DUKAN ‘SUAVIZA’ SU MÉTODO

“Los nutricionistas están en guerra contra mí porque los dejo sin clientes”

Pierre Dukan, el médico francés que ha revolucionado el mundo de la nutrición con su famoso método, ha vuelto a la carga con un nuevo libro

Foto: Pierre Dukan, el médico francés autor del famoso Método Dukan. (EFE)
Pierre Dukan, el médico francés autor del famoso Método Dukan. (EFE)

Pierre Dukan, el médico francés que ha revolucionado el mundo de la nutrición con su famoso ‘método Dukan’ para adelgazar, ha vuelto a la carga con un nuevo libro: El método Dukan suave (RBA). Una propuesta “menos agresiva”, según reconoce el autor, “orientada a aquellas personas que no tienen ni demasiada prisa en bajar de peso, pues su sobrepeso apenas pone en riesgo su salud, ni motivación para renunciar al placer de comer”. En lo esencial, el método sigue siendo el mismo, con la diferencia de que los cambios producidos serán más lentos.

Unas similitudes que, a buen seguro, no calmarán las recias críticas que desde la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas han realizado al médico galo. Estos llegaron a desaconsejar la dieta de Dukan por "fraudulenta” y por “carecer de argumentos científicos”. El autor tampoco se ha quedado corto en la defensa de su dieta que, según sus propios cálculos, han seguido entre tres y cuatro millones de españoles.

PREGUNTA: Los nutricionistas españoles han pedido al Gobierno que alertara a la población sobre los supuestos riesgos para la salud derivados del seguimiento de su dieta. ¿Cree que están justificados sus ataques? ¿Las personas que han seguido su método pueden estar tranquilas?

RESPUESTA: El colegio de nutricionistas de España está en guerra contra mí. Este es el único país del mundo en el que tengo este problema porque son muchos, tienen una fuerte influencia mediática y sobre el gobierno y están extremadamente politizados. El problema es que han percibido mi gran éxito en España como una amenaza. En este país tenemos cerca de cuatro millones de lectores, y cuando un español compra mi libro y sigue el método, supone la desaparición de un cliente potencial para el nutricionista.

Hoy en día, el país más afectado por sobrepeso en el mundo es México. Una epidemia que se produjo a partir de la apertura de las fronteras comerciales con EEUU

Para mí, de lo que se trata es de una guerra de competencia entre los nutricionistas españoles y yo. Entiendo su punto de vista economicista, y por eso les he propuesto realizar seminarios para formarlos en mi método. Sin embargo, parece que los responsables de la asociación han recibido con muy mala cara mi propuesta porque al parecer suponía una pérdida de poder para ellos. A pesar de todo, existe un vasto grupo de nutricionistas españoles que sí sigue mi método, sobre todo médicos, como es el caso del doctor Álvaro Campillo, que ha publicado Dieta Dukan y Salud con el resto de su equipo hospitalario. En definitiva, se trata de una guerra puramente política.

P: Los últimos estudios científicos sobre la obesidad y el sobrepeso, con Gary Taubes a la cabeza, han puesto en evidencia la teoría clásica de que, en resumidas cuentas, estamos gordos porque comemos más de los que quemamos. Sin embargo, ahora se apunta a la elevada ingesta de carbohidratos y azúcares como principales responsables del sobrepeso y la obesidad. ¿Está de acuerdo con estas nuevas teorías? ¿Los carbohidratos son tan malos como los pintan?

R: Estoy absolutamente de acuerdo con Taubes. También pienso que los principales responsables del sobrepeso son los azúcares y los carbohidratos. De hecho, hasta los años 60 había un cierto consenso sobre la responsabilidad de los hidratos de carbono. Por aquel entonces, el método más seguido era el de las cuatro ‘P’, que consistía en no comer pan, patatas, pastelería y pasta. Es decir, suprimir los carbohidratos, algo sobre lo que casi todos los nutricionistas estaban de acuerdo en ello.

Tengo la esperanza de que la UE impondrá sus normativas alimentarias a los norteamericanos antes de permitirles introducir sus productos en nuestro mercado

Este consenso duró hasta que aparecieron varios estudios en los que se concluía que los norteamericanos tenían unas tasas de mortalidad por problemas de corazón mucho más altos de los de otros países. Esas investigaciones comenzaron a apuntar al colesterol como la causa de dichas patologías, pero no estaban suficientemente documentados. Sin embargo, tuvieron un gran impacto en la población, que se amplificó gracias a los medios de comunicación, y a partir de ese momento los EEUU entraron en guerra contra el colesterol. Una guerra como sólo ellos saben hacer, una especie de Vietnam contra el colesterol, por lo que hasta en los supermercados se realizaban análisis. La preocupación entre la opinión pública era muy grande.

P: ¿Quiere decir que esta campaña estaba orquestada y respondía a intereses concretos?

R: Lo que pasó a nivel político y económico es que las autoridades sanitarias libraron de cualquier culpa sobre la obesidad a los fabricantes de alimentos altamente azucarados y a todos aquellos que tenían que ver con los carbohidratos. A partir de este momento se extendió el mercado de los grandes fabricantes de cereales, refrescos, snacks… y nació otro sector muy importante que fue el de los fabricantes farmacéuticos de productos contra el colesterol. Ambas industrias obtuvieron unos beneficios ingentes, convirtiéndose en auténticas máquinas de ganar dinero. Una maquina que se ha exportado a todos los países del mundo.

Hoy en día, el país más afectado por sobrepeso en el mundo es México. Una epidemia que se produjo a partir de la apertura de las fronteras comerciales entre EEUU y México.

Pierre Dukan ha debatido con médicos españoles sobre su método de adelgazamiento. (EFE)
Pierre Dukan ha debatido con médicos españoles sobre su método de adelgazamiento. (EFE)

P: Una apertura comercial que en estos momentos se está negociando también entre EEUU y la UE, el denominado Acuerdo de Libre Comercio e Inversiones (TTIP, por sus siglas en inglés). De llevarse a cabo, se introducirían en el mercado europeo alimentos cuya venta no estaría permitida atendiendo a la legislación actual, como por ejemplo los animales alimentados a base de piensos hormonados. ¿Qué consecuencias cree que tendrá sobre la salud de los europeos?

R: Creo que habría que imponer medidas más restrictivas a ese comercio. Si no reaccionamos a tiempo, las tasas de sobrepeso se dispararán. Tengamos en cuenta que hoy estas tasas se sitúan en el 50% a nivel europeo, mientras que en EEUU están en torno al 72%. Esto significa que si no combatimos este tratado nos ocurrirá lo mismo que a los mexicanos.

Mi último método no reniega del anterior, simplemente lo complementa para adaptarlo a personas con menos sobrepeso y menos motivación para adelgazar

A pesar de todo, tengo la esperanza de que esto no suceda porque confío en que la UE impondrá sus normativas a los norteamericanos para permitirles introducir sus productos en nuestro mercado. Creo que incluso las autoridades sanitarias de EEUU desearían mejorar su legislación sobre alimentación. Por eso, este es el momento ideal para que el gobierno norteamericano convenza a los lobbies de la alimentación para hacerlo.

P: Existen estudios que han señalado que ciertos aditivos presentes en los alimentos procesados no sólo estarían detrás del aumento de las tasas de obesidad, sino también de una especie de adicción a la comida. ¿Se trata de exageraciones o realmente cree que la industria alimentaria ha llegado tan lejos?

R: Para mí es una evidencia. Toda empresa tiene como principal objetivo tener beneficios. Hay distintas formas de marketing, como el visual que tiene que ver con el packaging, la marca, la publicidad… y luego hay otro tipo de marketing más agresivo, que es el que actúa sobre el cerebro. Por este segundo me refiero a la parte sensorial. Cuando uno come azúcar se activa una parte del cerebro que se llama circuito de la recompensa, que es el mismo circuito que el que se ve afectado por el consumo de drogas.

Existe un estudio increíble realizado por el Servicio Nacional francés de Investigación, que demuestra claramente estas conclusiones. Los investigadores drogaron a un grupo de ratones con heroína, de manera que cuando éstos apoyaban una manecilla conseguían una dosis de heroína. Así durante quince días. Al cabo de este tiempo, los investigadores incluyeron otra manecilla que, en lugar de heroína, proporcionaba agua azucarada. Pues bien, el resultado fue que el ratón prefería activar la manecilla del azúcar en lugar de la que proporcionaba heroína.

P: ¿Cuál es el papel de los avances científicos en lo que a legislación alimentaria se refiere? ¿Si no fuese gracias a estos descubrimientos la alimentación sería mucho menos saludable?

España es el único país del mundo en el que los nutricionistas han criticado mi método, pero porque están extremadamente politizados y entienden que les quito clientes

R: No creo que sea mérito de la ciencia. Creo que es algo más bien realizado con la mentalidad de los pueblos. Por ejemplo, la mentalidad europea es diferente de la norteamericana. Para nosotros, la economía tiene un papel importante pero no es nuestro único Dios. Por eso, la libertad total de mercado americana provoca que la salud sea relegada a un segundo plano, así como la calidad de vida e, incluso, de la felicidad es menos importante en EEUU. Allí se produce un capitalismo salvaje en el que impera la ley del más fuerte.

¿Qué quiero decir con esta introducción? Que los descubrimientos científicos en EEUU son aún más importantes que aquí, pero no se los tiene tanto en cuenta. Por eso, para mí no es cierto que lo importante sea la ciencia, pues no siempre juega un papel tan fundamental a la hora de promover una alimentación más o menos saludable, sino la cultura de los pueblos.

P: Su último libro se llama El método Dukan suave. ¿Quiere esto decir que el método clásico se puede considerar como agresivo?

R: Sí, más agresivo, pero también más eficaz. Está dirigido a personas que quieren algo potente para responder también a una necesidad potente, y a un sufrimiento fuerte. Me refiero a personas que necesitan perder mucho peso porque su sobrepeso tiene impacto sobre su salud, como la diabetes, la presión arterial, etc. Así como personas que tienen un carácter fuerte y a las que no les gustan las medias tintas. Ahora bien, hay otras personas que no tienen necesidad de bajar tantos kilos y que no están preocupadas por problemas de salud. Además, porque tienen una importante vida social y les gusta salir a comer o cenar y no tienen la suficiente motivación como para privarse de ciertas comidas. Por eso, yo vi que había una parte de la población que no podía seguir el método y decidí variarlo para adaptarme a ellos. ¡Pero ojo! no es un método que reniegue del anterior. Simplemente lo complementa.

Alma, Corazón, Vida
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