Los cinco pasos que debes seguir para tener el mejor día de tu vida
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Cómo ser feliz a través de los dedos de la mano

Los cinco pasos que debes seguir para tener el mejor día de tu vida

El tipo de día que tengamos dependerá en gran medida de nosotros mismos. Aquellos que afrontan sus días con la fuerza de que saldrán redondos, lo consiguen ¿Cómo?

placeholder Foto: A través de cinco sencillos consejos, puedes conseguir que tu actitud y comportamiento te conduzcan al día más feliz de tu vida. (iStock)
A través de cinco sencillos consejos, puedes conseguir que tu actitud y comportamiento te conduzcan al día más feliz de tu vida. (iStock)

Algunas mañanas nos despertamos y decidimos afrontar el día con mucha positividad. Te dices a ti mismo que “hoy puede ser un gran día” –incluso añades a tu canturreo un “duro con él”–, y decides ir a por todas y mostrar tu mejor sonrisa y actitud para que así sea. Perfecto: has dado en la clave fundamental para que la jornada salga a pedir de boca.

Al menos así lo cree Mary Morrissey quien plantea en el Huffington Post que el tipo de día que tengamos –bueno o malo, se entiende– dependerá en gran medida de nosotros mismos. En su opinión, las personas con éxito son aquellas que afrontan sus días con la fuerte idea de que saldrán redondos, y así lo consiguen. Mira, que sencillo era.

¿Quieres tener el mejor día de tu vida? Obviando el hecho de que las personas y circunstancias que nos rodean pueden ser los principales responsables de que nuestro día sea infame, Morrisey enumera los cinco pasos, a los que da significado a través de los dedos de la mano –para que no nos perdamos, debió pensar–, para que tu día sea todo un éxito y se desarrolle como tu desees.

1. Dedo pulgar: Mantén la mentalidad de ‘pulgares hacia arriba’

El clásico gesto del pulgar hacia arriba tiene connotaciones positivas como ‘buen trabajo’ o ‘enhorabuena’ (en otras circunstancias también “voy hacia Albacete, por favor paren su coche y acérquenme”), así que Morrisey insiste en que “comenzar el día con la mentalidad de ‘pulgares hacia arriba’ puede ayudarnos a conseguir resultados agradables”.

La idea es ir desde primera hora de la mañana mentalizados con que el gesto del like de Facebook va a protagonizar nuestros quehaceres y que será un día fantástico. Todo es ponerse.

Pero claro, el entorno nos influye y puede que determinadas actitudes, comportamientos o situaciones externas afecten a nuestro estado de ánimo. Morrisey nos da el truco: “Si nuestra mentalidad es tener un día fantástico, podremos mirar estos obstáculos y mirarlos de manera diferente” –más bien, indiferente– y conseguiremos que nuestro día sea tal y como queremos.

2. Dedo índice: señala el camino de tu día

Para tener el mejor día de nuestra vida –o, al menos uno estupendo– tenemos que decidir cómo queremos que sea, cómo queremos ser y qué queremos hacer y, simplemente, señalarnos el camino para conseguirlo.

El dedo índice es el que usamos para señalar, así que Morrisey aconseja que como segundo paso para tener un día fantástico nos indiquemos a nosotros mismos por dónde debe ir este día y seguir esa dirección.

3. Dedo corazón: busca el equilibrio

En muchas culturas, levantar el dedo corazón es un gesto de desprecio, enfado, ira o similares, hacia una o varias personas. Sin embargo, como explica Morrisey, en Estados Unidos si lo colocamos contra el pulgar se trata de un gesto positivo.

Esta ambigüedad hace que hable de este tercer paso como aquel en el que nos desprendemos de los miedos al si será bueno o malo que tomemos unas u otras decisiones o hagamos determinadas acciones valorando los pros y contras, buscando el equilibrio.

Es el dedo de en medio, por lo que se le considera signo de reflexión personal ayudándonos a aceptar el mundo tal y como es. Además, se dice del dedo corazón que, al ser el más largo de toda la mano, se relaciona con nuestra seguridad.

4. Dedo anular: tienes que tomar medidas

Una vez tienes claro cómo quieres que sea este día, tu actitud sea positiva y hayas conseguido marcarte el camino a seguir, el cuarto paso es comenzar a hacer todo lo que puedas para conseguir tu meta.

A partir de aquí pondremos todo nuestro esfuerzo en tomar aquellas medidas necesarias para que el día sea tal y como deseas. Eso sí, dentro del marco legal, porque si tu jornada “ideal” es semejante a la de Michael Douglas en Un día de furia puede que tengas algún problemilla...

“No tiene que ser una acción enorme, sólo una que te acerque más a ser quien quieres ser hoy” dice Morrisey. Una llamada, una visita o algo tan simple como escuchar una canción o regalar una sonrisa, pueden ser los pasos que te conduzcan hacia esa jornada de 10.

El mejor día de tu vida se rige por este lema: deja de pensar y hazlo.

5. Dedo meñique: no te olvides de las pequeñas cosas

Aunque, por lo general, los grandes hechos son los que nos hacen recordar determinados momentos como mejores que otros, no debes olvidarte de que los pequeños detalles son los que conducen a ese día perfecto.

Pensando en las cosas pequeñas y viviendo el momento es como realmente se disfruta de lo que nos ocurre. Morrisey menciona momentos románticos como mirar una flor, observar la sonrisa de un niño o “estar agradecidos por un hogar limpio y una cálida estancia” –recuerda pasar el mocho y ponerte la Batamanta–, para que no se nos escape ninguna de las cosas que pueden hacer de nuestro día, uno de los mejores de nuestras vidas.

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