LOS MEJORES TRAMPOLINES PROFESIONALES

Las seis personas que debes tener en tu red de contactos para que te vaya bien

Las redes profesionales son una lanzadera laboral imprescindible para alcanzar el éxito. Máxime, en un contexto laboral como el actual

Foto: El dar y el recibir es la base colaborativa que sustenta un buen networking. (iStock)
El dar y el recibir es la base colaborativa que sustenta un buen networking. (iStock)

Las redes profesionales son una lanzadera laboral imprescindible para alcanzar el éxito. El denominado “capital social” es si cabe aún más necesario en un contexto como el actual, en el que las dificultades del mercado laboral para generar empleo han ido en aumento, ya sea para tirar de cartas de recomendación, de colaboraciones en un proyecto de autoempleo y, en definitiva, de trampolines para alcanzar las metas profesionales.

Dar y recibir es la base colaborativa del llamado networking, en el que no sólo cuenta la cantidad, sino también la calidad. Es más, para la coach de Dailyworth Erinn Bucklan, hay una tercera característica que prima sobre la cantidad y la calidad: la diversidad. Las redes profesionales, asegura, deben construirse desde la perspectiva de la diversidad para que realmente tengan un impacto positivo en nuestras carreras.

Cuanto más variada y plural sea una red profesional más ventajosa será, como también concluyó una investigación del sociólogo de la Universidad de Chicago Ronald S. Burt. Por ello, no hay que rechazar nunca a alguien porque tenga opiniones diferentes a las nuestras, trabaje para competencia o se dedique a un sector profesional diferente al nuestro. En la diversidad está la riqueza y, según Bucklan, existen seis tipologías de personas que son esenciales en cualquier networking que se precie.

El gurú de las finanzas

Un buen mentor es aquel que se mantiene a medio camino entre el consejero profesional y el cálido amigo que nos impulsa para seguir adelante

La psicóloga Lynda Wallace explica en A Short Course in Happiness que está científicamente comprobado que los pensamientos y acciones de nuestros amigos influyen directamente en lo que pensamos y hacemos. Por tanto, concluye, contar en nuestra red con un experto en finanzas tendrá un impacto positivo en nuestra economía personal.

“Si nuestros amigos malgastan su dinero, nosotros tendremos más posibilidades de hacer lo mismo. En cambio, si tienen claras sus metas financieras y persiguen con atención unos marcados objetivos, nos darán la inspiración necesaria para seguir los pasos correctos”, sentencia la psicóloga.

El conector o socializador

Las personas que conocen a una gran cantidad de gente siempre serán positivas para alimentar nuestro networking, ayudarnos a socializar y presentarnos a aquellos profesionales que más nos interesen. Como explica la coach de Good Life Coaching, Sharon Good, en estos tiempos, los conectores se han convertido en la pieza imprescindible de las redes profesionales. “Piense en LinkedIn, cada uno de sus contactos tiene a su vez su propia red de contactos. Por tanto, los conectores actúan como facilitadores para acceder a esas redes, a quienes sería mucho más difícil acceder si no contásemos con amigos comunes”, añade Good.

Estos conectores o socializadores son realmente importantes cuando se cambia de trabajo o de sector profesional, ya que gracias a ellos no tendremos que volver a comenzar a hacer networking desde cero.

El maestro o mentor

Caer en una zona de confort en lo que a networking se refiere, rodeándonos solamente de aquellas personas con las que mejor nos llevamos, nos impedirá ampliar nuestra red y sacarle el mayor partido posible

Mantener de forma regular el contacto con aquellas personas que más nos han ayudado en el comienzo de nuestra carrera profesional, inspirándonos o enseñándonos las cuestiones más elementales, es básico para seguir recibiendo los consejos necesarios para cada momento de nuestra carrera. Para la autora de The 20 Something Manifesto, Christine Hassler, “un buen mentor es aquel que se mantiene a medio camino entre el consejero y el animador, es decir, aquel que nos ayuda a tomar las decisiones correctas al tiempo que nos anima para seguir adelante y superar las dificultades.

En ocasiones se comete el error de convertir en nuestro maestro a alguien que ha conseguido el trabajo, la posición o los logros profesionales a los que aspiramos. Un error, según Hassler, para quien la elección del mentor debe responder más bien a alguien a quien respetemos y tomemos como modelo profesional en lo que a la forma de hacer las cosas se refiere, sin importar el puesto que ocupe. Cuantos más mentores se tengan, más robusta y útil será la red de contactos profesionales, sentencia.

El innovador

La persona que siempre está a la última de lo que ocurre en su sector profesional, de las innovaciones más vanguardistas y los mejores análisis. Se trata de una fuente informativa de confianza, así como de un confidente para resolver dudas e interpretar ciertos cambios se escapen a nuestra compresión. Además de ahorrar tiempo y evitar conclusiones incorrectas, si esta persona es proactiva nos animará a no quedarnos estancados y a hacer frente a los nuevos desafíos profesionales de la mejor forma posible.

Para la coach Julie Melillo, la inclusión de este tipo de perfiles en nuestro networking puede de ser de gran ayuda para superar los momentos más difíciles y resolver los problemas que nos surjan de una manera creativa y eficaz.

El líder exitoso

“Él éxito genera más éxito”, apunta la coach Deborah Brown-Volkman, por lo que anima a rodearse siempre que se pueda de personas exitosas. “Cuando admiramos a las personas exitosas y tenemos la oportunidad de compartir con ellas ciertas experiencias, entonces nos darán fuerza de voluntad y motivación para que nosotros logremos también alcanzar el éxito”.

Los líderes se diferencian de los mentores en que la relación con ellos es menos cálida y afable, meramente profesional, aunque igualmente productiva. Para Brown-Volkman otra de las diferencias radica en que el líder puede abrirnos las puertas más inaccesibles y sacarnos del pozo en situaciones de extrema dificultad con una simple llamada.

El ‘eneamigo’

Caer en una zona de confort en lo que a networking se refiere, rodeándonos solamente de aquellas personas con las que mejor nos llevamos, nos impedirá ampliar nuestra red y sacarle el mayor partido posible. Más aún, para Brown-Volkman, es importante cuidar a las personas con las que menos coincidimos o que, directamente, hemos tenido un problema con ellas y han enarbolado el hacha de la guerra. Los ‘eneamigos’, dice, “son buenos porque nos empujan a sacar lo mejor de nosotros. Es decir, la competitividad nos obliga a estar a la altura y a no bajar nunca la guardia”. Por tanto, hay que mantener cerca a los amigos, y a los enemigos (eneamigos) mucho más aún”.
Alma, Corazón, Vida
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