Vida
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