SEGÚN EL SúPER COACH RAIMON SAMSÓ

Las 4 excusas que empleas para negarte el tipo de vida que siempre has deseado

Raimon Samsó es el 'super coach', y explica en su último libro que muchas veces, nosotros somos nuestro peor enemigo. Pero con estas 5 preguntas podemos evitarlo

Foto: Somos nuestro peor enemigo. ¿Cómo podemos evitar el autosabotaje? (Corbis)
Somos nuestro peor enemigo. ¿Cómo podemos evitar el autosabotaje? (Corbis)

Raimon Samsó es el súper coach. Licenciado en ciencias económicas y autor de una larga serie de libros entre los que se encuentran El código del dinero o Taller de amor, así como colaborador de medios como El País, el autor proporciona en Super coaching para cambiar de vida (Conecta) 75 estrategias para cambiar nuestra vida de arriba abajo. En el fragmento que reproducimos a continuación, Samsó explica cuáles son las excusas que nos ponemos con mayor frecuencia y qué deberíamos hacer cada vez que sentimos que nos estamos autosaboteando.

Excusas, una manera sutil de negarse a uno mismo lo deseado. Yo las considero justificaciones para aceptar el fracaso. Seguramente las excusas están más cerca del autoengaño que del argumento, porque suenan más a justificación subjetiva que a razón objetiva. Aun así, las excusas son la principal causa del bajo rendimiento.

El ser humano es un auténtico experto en inventar excusas, su creatividad en este tema es infinita, sublime. Si fuéramos tan creativos con las soluciones como lo somos con las excusas, el mundo sería muy diferente. El catálogo es extenso y no deja de ampliarse día a día. He encontrado una web que proporciona excusas para autojustificar la mediocridad, lástima de talento (inverso) desaprovechado.

Repasa estos cuatro tipos de excusas de alto diseño para renunciar al compromiso y no pasar a la acción:

1. Excusas de culpa: se trata de encontrar alguien (eso es fácil) a quien culpar para no llevar a cabo el cambio deseado.

2. Excusas de imposibilidad: se consigue elaborando una lista mental de suposiciones no contrastadas acerca de dificultades para hacer el cambio deseado (para elaborarla basta con preguntar a otros).

3. Excusas de invalidación: remover la memoria hasta dar con alguna historia de la infancia a la que responsabilizar de supuestos límites (también se puede inventar).

4. Excusas de no responsabilidad: basta con señalar la biología, los padres, el contexto, la escuela, el gobierno… para responsabilizarlo de las frustraciones personales.

Tal vez las excusas que siguen sean las más populares en el “catálogo general de excusas”. ¿Alguna te resulta familiar? “Es difícil; es arriesgado; algún día; creará problemas en casa; no me lo merezco; no me lo puedo permitir; nadie me va a ayudar; no soy lo suficientemente inteligente; no sé cómo hacerlo; soy demasiado mayor; soy demasiado joven; qué pensarán de mí; no tengo la energía necesaria; no tengo tiempo; lo haré cuando me retire; ahora no es el momento; esperaré una oportunidad…”

Disciplina en realidad significa ser 'discípulo de una idea' que se ama, porque nadie es discípulo de algo en lo que no cree

Qué energía tan negativa. Por si la creatividad de uno mismo para inventar excusas fuese poco, además contamos con la creatividad ajena para diseñar aún más excusas y añadirlas a las nuestras. Sin duda, nuestra mente está “expuesta” a las mentes de otras personas; es decir, es susceptible de “contaminarse” con “el virus de la excusa ajena o excusitis aguda”. Esto puede suceder en el transcurso de una simple conversación. El trato es: “Enséñame tus excusas y te mostraré las mías, tal vez intercambiemos algunas”.

Por suerte, siempre es posible cambiar el patrón mental que es adicto a las excusas, no importa cuánto tiempo haya permanecido condicionado. ¿Cómo conseguirlo? Con autodisciplina. Mucha gente piensa que el éxito viene de la buena suerte o de un talento enorme. Pero muchas personas de éxito alcanzan sus mayores logros de una manera más sencilla: a través de la autodisciplina. Los buenos resultados no necesariamente llegan gracias a la suerte, la inteligencia, los genes o el talento innato, sino por la autodisciplina de vivir ¡sin excusas!

O tienes éxito o tienes excusas, pero no ambas cosas a la vez

La autodisciplina es la clave para conseguir lo que una persona se propone en la vida. En nuestros logros importa tanto la formación o la inteligencia como la voluntad. Cuando una persona puede elevar el nivel de su autodisciplina, se convierte en imparable. Im-pa-ra-ble. La palabra disciplina puede sonar a obligación, soy consciente de ello, pues parece sugerir una acción forzada. Pero nada más lejos de la realidad: disciplina en realidad significa ser “discípulo de una idea” que se ama, porque nadie es discípulo de algo en lo que no cree. ¡Ah!, y no es necesaria la fuerza de voluntad, es simplemente un acto de amor. Para mí, la disciplina es la más alta expresión de la autoestima.

Tolerancia cero con las excusas: adiós para siempre a las excusas

Alguien dijo que, cuando se afronta un problema, todo lo que se necesita para atravesarlo es formularse una buena pregunta y atreverse a responderla. Totalmente de acuerdo.

Estas son las cinco preguntas que ayudan a disolver las excusas:

  • ¿De dónde procede esta excusa?
  • ¿Es verdad o es solo una excusa?
  • ¿Cómo es mi vida con esta excusa?
  • ¿Cómo sería mi vida sin esta excusa?
  • ¿Cuál es la verdad detrás de esta excusa?

Descubrirás que la mayoría de excusas simplemente no son verdad, y nunca lo han sido, solo eran hipótesis sin confirmar (no contrastadas). O peor, son… ¡excusas de otras personas! Puede parecer ridículo, y en realidad lo es, pero así es como ocurre: alguien dice “no se puede hacer esto” o “no conviene hacer lo otro”, y quien lo oye confunde una opinión no contrastada con una verdad probada. Y así sucesivamente.

Lector o lectora, solo por leer este libro quiero invitarte al club de los sin excusas.

Give me five! O, si lo prefieres: ¡choca esos cinco!

Alma, Corazón, Vida
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